05 mayo 2008

Calvo-Sotelo, ejemplo de político racional y tolerante

Hoy, recibe sepultura en Ribadeo el ex presidente de Gobierno menos conocido de los habidos tras la aprobación de la Constitución de 1978: Leopoldo Calvo-Sotelo y Bustelo.
Persona discreta y político racional donde los haya, Calvo-Sotelo fue el jefe de Ejecutivo que pechó con la compleja tarea de normalizar la vida política tras el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.
Como presidente --y esto fue crucial posteriormente--, tuvo que enfrentarse a un sector de la ultraderecha española que presionaba insistentemente, incluso desde dentro de partidos legales, para que el Gobierno impidiera el procesamiento de varios de los más significados golpistas.
No cedió.
Estos días resulta doloroso --sobre todo para su familia, amigos y, de rebote, para todos los que hemos conocido en persona a don Leopoldo-- escuchar ciertas simplezas y estupideces referidas a su persona y a su proyección política. Por si fuera poco, al coro de iletrados e insensatos se han sumado algunos políticos con ombligo desmedido, como es el caso de Aznar López, que sigue sin entender que él no es el centro del mundo, ni tampoco asume que sus verdades son sólo suyas.
Don Leopoldo era vecino de Pozuelo y de Ribadeo, la localidad de A Mariña Luguesa en la que vivió años de infancia y de juventud, y donde ha seguido recalando numerosos fines de semana y todos los veranos.
Político sencillamente democrático y cabal, ojalá su actitud fuera norma para quienes confunden hacer política con imponer convicciones.
ENLACES de interés: "Primeros recuerdos del tío Leopoldo", por Mercedes Cabrera Calvo-Sotelo, actual ministra de Educación y sobrina del finado; y "Pláticas de familia, más de un siglo de los Calvo-Sotelo", en la bitácora de Casa das Letras, librería y centro cultural ribadense del que era asiduo el fallecido.

4 comentarios:

  1. Recuerdo perfectamente aquella época. Lo humano es ver las luces cuando una persona fallece. Hay que esperar un tiempo para, racional y serenamente, analizar las sombras. Que las hubo. A pesar de que el tal Aznar saque la lengua a pastar, para desgracia de su partido.

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  2. Cierto, hubo sombras (el ingreso de España en la OTAN sin mediar consulta, por ejemplo).
    Pero una cosa ya se puede proclamar sin sombra de duda: Calvo-Sotelo y Bustelo no "vendía motos" y fue fiel a su ideario. Que no es poco.
    Y esto se lo debemos agradecer también los que "bebiendo" de otras ideologías consideramos que la política es un ejercicio de libertad, sin engaños "mediáticos" y sin someterla a intereses inmediatos partidarios, de grupo o personales.
    La derecha y el centro-derecha español relegó en su día a segundo plano a políticos como Calvo-Sotelo, Lavilla o Herrero de Miñón --hay más-- por motivos e intereses que los depredadores de la política jamás reconocerán.

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  3. Hace dos años acudí a unas jornadas sobre la historia reciente de Castilla y León en las que participó Calvo Sotelo, que repasó todo el proceso de transición al actual régimen democrático.

    Recuerdo el desagrado que mostraba con sus palabras hacia la situación política actual, y se quejaba del poco diálogo existente.

    Recogí algunos fragmentos de aquella conferencia en el trabajo que realicé con motivo de aquellos actos. Por ejemplo:

    -Hicimos un esfuerzo por poner a España en el lugar que le correspondía. La Transición exterior culminó con la entrada de España en la OTAN y en la CEE. La Transición interior finalizó tras aprobarse la Constitución española. Fue un proceso colectivo de renuncia, de consenso, de manos tendidas... Ahora parece que intentemos hacernos daño.

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  4. en este país, querido félix, parece que la memoria se nos acorta a medida que crece nuestra estupidez.

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