25 mayo 2009

Elecciones europeas: El lago, la mujer, el libro y el guardián

De un tiempo acá, hay profesionales de la política y de la Justicia empeñados en convertir la sospecha o la convicción personal en evidencia o prueba de delito.
¿Cómo explicar de forma breve y sencilla un criterio básico en un Estado de Derecho?
Aunque resulte sorprendente, en ocasiones nada es más efectivo que un pequeño relato para aclarar brumas y hacerlo, si es posible, con una sonrisa en los labios.
Ahí va la historieta:
Un vecino de un pequeño poblado de montaña ubicado junto a un lago y que al alba había salido a pescar, regresa al embarcadero varias horas después y, cansado, decide echarse a dormir un rato; por lo que la esposa aprovecha la ocasión para hacer una de las cosas que más le satisfacen, adentrarse en el lago provista de un libro, anclar la barca un poco alejada de la orilla y leer rodeada de silencio.
Devoradas apenas diez páginas, la mujer ve aproximarse la lancha de la guardia rural. Casi acoderadas ambas embarcaciones, el agente inquiere:
 Buenos días, señora, ¿qué está haciendo?
 Leyendo | responde, extrañada porque es evidente lo que está haciendo.
 Señora, está usted en una zona vedada a la pesca | informa él.
 Disculpe, agente, pero no estoy pescando, ¡estoy leyendo! | puntualiza la mujer.
 Sí, pero usted lleva a bordo todo el equipo, de modo que en cualquier momento puede empezar a pescar, por lo que me veré obligado a detenerla si no abandona la zona.
Si me arresta, lo acusaré de violación | contesta ella, visiblemente enfadada.
 ¡Pero señora!, yo ni siquiera la he tocado | protesta el guardián.
 Cierto, pero usted también lleva todo el equipo y puede actuar en cualquier momento.
 Disculpe, señora, que tenga un buen día...
NOTA.
Este post está dedicado a los legisladores que aprobaron la anti-democrática y jurídicamente prehistórica Ley de Partidos y, por razones bien distintas, también está dedicado a los integrantes de la candidatura electoral de Iniciativa Internacionalista.

9 comentarios:

  1. Hola Félix. Un comentario.

    Normalmente, ante una imagen, el cerebro decide sin ningún problema sobre su percepción: esto es una silla, o una mesa, un árbol o la jeta de un policía. Sin embargo, hay ciertas imágenes ambigüas que parecen cambiar intermitentemente entre 2 alternativas: son las ilusiones ópticas. El ejemplo de la cabeza sobre la que se ve indistintamente una anciana o una jovencita resulta paradigmático.

    Desde mi punto de vista, un partido como Iniciativa Internacionalista forma parte de este segundo tipo de imágenes. La naturaleza de su diseño -elaborado por muy finos y avezados "ingenieros" políticos- es de tal naturaleza, que la decisión sobre si es o no un partido democrático ofrece severas dudas. Visto de una manera parece una alternativa perfectamente democrática, visto de otra, no. Sobre un papel, en un juego, no tiene la más mínima relevancia decidir que imagen es preponderante. Ambas pueden serlo. Pero para el Estado, y para muchos ciudadanos, estas ilusiones políticas no son un juego en absoluto. Son un dilema que implica decisiones importantes sobre cuál debe ser la prevalencia de algunos derechos fundamentales. Casi nada.

    Tan exquisita resulta la ambigüedad "óptica" de In.Int que ha provocado una notable contradicción entre los dos más importantes tribunales del Estado pero, pienso, curiosamente, han demostrado también algo que debe destacarse: la exquisitez democrática de la ley de Partidos que no criminaliza ideas sino el blanqueamiento ideológico del terrorismo.

    Un saludo y gracias por la atención

    Álvaro.

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  2. Al autor de la historieta se le ha olvidado decir, off de record y como colofón, que el marido denunció a su mujer por "prácticas sospechosas". Apertas con sonrisas.

