04 septiembre 2007

Galicia: El gobierno bipartito sólo recibe críticas de "adolescentes" y los medios son para "niños"

Dos de las esencias de la democracia parlamentaria [la de cada día, pues no es objeto de este texto entrar en debates de mayor enjundia] consisten en, de entrada, que gobierne la mayoría y segunda, el derecho de las minorías a pactar si pueden arrebatar el poder al partido más votado cuando este carece de mayoría absoluta.
Sin embargo, los gobiernos de coalición son sistemáticamente cuestionados y presentados como ilegítimos. Esto último es norma en el PP, cuyo ideal democrático es el más primario, pues apuesta por los parlamentos bipartitos y la alternancia en el gobierno, al estilo estadounidense, con un centro-derecha y un centro-izquierda, si se les puede calificar así.
El PP aspira a fusionar todas las formaciones y reducirlas a dos y si pudiera, forzaría la creación de una especie de movimiento peronista que abrazara todas las posiciones "políticamente correctas".
De vuelta al hilo de las coaliciones, el caso gallego, donde la mayoría parlamentaria y el gobierno están formados por PSdeG-PSOE y BNG [frente nacionalista liderado por un partido de izquierda, la UPG] es ilustrativo.
La inmadurez de los enemigos de las coaliciones es tal que en el caso gallego, por poner el ejemplo que mejor conozco, el PP centra sus críticas en generar tensiones entre los amigos, en este caso PSdeG y BNG, en lugar de hacer críticas a aspectos que lo merezcan, que los hay.
¿Y qué asuntos generan tensiones entre PSdeG y BNG a criterio del PP?
Pues resulta que, dando por buenas las informaciones que difunden los medios, las discrepancias PSdeG-BNG giran en torno a si introducir o no el aprendizaje del himno de Galicia en la enseñanza primaria, en torno a los celos entre dirigentes de una y otra formación a la hora de organizar actos públicos, en torno a la intención del BNG de poner en marcha dos organismos de gestión en sendas consellerías de las que es titular, en torno a la guerra del minutaje que libran ambas organizaciones en la TV y la radio autonómicas, o en torno a la elaboración del proyecto de presupuestos para 2008; amén de otros asuntos que son tan irrelevantes que no permiten sacar punta.
El PP se limita a esperar las elecciones
Es decir, salvo en lo tocante a los presupuestos, los rirfirrafes presuntos o reales entre los dos partidos coligados gira en torno a cuestiones de nulo interés para el día a día de la ciudadanía y de la propia Administración y, por descontado, se trata de asuntos de escasa o nula relevancia para el futuro del país.
Pero, ¿será verdad lo que reflejan los medios?, ¿será cierto que las únicas críticas que merece el gobierno bipartito gallego son las discrepancias internas en los asuntos mencionados?
Aunque también cabe otra pregunta: ¿están bien informados los medios?, ¿se preocupan de estarlo o se limitan a reproducir las declaraciones y los telefaxes que remite el PP?
Resultando que los medios sí están bien informados, pero solo de una cosa: saben de pe a pa todo lo que dice el PP y sus críticas son las mencionadas.
Era previsible que el PP no se entere de que sí hay motivos serios para criticar al bipartito y centre su acción política en fomentar el enfrentamiento entre PSdeG y BNG, la derecha es así. Lo sorprendente es que la mayoría de los medios se limiten a ejercer de loros del PP y destaquen las mismas nimiedades, pese a que hay hechos y decisiones del Gobierno bipartito que merecen ser noticia, análisis crítico y abrir debates de fondo, incluso en asuntos en los que PSdG y BNG no discrepan o lo hacen levemente.
Veamos. PSdeG y BNG están de acuerdo en:
Gastar entre 400 y 600 millones de euros en un puerto exterior en A Coruña, situado a 8 millas náuticas del ya terminado en Ferrol;
Invertir entre 700 y 800 millones en la Cidade da Cultura;
Destinar un mínimo de 3 millones de euros anuales en un plus de 15.000 euros para altos cargos de la Administración;
Permitir que en los ríos se instalen más minicentrales, a pesar de que las existentes ya son excesivas y ponen en peligro la conservación de los hábitat de numerosas especies (incluidas las vegetales);
Dejar que las rías sigan acumulando fecales y sustancias tóxicas por encima de los máximos permitidos;
Seguir subvencionando sin apenas control la pesca extractiva pese a la negativa de las nuevas generaciones a embarcarse por salarios que rara vez superan los 1.000 euros mensuales;
Prescindir de los dictámenes del Consello de Contas;
Seguir gastando dinero en mantener tres aeropuertos internacionales que sólo compiten entre si para obtener subvenciones o lograr que el Estado siga regalando dinero a las aerocompañías privadas de bajo coste;
Consentir que los beneficios de Audasa mantengan el nivel o incluso se incrementen y a pesar de ello que la compañía aumente cada año el precio del peaje por encima del IPC, etcétera, etcétera y etcétera.
La lista de criterios o decisiones del gobierno bipartito que merecen crítica es notable, pero como PSdeG y BNG no discrepan... ¡da igual!
Para entretenerse, los ciudadanos disponen de novelas, espectáculos deportivos, películas, representaciones teatrales, programas televisivos del tomate para quienes gusten, etcétera y etcétera.
Convertir la política en un banal entretenimiento entre elecciones y elecciones es una forma como otra de matar la democracia.
Con todo, lo más preocupante para la sociedad civil no es que el afán por enfrentar entre sí a los enemigos haya calado en la derecha; lo realmente preocupante es que la mayoría de los medios se impliquen en esas superficialidades.
¿Cuarto poder? No seamos ilusos, los medios ya no ejercen ni de quinto pder, ¡que digo, ni de sexto... Los medios parecen decididos a reducir su función a la de sus orígenes: ser gacetas que reproducen las decisiones, los dimes y diretes de la autoridad, e intercalar algunos anuncios de acompañamiento.

