Definitivamente, el sandinista (¿o ex sandinista?) Daniel Ortega ha ganado las elecciones presidenciales de Nicaragua al haber sumado algo más del 38% de los votos; superando en más de nueve puntos a su contrincante, el liberal Eduardo Montealegre, que contaba con el apoyo político y económico de EE UU --la Casa Blanca parece condenada a malbaratar todo lo que toca.