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  3. A ÁLVARO:
    La Ley de Partidos no se hizo para criminalizar el terrorismo. NO hacía falta esa ley porque los delitos que pueda cometer una persona (sea etarra o no) ya estaban contemplados en el Código Penal (desde la tenencia ilícita de armas hasta el secuestro, ¡todos!)
    La Ley de Partidos se hizo, EXACTAMENTE, para criminalizar el independentismo.
    Con el Código Penal en la mano, ningún delito perpetrado por etarras queda impune; si hay pruebas, naturalmente.
    Que un etarra o no etarra que ha delinquido, ha sido condenado y ha saldado la pena que se le haya impuesto no pueda ser elegible es una aberración legislativa y contraria a un Estado democrático. En un Estado de Derecho se juzgan actos delictivos, nunca a las personas, ni sus intenciones, ni sus ideas.
    Mientras tanto, los asesinos del franquismo y quienes los justifican --incluido el rapto y apropiación de más de 12.000 menores de edad, ¡hecho probado!-- SÍ son elegibles.
    Mientras tanto, esa Ley de Partidos que defiendes permite la presentaciónd e candidaturas a Falange de las JONS, que defiende la abolición del régimen democrático, o a Democracia Nacional, que propugna otro tanto.
    No nos engañemos, un delito es un delito y para condenarlo no es necesario pervertir la actividad política mediante una Ley de Partidos jurídicamente aberrante que, de facto, sólo ha servido para crear instrumentos legales que criminalicen a los independentistas, sobre todo a los vasquistas.
    Por último, es jurídicamente irracional que apeles a la ambigüedad de los justiciables. La ambigüedad no es delito y barajarla como argumento jurídico es una “alucinación”.
    El día que se generalice la elaboración de leyes como la de partidos para dirimir la sinceridad o la hipocresía de los ciudadanos habrán sido enterradas las garantías del Estado de Derecho, y este con ellas.
    SOLO SON DELITOS LOS ACTOS DELICTIVOS PROBADOS, NO LAS INTENCIONES REALES O SUPUESTAS DE LAS PERSONAS, NI MUCO MENOS LAS IDEAS.
    En aplicación de la tesis que expones y al margen de la obsesión "etarrista" que conlleva, todo ex delincuente debería ser tratado como sospechoso de seguir siéndolo y, por tanto, habría que controlar y fiscalizar sus actos ulteriores –incluso una vez saldada su deuda judicial-- con la convicción de que está preparando otro delito.
    En este asunto hay dos caminos: Aplicar el imperio del Derecho (con mayúscula) o el de la política en su sentido más rastrero. Y en Derecho, la Ley de Partidos es impresentable y vergonzosa, propia de un régimen estaliniano, nazi o fascista, e ideal para Corea del Norte, por ejemplo.

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  4. Tengo una curiosidad no condenar la violencia es delito o no? Es que se te ve puesto y como ya no se a quién creer pues te pregunto a ti, para ver que opinión tienes. (No lo pregunto con segundas intenciones, sólo informarme).

    Un saludo

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  5. A PHARPE:
    Un "no hecho" --es decir, algo que no existe, pues el silencio no "es"-- jamás es delito porque un acto o acción no ejecutado jamás puede ser motivo de denuncia ni de juicio. Sería una locura.
    La Ley de Partidos impone, aunque relativamente y llegado el caso dejando el asunto a discreción o interpretación del juzgador, que las organizaciones políticas incluyan de una u otra forma en sus estatutos el rechazo o condena a la violencia.

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  6. Félix.

    1) Me gustaría insistir en un punto. Es cierto que con el Código Penal en la mano cualquier delito de los habitualmente cometidos por los terroristas está perfectamente tipificado. Pero el terrorismo, tal y como al menos se ha desarrollado en España los últimos 30 años, es un CONCEPTO EXPANSIVO que no se limita a un hecho punible producido sobre la vida -el asesinato o el secuestro-, los bienes de la víctima o la coacción en el ejercicio de ciertos derechos fundamentales -amenazas y demás-.

    El terrorismo, para mantenerse vivo, necesita algo más importante aún que un moderno arsenal de armas. Necesita una justificación. Y para mantenerse durante 30 años precisa algo más que una justificación que, al fin y al cabo, termina agontádose al poco tiempo. Precisa el apoyo falaz, maniqueo y parafascista de grupos y organizaciones de carácter político o social. Como esto lo veo muy claro, mi conclusión es axiomática: la relación entre apoyo político y social y terrorismo es directamente proporcional, y, de forma siniestra, en ambos sentidos de la ecuación. Por tanto, ninguna duda sobre la necesidad de considerar terroristas -en el grado que la Ley estipule- a sus "testaferros" ideológicos.

    Permíteme que haga uso de una analogía extraída del mundo financiero-empresarial. Muy brevemente. Al testaferro, al bufete de abogados, al no se qué y al no sé cuanto más del capo X, no les considero sujetos empresariales, sino lo que verdaderamente son: delincuentes.

    Sobre la ambigüedad de los justiciables me gustaría comentarte que, en lo que yo sepa, en el derecho mercantil se utiliza jurisprudencialemente el llamado principio de "levantamiento del velo". Precisamente por la situación de ambigüedad "óptica" en el que se mueven muchas entidades y negocios aparentemente lícitos, se utilizan diversas técnicas para descubrir cuál es su verdadera naturaleza "corriéndole el velo", es decir, prescindiendo de la literalidad de su forma legal y ciñéndose al de la realidad. Esta técnica del "levantamiento del velo", aplicada al caso que estamos discutiendo, me parece lógica e intachable.

