Cartel de presentación del candidato a presidir la Generalitat de Catalunya
En las elecciones autonómicas catalanas convocadas para el próximo 1 de noviembre, las candidaturas tradicionales competirán con una alternativa radicalmente novedosa: el Partit de la Ciutadania (partido de la ciudadanía), hijo del movimiento denominado Ciutadans de Catalunya.
Ayer, con motivo de su presentación pública, este PC posmoderno ya dejó constancia en el cartel propagandístico de su taranà (vocablo catalán que literariamente cabe traducir por actitud), pues en el cartel propagandístico de lanzamiento aparece desnudo de cuerpo entero el candidato a presidir la Generalitat, Albert Rivera. No obstante, los responsables de la campaña han sido moderadamente heterodoxos. La foto del desnudo es un quiero pero no debo: Rivera se tapa los genitales con las manos. En cierto modo, el cartel advierte de que irán más allá de lo convencional pero serán convencionales. Más claro: Nos interesa epatar pero sin espantar.
El cartel del PC (con perdón de los históricos PC) incluye un mensaje tan rompedor como comercial: "Sólo nos importan las personas. Ha nacido tu partido. No nos importa dónde naciste. No nos importa la lengua que hablas. No nos importa qué ropa vistes. Nos importas tú".
El objetivo central de los padres de la nueva formación es "superar la obsesión identitaria que ahoga el dinamismo de la sociedad catalana" (pero nada dicen de la obsesión identitaria que ahoga el dinamismo de la sociedad española).
Añaden que urge corregir “las distorsiones que ha provocado el nacionalismo catalán” (nada dicen de las distorsiones provocadas por el españolismo).
Y rechazan “la imposición del catalán como lengua única" (como si el catalán fuera la única lengua única, unitaria y uniformadora que han sufrido los ciutadans de las Españas).
El acto fue presentado por el actor Toni Cantó (¿tan necesario era un especialista en arte dramático?). Intervinieron, aparte del acreditado pensador y analista apellidado Cantó, la concejala vasca Gotzone Mora (¿por qué se empeña esta señora en conservar su carné del PSOE?); el periodista Arcadi Espada (¿qué canastos haría este correctísimo esteta y experto periodista en semejante movida?).
Además, fueron leídos los mensajes de apoyo remitidos por Rosa Díez (¿será verdad que en el País Vasco ultiman la constitución de otro PC posmoderno?), por el director de teatro Albert Boadella (el arte de la interpretación estaba representado con generosidad) y por el filósofo Fernando Savater (más interrogantes).
Boadella fue el único suficientemente sincero como para expresar sin rodeos lo que siente (¿pensará algo similar?). Calificó a los políticos catalanes (sin concretar nombres y apellidos) de "cursis", "capullos" y "mangantes" al ilustrar a los aproximadamente dos mil asistentes con esta sesuda sentencia:
“La política catalana es sólo un conglomerado de cursis y capullos con la justa proporción de mangantes en nombre de la patria (…) En este desierto cerebral, por no haber no hay ni políticos diabólicos".
“La política catalana es sólo un conglomerado de cursis y capullos con la justa proporción de mangantes en nombre de la patria (…) En este desierto cerebral, por no haber no hay ni políticos diabólicos".
Evidentemente, el nuevo PC es anticatalán. Bueno, ahora hay quien confunde (o quiere confundir) anticatalanismo con antinacionalismo. Pero este es otro debate.
Quien ha debido nadar (o flotar, que no es lo mismo) en un mar de contradicciones al escribir su mensaje es la vasca Rosa Díez (otra persona confusa o confundida con carné del PSOE), que en su misiva dice que, “pese a ser adversarios electorales de mi partido, el día después de los comicios querré que seáis mis compañeros, mis amigos, mis colegas y mis cómplices políticos”.
En fin, la amena presentación del nuevo contenedor aideológico augura una campaña electoral más entretenida de lo habitual. Sea cual sea el resultado que obtenga Rivera --que a sus 27 añitos ya amenaza con echar tripita--, lo más probable es que el público catalán agradezca sus esfuerzos y celebre que estas cosas tan anticatalanas y anticatalanistas ocurran en el Palau de la Música de Barcelona, uno de los corazones sentimentales de la nación catalana.
¿Se imagina usted un partido antimadrileñista o antiespañolista haciendo campaña pro catalanista, pro vasquista o pro galleguista al pie de la diosa Cibeles?
