19 julio 2010

«La becaria», relato y espejo

En España hay más de 5.000 becarias y becarios que trabajan en medios de comunicación (prensa, radio y TV) a cambio de un salario que no merece esa denominación (entre 200 y 400 euros) y de la vaga promesa de que podrán acceder al empleo de su vida... Al igual que en otras actividades y profesiones, ese tipo de contrataciones sigue en auge a pesar de que cuando concluyan las prácticas las posibilidades de continuidad son más que remotas.    
ENLACE a "La becaria", en ENTRE MEDIOS, la bitácora de José Sanclemente.

18 julio 2010

¿Por qué se permite que un filonazi difunda barbaridades por TV?

Un tipo llamado Salvador Sostres comparece en un programa de televisión, concretamente en Las mañanas de Cuatro, y dice lo siguiente --por favor, lea y no se asuste:    
«Hemos venido al mundo a trabajar. Hemos venido al mundo a pagar el precio que se debe. La vida no es un regalo. La socialdemocracia nos ha hecho creer una cosa que no es. Hemos venido al mundo a borrar las huellas del pecado original».

¡Oído cocina!: Las autoridades de EE UU cierran 73.000 bitácoras

Las autoridades de Estados Unidos han cerrado el servicio de hospedaje Blogetery que sumaba 73.000 blogueros abonados a WordPress. La decisión ha sido justificada alegando que «se han cometido reiterados abusos»...
¿Cuáles? No han  sido especificados. De momento.

17 julio 2010

Nuevo éxito de la singular campaña católica contra Paul Kagame

Esta semana, buena parte de la atención mediática española ha estado centrado en la estancia en Madrid del jefe de Estado de Ruanda, Paul Kagame, con motivo de los preparativos de la Cumbre del Milenio de Naciones Unidas, institución que nombró al español José Luis Rodríguez Zapatero y Kagame copresidentes de la iniciativa.

15 julio 2010

Los Castro, empeñados en dejar la isla a los pies de los caballos

En las últimas semanas abundan los textos informativos y de análisis de los acontecimientos políticos que se viven en la isla y, desgraciadamente, si algo distingue hoy al régimen, ¡una vez más desde los años ochenta!, es su infantilismo, propio de carcamales que, al parecer, se creen inmortales, infalibles y acaso divinos; de ahí, quizá, que se hayan echado en brazos de la pervertida Iglesia Católica para escenificar un sainete cuyo único atractivo es la excarcelación de un puñado de presos.