miércoles 10 de diciembre de 2008

Pregunta tonta: "¿Por qué los profetas no lo vieron venir?"

David Fernández, en un reportaje (¿?) publicado en El País bajo el título Por qué los profestas no lo vieron venir, suscribe --entre otras cosas-- este curioso interrogante:
"¿Por qué nadie ha sido capaz de anticipar la que se nos ha venido encima?", en alusión a que --según él y algún que otro desinformado-- nadie advirtió hace uno, dos o tres años del riesgo, primero, y más recientemente de la gravedad de la desaceleración, que ya es recesión en varios de los principales países industrializados.
Tomando como base la sorpresa que la crisis ha debido causar al firmante del artículo y a cuantos se negaron a abrir los ojos --la mayoría de ellos por interés--, el autor del texto construye un curioso paseo periodístico-literario --que no económico-- coprotagonizado, entre otros, por Nouriel Roubini --al cual, por cierto, deja mal parado por cobrar caras sus conferencias-- e incluso cita a Karl Popper, a propósito de su frase "predecir el nacimiento de la rueda es inventarla"... Y usted se preguntará, ¿qué relación hay entre esa ocurrencia de Popper y la actualidad económica? Pues la misma que entre la frase "pienso, luego existo" (Descartes) y el éxito de los programas televisivos del género del tomate.
El artículo de marras es un ejemplo de cómo no se debería afrontar la información económica.
Cabe destcar también que las alusiones a numerosos personajes conocidos hace creíble el contenido de un texto que, eso sí, es entretenido; que quizá era lo que a la postre se pretendía.
[NOTA: De la debacle financiera, de la inevitable desaceleración que siempre provoca la anterior y de la consiguiente recesión ya advirtieron en reiteradas ocasiones y con razonamientos científicos (es decir, económicos) hace casi tres años (en los primeros meses del 2006) varios economistas; entre los que cabe citar a Joseph Stiglitz, y también un gurú nada sopechoso de ser anti-sistema, Soros, entre otros.
Sin olvidar de que en la Blogosfera y en las ePáginas de economistas --la mayoría de ellos, no oficiales e incluso satanizados-- se ha escrito y conversado desde hace más de tres años sobre las consecuencias que tendría la perversa dinámica en la que estaban incurriendo los bancos centrales, las agencias de clasificación, ciertos auditores y consultoras, el sector inmobliario, los especuladores de Bolsa y otros agentes económicos del Primer Mundo.
Parece evidente que los profetas a los que se refiere el reportaje de El País son los oficiales, u ortodoxos; es decir, los analistas y responsables políticos que se dedicaban a tranquilizar a la afición y decían una y otra vez: No se preocupen ustedes, no pasará nada grave...]
[ENTRADA de ImP referida al asunto: "La inoperancia del FMI ante la crisis no es casual"]

4 comentarios:

Pablo Díaz dijo...

Hola,
El 15 de noviembre de 1998, Arturo Pérez Reverte ya escribió un artículo anticipando lo que estaba por venir. Os dejo el enlace:

http://lazonaextra.blogspot.com/2008/11/crsis-econmica-lo-que-nos-esperaba.html

Un Saludo

Die kranke Kraken dijo...

Existen unos graciosos simios que se tapan ojos, oídos, y boca. No siempre quién calla otorga. Pero quizás no nos quede más que gritar. O arrojar piedras de impotencia contra los opulentos, para que por lo menos sepan que existimos.

Desidia política, analfabetísmo ideológico, tozudez económica... Son tres de las delicias con las que hemos de deleitarnos a diario. Eso sí, el super de al lado de casa tiene unas luces de navidad monísimas. Eso sí, la urbanización que levantan donde antes era el Campo da Festa sigue adelante. ¿Crisis o crimen?

Lo más divertido, por llamarlo de alguna forma, es que oficialmente no existe ninguna receta mágica que saque a la financiera del hoyo. Lo espeluznante será cuando cada palo deba aguantar su vela.

Un beso, y salud,

Iago Ruiz

Señor De la Vega dijo...

Cuando los profetas de medios ortodoxos, políticos y una mayoría de ciudadanos de clases trabajadoras, se negaban a ver la evidencia de lo que nos advertía el simple sentido común, es porque les cegaba la codicia de 'Las Vegas', donde los mafiosos poseen sus casinos, los ambiciosos construyen sus castillos de naipes y los pobres depositan sus ilusiones.
La mayoría de los mortales desean creer que están paseando por una ciudad maravillosa, mientras disfrutan de sus beneficios, y no en mitad del desierto y en decorado de cartón piedra.
¿La verdadera pregunta sería?
Cuando dentro de cinco años empecemos a levantar cabeza...
¿Dónde volverán a levantar Las Vegas¿?.
Suyo, Z+-----

migramundo dijo...

Pues sí, David Fernández firma un buen relato de verano. Unha aperta.