El Ayuntamiento de Oslo (Noruega) denunció a la compañía propietaria de Go Go Bar por impago del IVA. La actividad central del establecimiento [la que determina el tipo fiscal a aplicar] no era la hostelera, sino ofrecer espectáculos, en su caso eróticos (streap-tease incluidos); de modo que para refutar al denunciante los propietarios alegaron que su oferta constituía un espectáculo que merecía el mismo trato que un teatro u espectáculo similar.