Antonio Mattiazzo, delegado del Estado del Vaticano en Padua (Italia), ha expulsado personalmente de una iglesia adscrita a su diócesis al periodista Gianni Biassetto, del rotativo Mattino de Padova, por haber informado de que un sacerdote ha tenido un hijo con una feligresa. El hecho ha ocurrido en el templo de San Bartolomé, en Monterosso de Abano (norte de Italia), adonde el obispo había acudido en viaje profesional.
Mattiazzo se ha limitado a aplicar las instrucciones del Papa, que en su día ordenó que cuando uno de los sacerdotes de la Iglesia Católica incurra en aspectos de la condición humana que la organización prohíbe sus dirigentes deben desinformar, ocultar e incluso negar los hechos.
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