Desde que terminó la segunda guerra mundial, Tailandia [el antiguo Siam, cuyo gobierno fue aliado del agresivo Imperio Japonés de los años treinta y cuarenta del siglo pasado] sólo es noticia en Occidente cuando hay revueltas, o bien por sucesos vinculados al mundo de las drogas, de la prostitución o del turismo sexual que practican los pederastas europeos. Pero esta semana Tailandia es noticia, o debería serlo, porque, una vez finalizado el recuento de los votos emitidos en los comicios celebrados el pasado domingo, ha resultado vencedor el Puea Thai.