05 enero 2011

Los datos indican que durante el franquismo fueron robados más de 200.000 niños

La desaparición de niños --en su mayoría recién nacidos o pequeños de 1, 2 o 3 años de edad que fueron confiados a orfanatos u hogares de acogida, casi todos administrados por la Santa Madre Iglesia-- se ha convertido en una bomba de relojería para los cientos de dirigentes políticos que todavía hoy siguen empeñados en negar ¡y ocultar! lo evidente:
La dictadura que murió con el general Franco fue un pozo negro que todavía hoy condiciona la convivencia.
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La moral católica supo y sabe guardar la ropa
y los secretos
Tan ignominiosa herencia es real, no se trata de un invento ni del empeño de supuestos rojos y anti-españoles deseosos de reventar la Transición y la monarquía parlamentaria.
Que el robo de bebés siga impune se debe a la negativa de los poderes legislativo y judicial a depurar responsabilidades por crímenes de lesa humanidad que son imprescriptibles.
Proyecciones elaboradas en base a datos ya comprobados indican que durante los años cuarenta, cincuenta, sesenta y setenta en la muy católica España del franquismo habrían sido robados no menos de 200.000 niños, lacra que aún se prolongó y fue desapareciendo poco a poco al mismo ritmo que desaparecían quienes se habían acostumbrado a ser amos de vidas y haciendas. 
Hay desapariciones documentadas en los años ochenta, hasta 1991.
La sacralizada Transición fue lo que fue --¡basta de mixtificaciones!--, también sirvió para garantizar la impunidad de delincuentes y criminales y para que muchos de ellos siguieran --algunos todavía siguen-- en cargos públicos de elevada influencia y capacidad decisoria.
Durante la Transición ocurrió --todavía hoy ocurre-- lo que era de prever en una sociedad que durante decenios fue educada a base de represión e instruida en la cobardía ética, cultivando un individualismo tan atroz que los criterios de vida más extendidos eran (y en gran medida siguen siendo) sálvese quien pueda y tonto el último.  
Esos "valores" todavía hoy son cantados como la quintaesencia del saber vivir y como la clave del éxito en miles de hogares, aulas, instituciones, empresas...
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MÁS detalles de las últimas novedades relacionadas con el robo de niños, en El mundo.  

2 comentarios:

  1. Robar es un pecado que para los católicos ciudadanos de bien españoles es perdonado con un Padrenuestro.La religión católica es un chollo: cometes el pecado, te confiesas diciendo que te has arrepentido y ya estás listo para volverlo a cometer para confesarte de nuevo. El Dios católico, además de ser soberbio porque no está dispuesto a permitir que su creación no le siga, es tontodeloscojones; se la dan con queso.

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  2. La cosa no es tan sencilla. En nombre de Dios, de cualquier Dios, se han hecho grandes cosas y grandes burradas. Yo me quedo con las primeras, que no son pocas. Aunque no ignoro las segundas, que tambien son abundantes. La vida es contradictoria.

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