El arresto de la viuda y de los cinco hijos de Augusto Pinochet, el militar golpista que arruinó la democracia chilena en 1973, llega tarde.
Cabe calificar la noticia de relativamente positiva, pues revela que la Justicia, aunque lenta, funciona y acabará colocando a un sátrapa en el lugar que le corresponde... Al menos en Chile.