M.14.10.2007
ResponderSuprimirTus reflexiones son las del topicazo.
Que si acto celebrado en el corazón sentimental de no sé qué nación, que si no se dice nada del nacionalismo españolista uniformizador... tú vives en otro país, ¿verdad?
¿Tú te crees que en un país donde hasta hace 2 días (literalmente) NI DIOS ha hecho una defensa (Y EN GRAN PARTE COMO VALOR CÍVICO, COMO VALOR INSTITUCIONAL, Y EN MUCHA MENOR PARTE COMO VALOR SENTIMENTAL) de los símbolos del país, hay nacionalismo distorsionador y obsesión identitaria?
Pues yo, que vivo en el "núcleo del imperio malvado" o como lo veis los nacionalistas o los "progresistas" simpatizantes del nacionalismo: en Madrid, yo no veo nada de eso. Lo que sí he visto hasta hace dos telediarios, hasta que comenzaron a salir este tipo de partidos que pretenden canalizar lo que creen que es un desagravio constitucional cometido contra, según creo y sí veo también, bastantes personas a las que los nacionalismos les han dado mucho por culo, es un país y una sociedad casi avergonzada de sus símbolos y de sus valores civilizados y civilizadores, y todo porque, principalmente desde la supuesta "izquierda" y desde esos nacionalismos tan "democráticos" se ha difamado a esta sociedad y al producto de muchos años de trabajo bien hecho, de propuestas bastante aceptables y decentemente defendidas, y se han cebado contra estas cosas de una manera enfermizamente, particularmente sobre esos símbolos, ensuciándolos, desprestigiándolos: relacionándolos con el franquismo y con cosas peores, y no con lo que son, que son la simbología de un Estado Democrático CONTEMPORÁNEO, que contempla todos los Derechos y Deberes y Libertades Humanas de los individuos, por cierto, para mí las únicas que realmente tienen sentido -pero eso es mi opinión-, un país que es perfectamente homologable con los países más avanzados del Mundo y que se tiene que quitar de encima tanto complejo idiota alimentado por gente que lo único que persigue, ENFERMIZAMENTE, es acabar con este país porque simplemente lo odia, sea como sea y haga lo que haga este país para "agradarles" o para que reduzcan su malestar, que tras 30 años de Democracia, Autonomías, proyecto de convivencia, se ve claramente que mantienen una impostura constante en el tiempo, sin más motivo que el joder por el joder, es decir, porque les da la gana, porque quieren, así de sencillo.
Es bastante bueno que quienes hayan comenzado a tener un mínimo éxito en la afirmación de la realidad constitucional española, de sus valores y de su proyecto de convivencia integrador, que no es cerrado pero que tampoco se puede tirar a la basura como si no pasase nada, ni tampoco dejar que personas sin ningún escrúpulo hacia esto, porque no lo valoran, lo derrumben y que esto no nos importe a los demas, y esta gente que ha salido a fundar estos partidos son demócratas, demócratas hartos de nacionalismo, y demócratas con valores democráticos, como no podría ser de otra forma, ya que estos valores que defienden son plenamente democráticos. Y es bueno que además hayan sido personas que no son sospechosas precisamente de ser franquistas ni tampoco de defender la versión hispana del fascismo, ni de ir con la cabeza rapada ni de enarbolar el racismo contra la inmigración de otros países por bandera u otras curiosas teorías sobre la superioridad racial de determinadas colectividades, o su supuesto derecho a ser más que los demás como sí podemos encontrar en los nacionalismos llamados "democráticos". La gente de estos partidos son personas que simplemente valoran el proyecto de convivencia que representa la España constitucional, además de que particularmente seguro que muchos de ellos puedan sentimentalmente estar ligados más a esa concepción nacional de España que a esas otras que "proponen" (imponen) los demás nacionalismos, ésos que tratan de "purificar" sus territorios, y de homogeneizar a sus poblaciones a costa de llorar de cara a los demás reclamando que son minorías que deben ser respetadas en su idiosincrasia, violando por tanto todos los principios de la Democracia ciudadana para pasar a ser mafias o lobbies de presión localista, y en cambio simultáneamente se comportan como mayorías que aplican férreamente sus postulados donde y como pueden hacerlo, curiosamente no respetando a otras "minorías" que viven bajo sus poderes locales.
