Escuchar a los portavoces del Gobierno --en especial a la actual ministra de Defensa, Carme Chacón-- y contrastar lo que dicen con el contenido de los informes remitidos a Washington por la Embajada de EE UU en Madrid, documentos obtenidos por WikiLeaks y difundidos por El país, conduce a una conclusión, amén de a otras menos dolorosas:
O los gobernantes españoles mintieron y siguen mintiendo, o mintió reiteradamente la Embajada de Estados Unidos.