    No te discuto sobre si se trata de una Ley ad hoc o no, pues seguramente en este punto tengas razón. Creo que es un asunto bastante polémico entre la doctrina pero que técnicamente me supera.

    2)Para terminar, tu argumento del franquismo. Puedo equivocarme, pero creo que indirectamente me das la razón. Porque sí, incluso el fascismo está permitido en España. Como lo está la dictadura del proletariado. Supongo que una desgracia. Pero mucho me temo que lo seguirán estando hasta que no acontezca una cosa: lo ocurrido en el País Vasco los últimos 30 años.

    Disculpa la largura, pero siempre es un placer debatir con un contrincante de tan potente artillería. Un saludo.

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  7. Disculpa Félix. Mi último post olvidé firmarlo. En el fragor¡¡¡¡¡¡¡

    Álvaro

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  8. No, Félix, no, la Ley de Partidos no se hizo para criminalizar el independentismo. Se hizo para expulsar al conglomerado ETA-HB-ANV-LAb...etc de las instituciones democráticas; se hizo para evitar que ETA y su entorno reciban dinero público, dinero de los contribuyentes.
    Si criminalizara el independentismo, ¿ cómo no ilegaliza al BNG, o a CiU, por ejemplo ?
    Además, tú mismo me das la razón: la Falange o el Partido Comunista se pueden presentar a unas elecciones democráticas en España porque la Ley de Partidos no sanciona las ideas políticas, sino el apoyo a una banda terrorista.
    La Ley de Partidos pretende evitar que, por ejemplo, el Ayuntamiento de Mondragón, ahora gobernado por ANV, haya aprobado mociones exigiendo la puesta en libertad de Iñaki de Juana, o que ese mismo ayuntamiento otorgue subvenciones a familiares de presos etarras para sufragar las visitas a las cárceles.
    ¿ Te imaginas una subvención del Gobierno Central a los familiares de presos atracadores de bancos, para que puedan visitarlos?
    Pues eso.
    No se nos olvide que los presos etarras lo están por asesinato, no por sus ideas.

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  9. A ÁLVARO,
    Sigues mezclando con el Derecho factores y hechos que, con independencia de que salgan a colación en base a una argumentación lógica, son AJENAS al debate; es más, nada tienen que ver con el Drecho ni pueden torcer la esencia jurídica de un Estado democrático de Derecho.
    Sin dar rodeos innecesarios, resulta que para condenar a los abogados y presuntos testaferros de un mafioso --ejemplo que citas--es preciso probar que actúan como tales; NO VALEN la convicción ni la sospecha. Requisito este que es escrupulosamente necesario, no sólo para respetar los derechos de los imputados o acusados, sino para respetar la legalidad y sus procedimientos, LAS GARANTÍAS JURÍDICAS DEL INDIVIDUO, bien este que es de todos y, por tanto, colectivo.
    En cambio, para perseguir, procesar y condenar al miembro de una organización vasquista que es partidaria de la segregación de Euskadi basta con alegar que la organización a la que pertenece no ha condenado la violencia.
    Es así de simple y de aberrante.
    El siguiente paso podría ser, ¿por qué no?, aplicar similar excepción y disociación con otras personas pertenecientes a otros colectivos o, llevado al extremo, con las personas sospechosas de algo o a las que el Estado quiera apartar de la vida social y negarles la libertad.
    Conculcar las garantías de un individuo, aparte de abrir la puerta a otras excepciones, también abre la puerta a un concepto de la ley que es ajeno a los fundamentos de un Estado democrático de Derecho.
    Estar en desacuerdo con el uso de la violencia y combatirla no tiene nada que ver con las ideas ni con los "enfrentamientos" ideológicos. Mezclar lo uno con lo otro es perder el norte.
    En un Estado democrático de Derecho las muertes que causa ETA no son cualitativamente distintas de las que causa un tipo que mata para robar. Es el mismo delito y nada tienen que ver la intención ni la ideología del ladrón ni la del etarra.
    El vasquismo, incluida la versión independentista, o cualquier otra ideología o pensamiento no es repudiable ni se convierte en un factor pro delectivo porque existan partidarios de ese ideario que practican la violencia.
    Hay católicos partidarios de cortar los testículos a los homosexuales, evangelistas que se creen representantes de Dios y con derecho a invadir países islámicos y hay musulmanes que justifican la violencia para "convertir" a los infieles, etcétera y etcétera; pero la actitud y las acciones que puedan perpetrar esos fanáticos católicos, evangelistas e islamistas no sirven en ningún caso de argumento para condenar por sus delitos a la iglesia católica, a la evangelista y al islam... Y a continuación crear leyes que mezclen todo y burlen lo esencial del Derecho. ¡Salvo que queramos malvivir en otra Corea del Norte!
    Saludos.

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