07 febrero 2015

La creciente eficacia del ejército pone contra las cuerdas a la filial de Al Qaeda en Somalia

La causa de la miseria que asuela el mundo somalí no es la naturaleza, sino
la intolerancia religiosa, el caos creado por los colonizadores y su hija: la guerra
..
La mayoría de los medios españoles, enfrascados en declaraciones políticas tipo blablá, apenas han dado importancia a que los machacados somalíes viven momentos decisivos para su futuro. Es la primera vez desde otoño de 1993 [cuando las tropas de la ONU se retiraron tras la fallida operación estadounidense para capturar a la cúpula islamista en Mogadiscio, acción afamada por la película Black Hawk derribado] que en los círculos de poder de Norteamérica y Europa se habla de la «posibilidad real» de derrotar militarmente a los yihadistas de Al Shabab.
Hay coincidencia en que la victoria militar parece posible, pero también la hay para subrayar que la versión fundamentalista del islam seguirá teniendo notable base social en Somalia. La filial de Al Qaeda en África oriental está afincada en el país desde hace ya más de dos decenios y su interpretación del Corán ha calado con fuerza.
..
Ubicación de la antigua Somalia británica, territorio hoy
conocido como Somalilandia; Estado de facto del que
se han desvinculado o tratan de hacerlo varias
demarcaciones del extremo oriental
2015 ha empezado como casi siempre,
con cientos de miles de hambrientos
Si Somalia recobrara formalmente la paz [el Gobierno federal da por hecho que la violencia fundamentalista no desaparecerá aunque caigan las plazas fuertes de Al Shabab], sería posible poner en marcha actividades económicas con futuro, ante todo las del sector primario: la producción regular de alimentos es el objetivo más urgente.
En el corto plazo el primer beneficio que reportaría la paz consistiría en que ¡por fin! se ejecutarían sin trabas ni episodios de rapiña los programas de socorro que desde los años noventa proporcionan alimento básico a cientos de miles de personas.
No sólo la economía es de subsistencia y la Administración somalí adolece de casi todo, sino que además sigue abierto el conflicto en el norte, entre el Estado federado de Puntlandia y Somalilandia —las autoridades de este territorio, la antigua Somalia británica, declararon la independencia en 1991.
Las diferencias entre las autoridades de uno y otro bando van a más tras la decisión de los clanes de los antiguos sultanatos de Maajir y Sanaag, y de la provincia de Sool [en el mapa adjunto figura como estado federado de Khatumo] de marcar distancias con el proyecto soberanista de Somalilandia. En la zona se viven periódicos incidentes armados y el reingreso de Somalilandia en la confederación somalí parece cada vez más improbable y acaso derive en un conflicto armado.
..
Pulsar sobre el mapa para ampliarlo
En seis meses han caído cuatro
jefes militares de Al Shabab
Durante el último medio año el ejército del Gobierno federal (con ayuda directa o indirecta de sus aliados etíopes o estadounidenses) ha dado muerte o detenido, sucesivamente, a los cuatro últimos jefes militares de Al Shabab. 
El último fue abatido el pasado sábado día 31 de enero, o bien el pasado lunes o martes (días 2 y 3 de este mes). Aunque las agencias datan la acción en distintas fechas, la muerte de Abdi Nur Mahdi está totalmente confirmada, tal como han coincidido en informar la portavocía del Gobierno federal somalí, fuentes oficiales de Estados Unidos y el propio grupo yihadista.
Mahdi resultó muerto en la localidad de Saakow, al sur del país, al ser alcanzado por una bomba lanzada desde un avión no tripulado de Estados Unidos.
El despacho de Reuters que ayer confirmaba el hecho precisa que el Pentágono había catalogado a Mahdi [también conocido por el alias Yusuf Deq] como «líder de operaciones exteriores y de planificación de los servicios de inteligencia y seguridad» del autodenominado Emirato Islámico de Somalia, con sede en Bu’ale, al suroeste de Mogadiscio [ver mapa].
La ofensiva del Gobierno federal somalí contra Al Shabab se ha intensificado durante las últimas tres semanas, sobre todo en los barrios y extrarradio sur de Mogadiscio, donde los yihadistas recuperaron posiciones tras su expulsión en 2011 y han logrado mantenerlas gracias al apoyo que les presta parte de la población.
El antecesor de Mahdi, Zakariya Ismail Hersi, fue cercado el pasado mes de diciembre por un comando de élite somalí, finalmente se rindió y fue encarcelado. El arresto de Hersi fue celebrado como un gran éxito político, no en vano es uno de los dirigentes históricos de Al Shabab y uno de los cofundadores de la sección de Al Qaeda en África oriental.
Aunque debilitadas, las milicias de los yihadistas mantienen el control de dos amplios territorios de Somalia e incluso realizan periódicas incursiones en Kenia, aunque ya no disponen de la poderosa infraestructura de la que hicieron gala en septiembre de 2013, cuando atacaron el centro comercial Westgate, en Nairobi, causando 67 muertos y cerca de 200 heridos.
..
CON ANTERIORIDAD:
"Guerrear contra los desarrapados somalíes es una vergüenza".

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

NOTA: En ImP no se publicarán injurias ni difamaciones, ni tampoco imputaciones de faltas o delitos sin aportar pruebas, datos judiciales o sentencia.
Sólo se publicarán los anónimos que a criterio del administrador sean de interés.