viernes 28 de diciembre de 2007

El asesinato de Bhuto y el callejón de Pakistán

La ex primera ministra paquistaní Benazir Bhuto (54 años y líder del principal partido de oposición) y otras veinte personas han muerto víctimas de un atentado suicida al término de un mitin en la ciudad de Rawalpindi. Bhuto era candidata a presidir el Gobierno en las elecciones legislativas previstas para el 8 de enero.
La asesinada lideraba el Partido Popular Paquistaní (PPP, que pese al nombre nada tiene que ver con los PP europeos, el paquistaní es de línea socialdemócrata).
Benazir se educó en Estados Unidos y Gran Bretaña y era hija del primer ministro Alí Bhuto, que fue derrocado en 1977 por el militarista Mohamed Zia ul-Haq, personaje oscuro, islamista radical, aliado de EE UU y que en su día fue uno de los principales apoyos con los que contó el entonces incipiente movimiento de los talibanes afganos. El padre de Benazir fue ejecutado por el dictador en 1979.
En 1985, Benazir Bhuto regresó a Pakistán y fue encarcelada. En 1988, tras morir el tirano, se celebraron elecciones y se convirtió en la primera jefa de gobierno de un país musulmán, pero en agosto de 1990 fue acusada de corrupción --cargos que nunca fueron probados, aunque los tejemanejes de su marido merecen capítulo aparte--, siendo destituida por orden del entonces presidente Ghulam Ishaq Khan. Sin embargo, en 1993 Bhutto fue nuevamente elegida jefa de gobierno y otra vez acusada de corrupción, en esta ocasión por el presidente Faruq Leghari, por lo que ella acabó exiliándose.
El pasado 18 de octubre, Benazir regresó a su país tras --según fuentes norteamericanas y europeas de variada orientación ideológica-- haber pactado con el actual presidente paquistaní, Pervez Musharraf, la anulación de los procesos abiertos contra ella y la convocatoria de elecciones.
La muerte de Benazir Bhuto deja la crisis de Pakistán huérfana de salidas controladas. El islamismo político es el único grupo ideológico --aunque se trata de un movimiento fragmentado y trufado de luchas intestinas-- que puede sacar tajada del asesinato de la líder del PPP.
El Estado paquistaní es un fantasma en amplias zonas del país, sobre todo en los territorios que lindan con Afganistán e Irán, donde los ultra-islamistas (aliados de los talibanes) y los nacionalistas beluchistanes (enfrentados con los regímenes iraní y paquistaní) controlan vastas zonas y decenas de localidades. A lo que se suma el histórico conflicto por el control de Cachemira.
El escenario, así las cosas, es cada vez más complejo y la situación, explosiva. Casi todo es posible, salvo la estabilidad.
[MÁS INFORMACIÓN sobre la trayectoria y los significados de Benazir Bhuto en SOITU.ES]

4 comentarios:

Alicia dijo...

Tremendo.
Pakistán al borde del abismo como dicen en algunos titulares.
Me entristeció profundamente esta noticia, que era una muerte anunciada.
Con su asesinato, ha triunfado el terror de Al Qaeda, salpicando con su sangre a todos los que creemos en la democracia.
Saludos....
Lápices.

Desesperada dijo...

Siempre que hay noticias como esta vengo a tu blog antes de nada, sé que me espera un análisis mucho más completo que en cualquier periódico y bastante más certero. Un día más, así ha sido, gracias. no sé qué pasará en Pakistán, desde luego, no tiene buena pinta. Pero nos preocupará un par de semanas. Después miraremos hacia otro lado. Bicos.

Sergio G. Rabadá dijo...

Y no hemos de olvidar que tienen armas atómicas, al igual que la India.

Digamos que estamos observando el caldo de cultivo de un posible conflicto nuclear, pero esto solo lo digo para tranquilizar los ánimos.

Un abrazo.

Jluis dijo...

Como dice Alicia, ha sido la crónica de una muerte, que no por anunciada es más desestabilizadora.

Un duro golpe para una zona que cada vez más se asemeja al dañado hígado de un planeta cirrótico que no para de beber licores de violenta intransigencia.

Un abrazo