29 marzo 2011

«Sanftes monster Brüssel oder die entmündigung Europas»; resumiendo: La Europa de los borregos

Estos días, en Bruselas, aunque bien podría haber ocurrido en Marte, el Consejo Europeo (máximo órgano de la Unión) ha aprobado el borrador del llamado Pacto por el Euro, aunque bien podrían haberlo bautizado Pacto por los Mercados [este nuevo texto, que complementará el Pacto de Estabilidad, ha sido propuesto por el Gobierno alemán y será muy probablemente ratificado en la próxima cumbre de la UE].
El pasado 22 de febrero se publicó en castellano ¡Indignaos!, el libro con el que el nonagenario Stephen Hessel coloca a los europeos delante de un espejo.
Estos días, en Alemania, otro libro ha colocado un segundo espejo ante los adocenados pobladores del Viejo Continente.
Lea, por favor, para abrir boca:
«Mientras los pueblos árabes se sublevan para reclamar la autodeterminación y la democracia, Europa se hunde en la dictadura. Su tradición democrática está agotada, destruida y a sus ciudadanos se les zarandea e incapacita. El poder delegado por el pueblo a sus representantes se ha transferido a hurtadillas y se ha atrincherado en un lugar inaccesible que nadie ha visto jamás.
«¿Quién lleva realmente las riendas? ¿Quién maneja los hilos? ¿Dónde? ¿Y con qué fin? Nadie lo sabe.
«Se promulgan leyes y normativas, pero los habitantes del Viejo Continente ya no comprenden los términos. Es como si un pueblo extraterrestre se hubiera adueñado de la Tierra a nuestras espaldas y, nada más llegar, se hubiera puesto a las órdenes de la Unión Europea, quizás porque sus ocupantes son especialmente prósperos. Estos extraterrestres son los tecnócratas».
El autor es Hans Magnus Enzensberger y el libro se titula Sanftes monster Brüssel oder die entmündigung Europas [El dulce monstruo de Bruselas o la incapacidad de Europa].
Todavía no se ha publicado en castellano, lo será en breves fechas; pero dudo que sea un éxito de ventas como lo es en Alemania. Con la versión castellana del ensayo de Enzensberger ocurrirá como con el ¡Indignaos! de Hessel, que se vende por decenas de miles en varios países europeos pero pasa casi desapercibido al sur de los Pirineos, lo cual, muy probablemente, ocurre porque el número de habitantes de las Españas interesados por su futuro todavía es reducido.
Aquí triunfa el Marca, amén de los rajoys diciendo simplezas y los zapateros que ni siquiera son capaces de manejar el presente y se limitan a vivir a la sombra de lo que decidan los extraterrestres que negocian con los mercados en Marte-Bruselas...
En las Españas, antes que un ¡Indignaos! urge un ¡despierten!

3 comentarios:

  1. Admirable reflexión, señor Soria.

    La entidad "España" ha sido marginal en Europa al menos desde los Reyes Católicos. Mientras en otros ámbitos no falta quien llega a dar la vida por la libertad, aquí algunos la dan... por su equipo de fútbol.

    La trivialidad y la superficialidad más cutres dominan con toda suficiencia la entidad "España". Lo vió hace ya mucho, como casi nadie, Valle Inclán, y eso que entonces aún quedaban reservas para la gran contienda por la dignidad que estaba a punto de acaecer. Luego todo ha ido a peor, hasta llegar a donde hoy estamos.

    Quizás ha llegado el momento de dejar de asombrarnos.

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  2. A ANTONIO,
    No soy original y mnucho menos un ser capaz de ver lo que otros no ven; usted es prueba de ello.
    Cada vez somos más --aunque todavía pocos-- los que cuestionamos ciertas "grandezas" y, sobre todo, los que estamos hartos de la estulticia de quienes creen ser la "inteligencia" del país --no hablo de un partido o un grupo concreto, sino de todos en general.
    Tiene usted razón, las estúpideces y el hábito de cerrar los ojos se están generalizando en proporciones tan elevadas que ya es muy difícil asombrarnos.

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  3. Totalmente de acuerdo con todo lo publicado en relación con esta noticia. No se precisan más comentarios.

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