23 marzo 2011

En Palomares no hay rastro de radiactividad, se ponen las botas por tradición...

El drama de Fukushima (Japón), donde al menos un reactor sigue fuera de control, unido a la foto adjunta, tomada recientemente en Palomares (Almería), obligan a reflexionar.
En ese enclave del litoral almeriense cayeron accidentalmente dos bombas atómicas en 1966, pero no queda rastro de ellas ni de su letal carga, según dicen.
¿Seguro?
Por si acaso, los técnicos estadounidenses que acuden periódicamente al lugar para medir la radiactividad se colocan las botas, como se aprecia en la foto.
Sucesivos gobiernos españoles han emulado a Fraga Iribarne, que se bañó en la playa de Palomares poco después del accidente para demostrar que la contaminación es nula. Desde entonces los técnicos norteamericanos que controlan como va la cosa se calzan las botas de protección para demostrar que la contaminación es nula... Sí, tal cual: lo hacen para demostrar que la contaminación es nula. Toman esa y otras medidas de protección por rutina, por mera tradición profesional, por nada más, no sea usted desconfiado...

2 comentarios:

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