4 comentarios:

  1. Esta entrada me parece de lo mejor que he leído hasta hoy en la blogosfera. Una pena que no se publique en un periódico para que la gente entienda que mientras nos distraen con balas de humo el tinglado sigue en pie. lo de la competencia entre vigo, santiago y coruña por el aeropuerto me parece el gran papanatismo gallego: en vez de exigir UNO, excelentemente bien comunicado, con servicio de buses y tren a todas las terminales, nos peleamos por tener tres en una franja de 170 km. en fin, país, país.

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  2. Sobre el último paréntesis, pues sí. A golpe de broncas sobre himnos y toda clase de sandeces, la ciudadanía se cree que hay pluralidad entre los partidos, que es libre de elegir el modelo de país que quiere, pero las políticas son prácticamente idénticas.

    Cambiando de tercio, a menudo me pregunto cómo es que se habla tan poco de la Xunta en los medios de comunicación nacionales. He tenido que pensar unos segundos para recordar quién es el presidente. Juraría que Fraga estaba todo el día en la tele. ¿Es que Touriño y Quintana son más discretos? ¿Se están haciendo mejor las cosas y por eso no hay malas noticias (lo dudo)? ¿No se está haciendo nada destacable? ¿Es que entre tanta ETA, Rosa Regás y sucesores de Rajoy varias comunidades tendrán que imitar el lema "Teruel existe"? Así que, ya que no sé nada sobre Galicia, y mira que me interesa porque soy medio gallega, gracias por la información.

    Lo mejor de los premios Blog solidario es conocer espacios como éste. Viendo que compartimos amigos blogueros, estoy segura de que aprenderé mucho en Im-pulso.

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  3. En efecto, June, Fraga estaba todo el día en la tele. Lascosas han cambiado... algo, poco,en parte porque en el aparato de la Xunta siguen siendo mayoría los derechistas.
    Por cierto, en la Blogosfera todos aprendemos.

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  4. Con tu permiso, voy a añadir un par de cosas, de las que ya hemos hablado, en las que creo que también están de acuerdo para grandeza del país: el mantenimiento de tres universidades (¿cuál de ellas es puntera?)y la extensión del tren de alta velocidad a las aldeas de O Caurel. Por cierto, ¿empleará el tren 50 minutos en llegar a Madrid desde Coruña como hace el avión? No importa, seguiremos pagando impuestos para que ellos hagan política. Saludos.

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