martes 14 de julio de 2009

Magistrados algo "duros de mollera" constitucional

María del Carmen Galayo saltó a la fama cuando siendo profesora de religión en un colegio público canario fue despedida por la Iglesia Católica porque, según alegó el obispado, "investigaciones contrastadas dicen que usted vive en pecado"... La profesora había cometido la atrocidad de emparejarse sin cumplir el absurdo, innecesario e irracional rito de pasar por el altar de la secta católica; motivo por el que la embajada en Canarias del Estado del Vaticano decidió privar a la docente de su puesto de trabajo. Todo esto ocurrió en el 2001, de modo que lo más espeluznante de esta historia desde un punto de vista legal no es la moralidad anticristiana del Vaticano, a cuyas bobadas y sinsentidos ya estamos en gran medida acostumbrados, sino que los magistrados del Tribunal Superior de Justicia de Canaria ¡hayan necesitado ocho años! para darse cuenta de que la empresa Iglesia Católica cometió una ilegalidad.

4 comentarios:

Juan dijo...

¡Ah! ¿Pero se han dado cuenta?

lys dijo...

Así son ellos, muy suyos y muy lentos cuando se trata de la curia.

Un saludo, Felix.

migramundo dijo...

¿Qué son ocho años en el inextricable camino del señor? ¿Qué son ocho años en la vida de una persona moralmente obligada a someterse a esos designios? ¡Bagatelas!, diría un émulo de Quevedo. Apertas.

Pharpe dijo...

Jolines, pues 8 años para eso ... es para que se lo hagan mirar muy, mucho, eh?

Saludos