12 marzo 2012

«Europa al borde del abismo»

Reducir el gasto público agrava el recorte del crédito y de la inversión privada
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Hace ahora un año, cuatro economistas franceses: Philippe Askenazy, Thomas Coutrot, André Orléan y Henri Sterdyniak, redactaron el Manifiesto de economistas aterrados (editorial Barataria), alertando de que la política económica que aplicaba —y sigue aplicando— la Unión Europea (UE) no solo es inútil para combatir la caída de la actividad económica provocada por la crisis financiera, sino que además agrava el mal; según subrayaron los autores, cuyas tesis fueron respaldadas por cientos de colegas de todos los países comunitarios y de Norteamérica.
Ahora, dos de los cuatro redactores de aquel libro —Coutrot y Sterdyniak— son coautores, junto a otros cuatro economistas, de un ensayo [Europa al borde del abismo, editorial Barataria] que bien puede ser presentado como la segunda aportación de los «aterrados», en el que analizan con mayor detalle los hechos que han colocado a la sociedad europea y a la mayoría de sus ciudadanos en situación delicada, con millones de europeos a un paso de la miseria o ya en ella, y con la mayoría de economías en recesión o en vísperas de estarlo.
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Reproducción facsímile del texto, publicado en
Mercados, suplemento de La voz de Galicia
Bla, bla, bla... pero nada hicieron
Paradójicamente, según lamentan los autores del nuevo ensayo, los gobiernos de los países socios y la propa UE nada efectivo han hecho para poner orden en el mundo de las finanzas, que es donde está la raíz del mal —según reconocieron todos los gobiernos cuando estalló la primera bomba (las hipotecas y créditos basura estadounidenses), en el otoño de 2007.
Sin embargo, a partir de la primavera de 2008 gobiernos e instituciones internacionales empezaron a mirar para otro lado y en el 2009, ya de forma sistemática, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Casa Blanca y la Reserva Federal de EE UU, la cúpula de la UE y el Banco Central Europeo (BCE), así como los gobiernos de los Veintisiete —aunque unos con mayor cerrazón que otros— han condicionado todas sus decisiones a un empeño: entregar o prestar dinero a las entidades financieras en apuros, pese a que han sido las causantes del drama.
Los economistas y dirigentes institucionales están convencidos de que saneando el sistema financiero y salvando los bancos que están en quiebra —o «endosándoselos» a otros con ayudas públicas— constituye el bálsamo de fierabrás y que ese procedimiento es imprescindible para reactivar la economía.
Los autores de Europa al borde del abismo exponen de forma sencilla y asequible para los no iniciados en Economía que a los problemas iniciales —básicamente dos: la sobrevaloración de determinados productos financieros y varias burbujas paralelas; en España, por ejemplo, la inmobiliaria— se ha sumado un fenómeno perverso: varios Estados miembros de la UE que ya acusaban notables déficit presupuestarios y elevadas deudas, han empleado dinero público para socorrer al sistema financiero —para lo que en algunos casos emitieron más deuda—, resultando que la mayoría de los bancos técnicamente quebrados siguen en la uci y, para colmo, los Estados han quedado desnudos ante los mercados financieros, que han acabado imponiendo sus intereses —abundando las operaciones que obedecen a pura y simple codicia.
Un libro, pues, que arroja luz donde todavía abundan las sombras y reinan las verdades de cartón piedra.
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RELACIONADOS:
* Enlace a la bitácora ECONOMISTAS FRENTE A LA CRISIS, y
* "El gran truco que usó Goldman Sachs con Grecia", o cómo se engendró la ruina del Estado heleno en beneficio del banco norteamericano, en Página12.

2 comentarios:

  1. Bueno con esa crisis tan fuerte que aqueja a europa no me sorprende el titulo de este post... yo creo que es asi...

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    1. El título del post ha sido entrecomillado porque es el título del libro al que se refiere. Saludos.

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