La OTAN apoyó a una guerrilla que se financiaba con
el tráfico de drogas, armas, mujeres y órganos humanos
..Con retraso injustificable porque había pruebas más que suficientes de ello hace ya mucho tiempo, las gentes de orden del Viejo Continente --incluidos los responsables de los medios que jalearon a los valientes patriotas kosovares-- empiezan a reconocer que el nuevo Estado europeo es, aparte de una vergüenza geopolítica y una nación inventada, un nido de mafiosos, sin menoscabo de que existan dirigentes y funcionarios ajenos a las tramas de delincuencia que infestan la Administración del país.