30 abril 2012

Reforma laboral: Una "ideóloga" del PP califica de franquistas a los sindicatos y a la izquierda

Ana Palacio, ex ministra de José María Aznar (PP) y luego aupada por Rodrigo Rato a la cúpula del Fondo Monetario Internacional (FMI), forma parte del equipo de propagandistas que la derecha española ha movilizado para convencer a los dirigentes político-económicos y a los mercados de que el Gobierno de Rajoy «hace lo que debe hacer» y «lo único que se puede hacer».
Así, por ejemplo, la ex ministra de Exteriores ha asumido con "adolescente" ardor la defensa de las reformas legales presentadas por la experta del PP en asuntos laborales, Fátima Báñez.
Ana Palacio no se ha contentado con pintar de colores el abaratamiento del despido, la generalización de la precariedad y la ruptura del marco de negociación colectiva, sino que además reinventa la historia para concluir que la reforma laboral del PP es un paso adelante en el camino de España hacia el progreso y la modernidad, según expone en en el artículo titulado "Spain’s wilting economy still held in Franco’s gripdice", publicado por la revista Bloomberg.
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Vista parcial de una de las dependencias
administrativas a las que la dictadura
franquista trasladaba las negociaciones
colectivas en caso de discrepancias
entre empresarios y trabajadores...
Ana Palacio reescribe la historia
En su texto y entre otras barbaridades, Palacio afirma lo siguiente:
«La legislación laboral franquista ofrecía a los trabajadores una seguridad laboral de hierro y unos fuertes derechos de negociación colectiva. Estos eran elementos críticos de los sistemas de bienestar que fueron adoptados por regímenes fascistas o nacional-socialistas que intentaban preservar la armonía social en Europa en ausencia de la democracia. Cambiar estos elementos ha sido una prueba crítica de la madurez de la democracia española desde su establecimiento en 1977 y los gobiernos sucesivos han fracasado en este intento. Al contrario de lo que se podría esperar, ha sido la izquierda política la que se ha opuesto más a cambiar leyes que fueron adoptadas bajo la dictadura fascista de Franco».
Álvaro Rein [economista especializado en mercados financieros, así como en asuntos de la Unión Europea y China] ha salido al paso de esa y de otras bobadas peperas razonando que «si uno tuviese que basar su conocimiento de la historia de la Europa de posguerra en esa especie de Cuéntame como fue surrealista de la derecha española, podría llegar a pensar que el estado de bienestar en realidad lo inventó el fascismo».
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Las dictaduras funcionan mejor...
El PP pretende convencer al mundo de que en los estados de bienestar de la posguerra --Alemania Federal, Gran Bretaña, Francia o Italia-- reinaba el despido libre, no existía la negociación colectiva y los sindicatos no jugaban ningún papel relevante, mientras que en la España de Franco sucedía todo lo contrario.
Por lo visto, en el ideario político de Ana Palacio sólo los regímenes fascistas promueven «seguridad en el empleo» y «sistemas de bienestar», mientras que democracia sería sinónimo de despido libre y libertinaje en la contratación.
¿Palacio tiene mala memoria? No, no es eso, sino que Palacio tergiversa y lo hace con descaro. La dictadura admitió y reguló los convenios colectivos, en efecto, pero era un paripé porque cuando los trabajadores intentaban mejorar las condiciones laborales más allá de "lo permisible" el régimen imponía las llamadas normas de obligado cumplimiento, acompañadas de despidos disciplinarios, intervenciones policiales --si era necesario, incluso utilizaban armas de fuego-- y el encarcelamiento de los agitadores, los cuales, según los ministros de la dictadura, caso de Fraga Iribarne (fundador del PP), actuábamos a las órdenes de una conspiración antiespañola...
[No hablo del franquismo de oídas o porque lo haya leído...] 

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