18 marzo 2013

Un grupo de "gente seria" de Ponferrada ha decidido que el delito de acoso es imprescriptible

Parece que las aguas ya están más tranquilas en Ponferrada. Una vez superado el calentón valdría la pena analizar los análisis y, sobre todo, los juicios de valor difundidos a propósito de la moción de censura vivida en el consistorio.
No hace falta mencionar nombre propios. Veamos:
El partido Independientes de Ponferrada (IdeP), que surgió de una escisión del PP, posee grupo municipal [uno de cuyos ediles fue condenado por un delito y ya ha cumplido la pena correspondiente] y decidió apoyar una moción de censura para apear de la alcaldía al PP y aupar al candidato del PSOE.
Lógicamente, el PP puso el grito en el cielo, y su principal baza para deslegitimar la propuesta consistió en airear el delito por el que hace ¡diez años! había sido condenado un miembro de IdeP, el mismo político al que siendo alcalde del PP este partido defendió con uñas y dientes cuando fue denunciado, para lo que los conservadores llegaron a poner en entredicho la honestidad de la denunciante.
En paralelo, el PSOE, teórico beneficiario político de la moción de censura, por motivos o razones que desconozco, decidió que los condenados por los tribunales por cierto tipo de delitos [aunque los dirigentes del partido no han concretado a qué delitos aplicarían esta salvedad] deben ser apartados de las instituciones de por vida con independencia de que hayan cumplido la pena que les fue impuesta por los tribunales.
Es decir, el PSOE ponferradino es partidario de aplicar castigos sine die, obviando el principio constitucional de la reinserción del reo, que es uno de los objetivos fundamentales de la Justicia y del sistema penitenciario de un régimen democrático.
¿Acaso Ponferrada ha sido el primer y único municipio de España en el que vota un edil condenado por un delito y que ya purgó las penas correspondientes? No.
Vivir de cara a la galería conduce al dislate y la irracionalidad  
Entonces, ¿qué ha ocurrido?
Básicamente, han confluido cuatro circunstancias:
a) Por decisión del PP y del PSOE, en Ponferrada las faltas y delitos relacionados directa o indirectamente con el machismo (incluso aunque no haya violencia física, como ocurre en este caso) han sido convertidos en crímenes de lesa humanidad; es decir, imprescriptibles.
b) El ex alcalde del PP y luego edil de IdeP paga, lógicamente, ser persona muy querida entre los dirigentes del que era su partido;
c) El PSOE, en gran medida porque ha sustituido los criterios fundacionales del partido por un rosario de políticas sectoriales (algunas absurdas y ridículas), toma decisiones atendiendo por encima de todo al qué dirán y al ruido mediático, amén de los criterios o inquinas de índole personal que pudieran existir y que desconozco, y
d) Y los medios adscritos al poderoso lobi (des)informativo de la derecha española, más los que difunden hechos sin contextualizar porque venden más y mejor (o eso creen), convirtieron la moción de censura de Ponferrada en un espectáculo.
En resumen, las causas de la moción de censura son, al parecer, irrelevantes, y el bipartito PP-PSOE (con la colaboración de otros) ha confirmado que en España hay o puede haber delitos imprescriptibles cuando así lo determine la gente seria y respetuosa con las leyes...
Del perdón a la venganza
El Estado español y en gran medida la propia sociedad española siguen siendo different, tan different que alternan la rigidez "justiciera" de condenar civilmente de por vida a un tipo que incurrió en el delito de acoso y, en cambio, hacen gala de una generosidad sin límites al perdonar e incluso comprender a cientos de asesinos que para enriquecerse y tener poder recurrieron al extrañamiento, al encarcelamiento y también a fusilar a las víctimas de sus tropelías.
Ciertamente, los ediles con los que se han aliado los concejales del PSOE ponferradino no parecen los compañeros de viaje ideales para la socialdemocracia debido a criterios urbanísticos, de gestión e ideológicos, pero de ahí a repudiarlos porque entre ellos hay una persona que cumplió una condena media un abismo.
Esos socialistas ponferradinos han hecho gala de una fantástica memoria selectiva y solo para el caso de delitos preseleccionados.
¿Y la ideología, el programa, los proyectos, las leyes?... Todo eso y más es lo de menos, lo importante para ellos era  encender guirnaldas que luzcan en la galería de la idiocia humana.
NOTA.
Ni que decir tiene que no pretendo justificar delitos, pero tampoco tengo porque ser simple como una berza.

1 comentario:

  1. Así es, para cierta beatería y santurronería que discrimina a las mujeres por elevación, el crimen de acoso sexual no prescribe, sino que mancha y señala con la ignominia al acosador para toda su vida, y unge a la acosada poco menos que con la santidad. Para dicha beatería el acoso no se circunscribe al derecho civil, penal, mercantil... sino que se sitúa en el ámbito de lo intocable, de lo sacro, hasta tal punto el funesto catolicismo ha dejado su huella en todo lo relativo al sexo.

    Me refiero a los que se han horrorizado de modo sincero, claro. Luego están todos esos que en realidad consideraron el incidente como un trivial encaprichamiento, pero han descubierto su poder y su carga política, y lo están empleando hipócritamente como arma.

    Si les preocupasen tanto las ofensas a las mujeres, ya habrían promovido leyes que obligasen a pagarlas igual por el mismo trabajo realizado, y se escandalizarían por la lacra de la sobreexplotación y de las 12 horas laborales pagadas como 8 en la misma medida que lo hacen por la "lacra de la prostitución". Pero claro, en esta última topamos una vez con la beatería y la actitud monjil. Con la Iglesia SEGUIMOS topando.

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