01 mayo 2011

El ex alcalde de A Coruña dice que ha sido marginado en el PSOE «por mi condición de católico»

La edición de hoy de La voz de Galicia incluye una entrevista al ex alcalde de A Coruña y ex embajador de España cerca de la Santa Sede, Francisco Vázquez, que no tiene desperdicio.
Vázquez declara que «no es elegante que utilicen mi nombre durante un año para un cargo como el de Defensor del Pueblo, que yo no he pedido»...
La pregunta es inevitable: ¿quiénes han utilizado su nombre? Respuestas posibles: el ala derechista del PSOE, el PP, los nacional-católicos e incluso el Opus Dei, que desde hace años jalea las ocurrencias de Vázquez.
El ex embajador comenta que «hay un sector de mi partido que se opone [a que sea nombrado Defensor del Pueblo] por mi condición de católico» ¿?
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Vázquez, como tantos, confunde
catolicismo con cristianismo
El ex alcalde se niega a reconocer que los miembros del PSOE que rechazan avalar su nombramiento como Defensor del Pueblo no actúan así por anti-cristianos, sino porque él es un dogmático de los que siempre reza al dios que más calienta y más renta.
Por si fuera poco, Vázquez no es precisamente un ejemplo de gestión político-administrativa. Sirva de ejemplo el caso Marineda City, que no ha sido --ni mucho menos-- la única barbaridad impulsada y coprotagonizada por el ex alcalde, que para colmo en la misma entrevista tiene el descaro de decir que apuesta por «el fomento de la actividad del pequeño comercio».
Para redondear, añade: «Hay cosas que lamento, como el giro radical del BNG [Bloque Nacionalista Galego] con un candidato de la UPG [Unión do Povo Galego] o la falta de diálogo institucional».
¿De qué diálogo institucional habla quien gobernó A Coruña cual Nerón, incendiando su tejido productivo y comercial?
El odio político que Vázquez siente por la izquierda real y por el idioma y la cultura gallega es tal que cuando su partido perdió la mayoría absoluta en la corporación coruñesa calificó de antinatural que sus ex compañeros de gobierno pactaran con el nacionalismo gallego de izquierda y propuso al PSOE que pactara con el nacionalismo español de derecha, el PP.
Es más, en un acto público Vázquez negó el saludo al actual alcalde, Javier Losada (PSOE), rehusando estrecharle la mano. En el seno de un partido las discrepancias son comprensibles, pero la indecorosa actitud de Vázquez carece de justificación.
¿Por qué las direcciones local y gallega del PSdeG siguen sin dar respuesta a Vázquez?...
Misterio.
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ENLACE a la entrevista que publica La voz de Galicia, que es aconsejable leer para comprobar el ombliguismo del personaje, que sigue en el PSOE pese a ser un político claramente derechista y aprovechado. 
Durante sus más de veinte años al frente del Ayuntamiento de A Coruña hizo cuanto pudo para convertir el municipio en "la capital de los centros comerciales", promocionó el urbanismo insostenible y clasista, levantó el negocio de los aparcamientos y menospreció el tejido comercial e industrial del municipio, lo que a la postre está debilitando el peso económico de la ciudad y empobreciendo a sus habitantes.

1 comentario:

  1. ¡Qué país! ¡Qué desparpajo! ¿Es que no hay nadie de los muchos que conocen los entresijos de la verdad que rodea a estos personajes que se atreva a tirar de la manta de una vez? ¿Es que nos van a seguir haciendo comulgar con ruedas de molino? La realidad política y económica española y gallega se está degradando poco a poco hasta niveles vomitivos. ¿Hasta cuándo?.La paciencia tiene un límite y llegará un día que de estos vientos saldrán tempestades. Todo llegará. Por el momento y de cara a las municipales pongámonos el casco y metámonos en un bunker para sobrevivir al bombardeo a que nos van a somenter a los sufridos ciudadanos los "líderes" que padecemos. Y al ex-alcalde que le den un cargo porque volver a trabajar de inspector de trabajo es duro sobre todo en estos tiempos. ¡Señor, que paciencia tenemos lo ciudadanos!

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