05 mayo 2015

El Estado interviene en la compra-venta de los derechos de retransmisión del "circo"

España ratifica su liderazgo europeo en I+D+i legislativo en el libre mercado del ocio
..
Hace ahora casi un año, un juez ya entró en el jardín para justificar que una empresa del circo se saltara las normas aprobadas por el propio sector sin que los sesudos analistas orgánicos dijeran mu, y ahora ocurre otro tanto:
El Gobierno ha hecho gala de su amor a España, a la democracia, a la economía de libre mercado y a la sensatez jurídica aprobando un decreto-ley intervencionista para inmiscuirse en el mercado de los derechos de retransmisión de los espectáculos que organizan y comercializan las empresas agrupadas en la patronal denominada Liga de Fútbol Profesional (LFP).
Es evidente que hay servicios y productos cuya comercialización debe ser controlada con cierto rigor --más del que se emplea actualmente, sin duda--, como el suministro de electricidad, la compra-venta de alimentos básicos y viviendas, por poner sólo tres ejemplos; pero cuando en el mercado de la energía y en la comercialización de productos básicos para vivir se perpetran desafueros y abusos, el Gobierno acostumbra a lavarse las manos aduciendo que el sistema legal de libre mercado lo impide, lo cual para más inri es falso.
Todo ello sin olvidar, pues el decreto se refiere al negocio del fútbol, que los gobiernos, también el español, no ven ni quieren ver ninguna de las barrabasadas del "circo"; por ejemplo, los balones que cosen los niños de Sialkot a cambio de 3 euros al día o poco más.
El decreto-ley de marras ya ha sido insertado en el BOE y ha entrado en vigor: pulse, lea y ría para no llorar.
¿Por qué el Gobierno no garantiza la retransmisión libre y a poder ser gratuita (o muy barata) de espectáculos de ilusionismo, contorsionismo, billar, ajedrez, o mejor representaciones teatrales, óperas y documentales de interés cultural?... ¡el fútbol es el dios del entretenimiento porque achica pasiones!, también las socio-políticas.
..
Los "grandes medios serios"
y los analistas más famosos
aplauden o callan...
Vista la escasa o nula relevancia que le han concedido los "grandes medios serios", cabe concluir que consideran lógico y correcto que el Gobierno del Reino de España recurra a medidas propias del corporativismo (tan caro al fascismo) para meter las narices en el mercado del ocio, como es el caso de la competición de la LFP; espectáculo, por cierto, que es uno de los divertimentos mejor valorados por regímenes dictatoriales y también por los gobiernos de Estados democráticos que... corramos un (es)tupido velo.
No sólo casi todos los medios convencionales han pasado de puntillas para no pisar las pelotas del Gobierno, sino que también miran para otro lado los fiscales, jueces y magistrados, pues una lectura —ni siquiera es preciso que sea detallada— de la Constitución y de las leyes aplicables al campo de la economía y del comercio indican que la intervención gubernamental en el negocio del fútbol profesional es un disparate jurídico de tomo y lomo.
Probablemente, la farragosa legislación artillada en España deje algún hueco para que el dislate sea legal, pero en todo caso es una estupidez legal y ningún cargo público (mucho menos los legisladores) o profesional vinculado al ámbito de la Justicia ha "osado" decir "señores, esto es propio de un Estado inmaduro"... o de pandereta.
En todo caso, hay motivos para que ese vergonzoso decreto no cause sorpresa porque hace dos años el Gobierno ya demostró estar en la vanguardia del I+D+i legislativo inventando el «derecho a la información futbolística».
Si usted, amable lector/a, está interesado en conocer con más detalle el desmadre jurídico del Gobierno más futbolero del mundo mundial, pulse aquí y lea el didáctico texto de Andrés Boix Palop, profesor de Derecho administrativo y procesal en la Universitat de València.
..
CON ANTERIORIDAD y relacionados:
abril 2012, «Ciencia y fútbol: Datos para entender el Reino de España»;
febrero 2012, «"¡Viva Paña!"... la patria de los que sacan pecho en el circo» 
junio 2011, «Los grandes fichajes de la liga de las estrellas no liquidan el IVA, ¡pero las oenegés sí!»;
septiembre 2008, «Deportistas de élite que aman España, pero no tanto»;
  

1 comentario:

  1. Este último dislate demuestra que no creen ni en lo que más proclaman y en lo que más dicen respetar: su Libre Competencia, su Libre Mercado, su Liberalismo, su Capitalismo. La competencia está herida de muerte hace tiempo por los pactos entre empresas de telefonía, de petróleos, de electricidad. A los bancos, por lo visto, y contra la idea básica del Liberalismo, hay que rescatarlos si fracasan, ya que son "too big to fall". Ahora el Estado intervencionista se inmiscuye para intervenir y regular, y con mucha prisa, por decreto.

    Pero esto ¿qué es? Todos los grandes principios y las grandilocuentes proclamas eran y son una farsa y una filfa. No hay más que defensa cruda de intereses particulares de grandes corporaciones. Y en este caso, por añadidura, defensa bastante torpe, pues no están claras las consecuencias de la premiosa intervención en los grupos de Prensa y TV ni en los clubes de fútbol. Incoherencia, irrisión, burla y ridículo acumulados. Qué tropa.

    ResponderEliminar

NOTA: En ImP no se publicarán injurias ni difamaciones, ni tampoco imputaciones de faltas o delitos sin aportar pruebas, datos judiciales o sentencia.
Sólo se publicarán los anónimos que a criterio del administrador sean de interés.