Los socialistas madrileños han vivido la segunda derrota más sonada de su historia.
La más contundente la sufrió Juan Barranco, el heredero de Tierno Galván. Ya entonces no se aprendió la lección ni se analizaron las causas de la sangría de votos que propiciaron Joaquín Leguina y sus próximos. Pero de ese y de otros revolcones casi nadie se quiere acordar.
La más contundente la sufrió Juan Barranco, el heredero de Tierno Galván. Ya entonces no se aprendió la lección ni se analizaron las causas de la sangría de votos que propiciaron Joaquín Leguina y sus próximos. Pero de ese y de otros revolcones casi nadie se quiere acordar.