Muy cínica y muy curiosa es esta doble manera de actuar, lloro de puertas hacia "fuera" y pisoteo de puertas hacia "dentro".
Ciudadanos y UPyD, y los que se adhieran de momento son una corriente minoritaria, pero su sentido está muy claro, y es que hay cierta proporción de personas que opinamos que ya está bien de tanto nacionalismo insultante. No, señores, nuestros símbolos, nuestra idea de las cosas, nuestras querencias , TAMBIÉN merecen un respeto, como poco como el que ustedes llevan "llorando" para sus propias imposiciones abusivas desde hace 30 años, y merecen un respeto tanto los planteamientos de los que creen en España, como los de los que piensan más en Constitución y valores de convivencia que en naciones, como los de los que son abiertamente antinacionalistas o bien ciudadanos del Mundo e incluso anarquistas.
De todo eso seguro que hay en esos partidos, juntado coyunturalmente por una presión nacionalista que no es normal, ni tampoco sana, presión que se desarrolla y se afirma con unos argumentos que dan a entender como si estuviésemos viviendo constantemente en un Estado de excepción, donde derechos, libertades y deberes básicas de las personas no estuviesen garantizados y respetados...
¡Por favor! Todo eso es mentira y ustedes lo saben mejor que nadie, ustedes que pueden vender e imponer proyectos que rozan el nazismo abiertamente y sin que nadie venga a pegarles ni a secuestrarles ni a torturarles ni a matarles por ello.
Faltaban estos partidos, que lo único que están haciendo es decir:
¡CHHHSSSHHHHH! ¡Ésta boca es mía!. Yo no quiero esto, no me gustan estas propuestas y veo las cosas así, con tales características y de tal forma. Estas personas están quitando muchos complejos a mucha gente y haciendo "salir del armario" a bastantes personas que estaban viviendo en un país a cuya población en mi opinión hoy en día nadie puede exigirle el pago de ninguna deuda histórica por nada.
Más bien si seguimos por estos derroteros, a ver si va a ser que es al revés, que a la población de este país se le debe una compensación por la falta de respeto y por la tortura mental con la que se la ha sometido desde hace muchos años (30) por parte de unos movimientos que nunca han perseguido honradamente la evolución positiva para todos, sino la realización de unas ideas preconcebidas, muertas ideológicamente, fijadas desde hace más de un siglo, que no han evolucionado nada desde entonces, y que son como el primer día: el odio contra los demás por ser los demás.
Pues no. La población española está dando síntomas de estar hasta los huevos de tales ideologías, que serán muy legítimas en el nivel que cada uno puede pensar lo que le dé la gana, pero que comparadas con el producto de una Historia enormemente convulsa que por fin ha producido algo que merece la pena y que es capaz de entusiasmar incluso por sus cualidades reales, y no precisamente por sus mitos, leyendas y ODIOS, la verdad es que se quedan a la altura del betún.
Ignoro cuál será la evolución de los hechos, pero está claro que aquí hay al menos una semilla para recuperar no un orgullo, porque no creo que desde estas personas acostumbradas a tragar, viendo su nivel de civilización y de cultura, salga una estela antinacionalista burra, sino más bien un estatus de dignidad ciudadana que valore juiciosamente lo que la Constitución española representa y posibilita. Alejándose de mitos ridículos, poniendo en valor lo que nos une, y de esta forma ser útiles al resto del Mundo, como ejemplo de que se pueden superar las dificultades aparcando los odios y siendo justos TODOS CON TODOS, y que el objetivo de ver un Mundo finalmente unido y en paz puede ser alcanzado... indudablemente renunciando a cosas que cada uno tiene que juzgar si le merecen la pena o no.
Manuel I. Estepa Duque
En mi opinión, su análisis es erróneo, pero lo respeto y, por descontado, no caeré en la desconsideración de preguntarle en qué mundo vive usted. Me parece respetable --aunque equivocado-- que usted considere que soy un nacionalista --pero no lo soy ni lo he sido--; y también me parece respetable que usted niegue ser nacionalista español. En todo caso, agradezco el envío de su opinión y me ratifico en la mía --aunque como usted comprenderá está resumida por causa de las limitaciones propias de una bitácora--: a mi parecer, el P. de la Ciutadania es una "payasada política", que no personal, y una formación profundamente españolista. Saludos.
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