21 diciembre 2007

La crisis de "Le monde" refleja taras de calado

Los avatares que se viven en el rotativo francés Le monde, cuyo directorio ha dimitido, han dejado al descubierto dos crisis paralelas e inter-relacionadas:
Por un lado, el choque económico entre la Redacción del periódico de papel (Le monde) y la Redacción de la página web (lemonde.fr).
Y por otra banda, la caída de las ventas que acusa el periódico de papel, que a su vez es la manifestación de una pérdida de credibilidad que alimenta la huida de cada vez más lectores a los medios electrónicos.
Esto último se puede decir de un modo más claro:
Hoy, el problema no radica en que internet haya restado lectores a la prensa, sino en que la pérdida de calidad empuja a numerosos lectores a huir a otros medios y a otras vías.
[Las noticias por si solas, los flases más o menos densos que 24 horas al día difunden gratuitamente la radio, la TV e internet no tienen porque restar lectores a la prensa; lo que ocurre es que la prensa está dejando de ofrecer información de calado y está empeñada en competir en un mercado que ya no es ni jamás volverá a ser el suyo: la inmediatez, las imágenes, las banalidades, etcétera...]
Del choque Le monde-lemonde.fr poco cabe decir, salvo que se trata de una pugna eminentemente económica. De hecho, el Sindicato de Redactores (SdeR) --que es accionista del medio-- provocó la renuncia de la directiva al impugnar las cuentas de la sociedad alegando, entre otras cosas, las pérdidas que genera lemonde.fr; lo cual, a su vez, constata el punto más débil (todavía) de los medios electrónicos: ¿Cómo financiarlos mientras la publicidad no proporcione ingresos suficientes? Lo cual, según la mayoría de los especialistas, podría empezar a corregirse en Europa occidental a partir del 2012/14, en función del porcentaje de población que disponga de acceso correcto (rápido) a la Red.
La crisis realmente grave es la que acusa la versión en papel de Le monde (pérdida de clientes, de credibilidad y por tanto también de influencia socio-política), este es el meollo del asunto.
..
Resistencia a reconocer los propios errores  
Mucho se habla de dos aspectos colaterales, los efectos de Internet y las fórmulas comerciales destinadas a ganar clientela, pero rara vez se abordan las causas de fondo que explican porque los periódicos pierden caché, entre las que destacan:
a) La tomatización de los contenidos;
b) La escasa y a veces nula contextualización de las informaciones;
c) La superficialidad y el partidismo de demasiados textos;
d) La venta de publicidad como si se tratara de información, en textos que carecen de rigor y que acostumbran a ser deficientes en la forma y en el contenido;
e) El creciente número de errores conceptuales en los textos;
f) La notable pérdida de calidad literaria (cada vez hay más redactados propios de un bachiller o de un tertuliano de tasca);
g) La abundancia de titulares que no concuerdan con el contenido, y
h) Demasiados periodistas --sobre todo entre los responsables de Redacción-- siguen sin asumir dos cambios fundamentales en la clientela cierta y en la potencial: 
* El comprador de periódicos también ve/escucha radio y TV (aparte de entrar en internet), y
* La mayoría de editores y numerosos periodistas obvian que el porcentaje de compradores de periódicos con baja instrucción es mínimo (dicho de otro modo, el lector tipo de prensa no está dispuesto a pagar para leer simplezas, medias verdades y campañas disfrazadas de información; esta y no otra es la razón fundamental por la que acaba renunciando a comprar el diario).   
Estas taras afectan en mayor o menor medida a todos los rotativos, en función de las características de sus plantillas, de los instrumentos de que disponen los profesionales y, sobre todo, en función del grado de inteligencia de los responsables de Redacción.
La crisis del rotativo parisino quizá sirva, ¡por fin!, para analizar las causas del empobrecimiento de los contenidos y reconocer que los personalismos --incluidos intereses salariales y vanaglorias-- malean criterios y, por tanto, impiden corregir errores; estos son, al margen de la cantinela sobre la penetración de internet, a grandes rasgos dos de los cánceres que minan la salud, la credibilidad y la clientela de los periódicos impresos y, por tanto, su viabilidad económica. 
Y conste que Le monde no es precisamente un ejemplo de periódico insustancial...

3 comentarios:

  1. Cuesta creer que determinados sitios web, como los que se dedican a la pornografía o tienen links p2p, den tanta ganancia y sin embargo el sitio web de un periódico de fama internacional, por más alicaído que esté, produzca pérdidas, y sin embargo es así.

    Un abrazo.

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  2. En cierto modo, el pez se muerde la cola.

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  3. La sociedad está aborregada.
    ¿Qué la desborregará?
    Como no nos desaborreguemos nosotros mismos, lo(s) que nos aborrega(n) continuará(n)..
    Estoy seguro que independientemente de los cauces utilizados para atraer al lector (sea plantándole un periódico gratuito en las narices, o con un atractivo portal de internet que por alguna parte se paga), nunca se ha leído tanto como hoy día, e imagino que eso culturiza bastante, con lo cual, más necesidad de información, veraz, creíble.. Hala medios, a espabilar que la gente se está desborregando y unos pocos "grandes comunicadores" os están comiendo el terreno (altruistamente)

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