En la madrugada de ayer, el ejército de Georgia se desplegó en la provincia de la Alta Osetia (más conocida como Osetia del Sur), territorio que permanece bajo control de las milicias segregacionistas desde hace un decenio largo. La acción georgiana supone romper el alto el fuego pactado en la zona por las partes enfrentadas.
Antes de que se desatara la violencia en los priemros años noventa, la población de la Alta Osetia estaba compuesta, aproximadamente, por un 30% de georgianos --que siempre fueron mayoría en la capital, Tsjinvali--, un porcentaje superior de osetios (etnia descendiente de una tribu alana) y en torno a un 20% de rusos (en este punto conviene aclarar que el porcentaje de residentes en la ex república soviética de Georgia que poseen pasaporte ruso es muy superior, máxime en Abjasia y en la Alta Osetia).
En 1989, con motivo del desmantelamiento de la Unión Soviética, Georgia recuperó la independencia y el territorio del nuevo Estado internacionalmente reconocido incluyó la Alta Osetia --aunque con la renuencia de Moscú--; en tanto que Alania (Osetia del Norte), donde la inmensa mayoría de la población es alana, pasó a formar parte de la nueva Federación Rusa.
Desde entonces, los nacionalistas osetios residentes en Georgia han rechazado de plano esa situación y reclaman la independencia, aunque en realidad el objetivo es incorporar la Alta Osetia a Rusia, integrándola en Alania.
La violencia provocó unos 2.200 muertos y que miles de osetios se refugiaran en Rusia, por lo que la comunidad osetia de Georgia perdió entre 60.000 y 100.000 habitantes, según las fuentes.
Pese a todo, gracias al apoyo logístico y económico de Moscú, mediados los años noventa los segregacionistas lograron hacerse fuertes en casi todo el territorio de la Alta Osetia, en tanto que la Administración georgiana, incapaz de derrotar a los bien armados rebeldes, optó por replegar las tropas y centró sus esfuerzos en controlar varias vías de comunicación y algunas localidades situadas al sur de la provincia. Los pro rusos han llegado a proclamar la independencia pero ningún Estado del mundo ha considerado legítima esa declaración.
La acción de Moscú estaba preparada
El despliegue de las tropas georgianas --que a mediodía de ayer entraron en la capital-- obedece a una ofensiva planificada hace ya más de un año por el Gobierno de Tiflis para derrotar a los rebeldes pro rusos y recuperar el control total de su territorio.
La reacción de Moscú ha sido inmediata y contundente, confirmando lo que ya se sabía, la existencia de una fuerza expedicionaria preparada de antemano para acometer una operación de este tipo.
Apenas dos horas después del despliegue de tropas georgianas, no menos de tres mil soldados rusos, con el apoyo de unos 150 tanques y de una decena de caza-bombarderos, irrumpieron en la Alta Osetia y entraron en combate para, según Dimitri Medvédev (heredero de Vladimir Putin), proteger las vidas de la minoría rusa residente en la Alta Osetia: "No permitiremos la muerte impune de nuestros compatriotas. Los culpables recibirán el merecido castigo", ha declarado el jefe de Estado ruso.
Al margen de ese pronunciamiento oficial, nadie duda --ni siquiera en la propia Rusia-- de que Moscú ha intervenido para impedir la derrota de los independentistas pro rusos.
Por su parte, el presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, ha insistido en que su gobierno se ha limitado a movilizar el ejército para acabar con los insurrectos --a los que Tiflis califica de terroristas-- que "actúan en territorio soberano de la república georgiana". Sin necesidad de recurrir a eufemismos ni excusas similares a las de Medvédev, Saakashvili ha descrito el episodio subrayando lo evidente: "Rusia ha invadido Georgia", lo que interpreta como una declaración de guerra de facto; motivo por el que ha solicitado amparo a la OTAN, a EE UU y a varios gobiernos de la Unión Europea.
Durante la pasada madrugada distintas fuentes han coincidido en que ya se han producido más de 1.000 muertes.
Conflictos desde Crimea hasta las Kuriles
El conflicto, a la postre, es uno más de los que mantiene la Federación Rusa con varias de las antiguas repúblicas soviéticas independizadas a partir de 1989. Además de con Georgia, Rusia ha mantenido o mantiene pleitos con Ucrania --a propósito de Crimea-- y con las tres repúblicas bálticas, Estonia, Letonia y Lituania --si bien tras el ingreso de las tres en la UE la actitud de Moscú ha cambiado radicalmente--; sin olvidar las chapuzas fronterizas a las que tuvieron hacer frente Moldavia y Rumanía, ni los desencuentros con Azerbayán y las repúblicas de Asia central.
No obstante, el problema más grave se vivió --y se vive-- en Chechenia, donde la devastación causada por la guerra civil y la acción del ejército ruso alcanzó cotas comparables a las de Vietnam.
Rusia también batalla diplomáticamente con Mongolia y China por causa de históricos contenciosos fronterizos heredados de la URSS y que en algunos casos --como el del río Amur, conflicto en el que recientemente se alcanzó un principio de acuerdo-- se remontan a la época de los zares.
Para redondear, la Federación Rusa también pugna con Japón debido a la soberanía que ejerce sobre la isla de Sajalín (frente a la costa oriental de Siberia) y el archipiélago de las Kuriles (al sur de la península de Kamachatka), que fueron ocupadas por orden de Iosef Stalin tras la derrota de Japón a manos de EE UU en la segunda guerra mundial.
En la guerra ruso-georgiana ahora desatada se podría abrir otro frente en Abjasia, territorio georgiano en el que también existe un movimiento pro ruso que ya ha recurrido en varias ocasiones a la violencia; de hecho, gran parte de esta república autónoma está administrada por un gobierno ajeno al de Tiflis, pero no ha sido reconocido internacionalmente.
[INFORMACIÓN puntual en ADN.es, CNN (en inglés), EL PAÍS, EL PERIÓDICO, LA VOZ DE GALICIA, NUEVA TRIBUNA, PÚBLICO, SOITU y YAHOO! ACTUALITÉS (en francés)]

6 comentarios:
Excelente artículo y muy bien explicado.
Saludos.
Suscribo a opinión de Kurtz. Agradécese que algúen nos axude a entender o conflicto aos que non estamos moi ao tanto. Apertas.
Desde luego, hay que reconocer que eligieron bien la fecha para que todo el mundo estuviera pendiente... de China.
El precipitado desmembramiento de la Unión Soviética está trayendo funestas consecuencias. No porque cayera el régimen comunista -entiéndaseme-, sino porque las cosas se hicieron rematadamente mal. Y creo que estos conflictos seguirán persistiendo, sobre todo si Rusia no termina de digerir su fracaso, su ansia de control en la zona y sus afanes expansionistas.
Georgia es un estado estratégico para los intereses de EE.UU, de ahí tanto interés en que ingrese en la OTAN..
Lucha de titanes... y que al final la paga el de siempre... el civil desarmado
Gran artículo, desde que empezó todo esto estaba esperando tus palabras, siempre de gran ayuda para entender lo que pasa en el mundo!!
Saludos.
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