El PP está defendiendo posiciones ideológicas en materia de cultura que incluyen rasgos que, de entrada, son propios de personas ignorantes y aculturizadas. Peor aún, lo que hoy ha manifestado el senador Juan Van-Halen supone defender las tesis del franquismo.
Van-Halen ha renunciado a asumir la realidad al negar que España sea un territorio plurilingüe. Es evidente que si fuera por ese alto representante del Grupo Popular, la Administración del Estado español volvería a colocar carteles similares al que acompaña este post; tal como hicieron las autoridades de la dictadura en numerosos locales públicos y centros de enseñanza de Catalunya, Euskadi y Galicia, además de en las comarcas donde hace apenas medio siglo todavía era común que los ciudadanos se comunicaran entre sí en aragonés (o altoragonés), aranés, asturianu, llïonés o mirandés.
La barbaridad acultural de Van-Halen forma parte del argumentario que el PP ha esgrimido para combatir el derecho de los intervinientes en el Senado (la Cámara territorial de las Cortes) a expresarse en cualquiera de las lenguas que son cooficiales en las comunidades autónomas de Balears, Catalunya, Euskadi, Galicia y el País Valencíà.
Pero conviene no confundirse, las posiciones de Van-Halen no son simplemente aculturales, sino que forman parte de un todo ideológico que contiene elementos de inequívoco sesgo autoritario, uniformador y también fascista.
CON ANTERIORIDAD: "En defensa de la cultura, en contra del uniformismo".
CON ANTERIORIDAD: "En defensa de la cultura, en contra del uniformismo".

Claro, es que esta gente no ha aceptado nada más que de boquilla la España plural.
ResponderSuprimirPara ello, está más que claroo, sólo hay una nación: la española y de ahí se deduce todo lo demás.
un saludo
Pues a mí, lo del senado, me parece llevar las cosas hasta el absurdo. ¿Cuánto va a costarnos -en dinero- a todos los españoles, el servicio de traducción simultánea dentro de la cámara? ¿Es que no se entienden en castellano los señores senadores? ¿O es que no desean entenderse en ese idioma, para seguir instrumentalizando, en favor del independentismo, las diferencias idiomáticas?
ResponderSuprimirEl despilfarro y el absurdo, promovidos por la clase política, continúan dejándonos sonrojados y boquiabiertos a los ciudadanos que vivimos de un trabajo honesto.
A ESCATO,
ResponderSuprimirEl coste de la traducción simultánea en el Senado supone el 0,0000001% de lo que gastan las dicputaciones, instituciones ¡que no sirven para nada!; o el 0,000000000001% del coste de los cientos de ayuntamientos de menos de 3.000 habitantes, estructuras administrativas y de gestión que tampoco valen para nada, salvo para contentar a caciques locales en toda España, además de que por inútiles e ineficientes favorecen la corrupción.
Puedo seguir, hay datos económicos que demuestran sin ningún género de dudas que aludir a motivos económicos para negar el derecho a que los senadores se expresen en sus idiomas naturales o maternos es una falacia.
Usted y cuantos alegan esas falsas razones económicas deberían hacer un análisis más científico y radicalmente contable --¡¡¡no político!!!.
Muchos --usted quizá no-- descubrirían que ese alegato carece de sentido y en numerosos casos obedece a otras motivaciones.
Cada cual sabrá porqué y para qué.