12 diciembre 2006

Aznar, Frei y Blair protegieron a Pinochet

Era cosa sabida, pero faltaba que alguna autoridad o una persona que conociera a fondo el asunto lo ratificara: Augusto Pinochet no fue juzgado en España --la extradición ya había sido concedida por la Justicia y la Cámara de los Lores británica ya había retirado la inmunidad diplomática al criminal-- a causa de los impedimentos que amañaron el entonces presidente del Gobierno español, José María Aznar López; el por aquella época presidente de la República de Chile, Eduardo Frei, y el todavía primer ministro británico Tony Blair.
Así lo ha ratificado el jurista Carlos Castresana, que en aquella época estaba adscrito a la Fiscalía del Tribunal Supremo de España.
A Frei y Aznar cabría preguntarles si los principios cristianos y católicos en los que se escudan día sí y día también incluyen la obligación de proteger a criminales.
Y a la Internacional Socialista y al Partido Laborista británico habría que preguntarles si criticarán la actitud de Blair y, en el caso de que callen, si ambas organizaciones cambiarán de nombre y de discurso...
MÁS detalles, en 20minutos.
DE INTERÉS: "La muerte ganó a la justicia", en GUERRA Y PAZ.
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ACTUALIZACIÓN (24 horas después):
El funeral de Pinochet con honores militares --¡vaya honor el de los militares que rinden homenaje a un asesino de conciudadanos!-- se ha convertido en un mitin en el que el nieto del fallecido, que es capitán del ejército chileno, defendió la legitimidad del golpe de Estado de su abuelo.
La presidenta de la República, Michelle Bachelet, actuó con prudencia excesiva --¿otro ejemplo del buenismo estéril?-- desde un punto democrático, pues permitir semejante aberración es otorgar honores de Estado a un criminal, lo cual es un insulto a la profesión castrense y, por añadidura, alentar machadas como la del nieto del asesino.
INFORMACIÓN puntual, en 20minutos.

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