30 de mayo de 2012

La economía es el ámbito político que más interesa a la derecha y en el que más sucio juega

Todo esfuerzo por inhibirse, cerrar los ojos o abstraerse ante la magnitud de lo que ocurre en materia económica es inútil.
Desde hace ya más de tres años numerosos internautas, blogueros, tuiteros y sobre todo cada vez más economistas --incluidos casi todos los comvencionales, que en este caso coinciden con los altermundistas y los anti-sistema-- hemos repetido hasta la saciedad que el origen de la mal llamada crisis económica no está en España, sin restar importancia a los agravantes autóctonos.
Casi todos hemos insistido también en que entre los responsables originales de la debacle no figuraban el entonces presidente de Gobierno español, Rodríguez Zapatero, ni el PSOE --sin menoscabo de los errores que cometieran cuando intentaban paliar lo inevitable.
Es más, durante los últimos cuatro años años cada vez más personas juiciosas, sensatas, sistémicas o no, junto a economistas de distintas escuelas y sensibilidades hemos advertdo y denunciado que el principal partido de oposición y único aspirante real a tomar el relevo del PSOE en el Gobierno, el PP, se ha limitado a utilizar la recesión, la codicia y el caos bancario para desprestigiar al Gobierno, alimentado la desconfianza en la economía española, en su sistema financiero y de hacerlo también en el extranjero. 

[Esas advertencias, por cierto, eran despreciadas e incluso negadas en la mayoría de los mass media y en las TV, que otorgaban más espacio y atención a los bulos y a las malintencionadas declaraciones que hacían los dirigentes del PP]

Y para cerrar el bucle, ahora, el Gobierno de Rajoy cosecha lo que sembró, lo que todos esperábamos y temíamos salvo quienes cerraban los ojos y estaban interesados en que la mayoría de ciudadanos los cerraran. 
Los dirigentes del PP mentían, eran unos ignorantes o lo hacían ver cuando afirmaban con insistencia que la marcha de la economía corregiría el rumbo en un plis-plás y los mercados financieros renunciarían a seguir ganando dinero fácil si Mariano Rajoy accedía a la presidencia de gobierno... ¡simplezas!

[Félix, la economía es el único ámbito humano en el que Dios jamás existió ni existirá --me comentó ayer un economista "de orden" y buen amigo--, ¡eso lo saben hasta los píos católicos del PP!]
 
El gancho electoralista del PP era una soberana estupidez o, a lo peor, era fruto de la simple malicia de quienes aspiran a tomar el poder a cualquier precio, contando trolas y aprovechando la ignorancia o la esperanza de millones de votantes.
Los hechos son irrebatibles, por mucho que ahora se inventen explicaciones al empeoramiento de la macroeconomía española y de las economías de los españoles del común.
A estas alturas resulta cansino advertir una y otra vez de lo dicho hace uno, dos, tres, cuatro años... resumiendo: la recesión económica es consecuencia de un castillo de naipes bancario-financiero --por no decir estafa-- y los problemas que acusa la eurozona se deben a que la Unión Económica y Monetaria es un bluf sin armonización fiscal, sin un banco central que ejerza como tal en todos los aspectos, y por creer en la falacia de que los mercados financieros se autorregulan...
Se ejecute o no la intervención de la contabilidad del Estado español --el llamado rescate, ¡otro eufemismo!--, las consecuencias de la receta Merkel que imponen los países ricos de la UE son inevitables: padeceremos otros dos años, ¡como mínimo!de apuros económicos.

CON ANTERIORIDAD,

2 comentarios:

  1. Hay un libro nuevo, o relativamente nuevo, sobre el descomunal ataque a las condiciones de vida de los trabajadores perpetrado a comienzos de este siglo XXI:

    La Troika y los cuarenta ladrones, de Santiago Camacho, editorial La Esfera de los Libros. Libro muy didáctico de Camacho, que hace unos años ya contribuyó a esclarecer el panorama con Las cloacas del Imperio,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No pude seguir tu consejo de forma inmediata, abrí el libro el pasado domingo y concluí ayer la lectura. Me sumo a tu recomendación.

      Eliminar

NOTA: ImP no publica injurias ni imputaciones de faltas o delitos sin aportar pruebas ni referencias judiciales o sentencia.
Sólo serán publicados los anónimos que a criterio del administrador sean de interés.