04 diciembre 2007

La secretaria de Schindler llega hoy a Israel

Mimi Reinhard, que fue empleada de Oskar Schindler, llega hoy a Israel, donde ya reside la familia de su único hijo, Sacha.
Reinhard, nacida austriaca y que hoy tiene 92 años, ejerció durante tres años de secretaria de Schindler, industrial que salvó a varios cientos de judíos de la persecución nazi al contratarlos para trabajar en su empresa, episodio que sirvió de base para la película La lista de Schindler.
Oskar Schindler. Foto capturada en la
ePágina de la Jewis Virtual Libraryque
incluye  una biografía del empresario
Reinhard fue contratada en 1942 por Schindler y su socio, el judío Isaac Stern, cuando ella estaba recluida y trabajaba como traductora en las oficinas de un campo de concentración, en Polonia.
Los judíos que salvaron la vida gracias al ardid de Schindler --que blindó a sus empleados calificándolos como "mano de obra vital"-- procedían del gueto de Cracovia (Polonia). Reinhard perdió a su primer marido, polaco, durante el genocidio.
Las sucesivas listas que presentó Schindler ante las autoridades nazis --que eran mecanografiadas por Mimi Reinhard-- sumaron 1.200 personas, muchas de las cuales residen actualmente en Israel.
Al finalizar la guerra, Reinhard viajó a Tánger, donde conoció a un agente judío de los servicios secretos de Gran Bretaña, con quien se casó.
La pareja logró encontrar al hijo de Reinhard, al que su madre perdió la pista cuando fueron separados y recluidos en distintos campos de concentración.
El matrimonio se afincó años después en Norteamérica, en tanto que el hijo de ella, Sacha, optó por emigrar hace ya 30 años a Israel.
Reinhard, que hasta ahora vivía en Nueva York, reside a partir de hoy en el centro para ancianos de Herzlía, al norte de Tel Aviv.

3 comentarios:

  1. Felix, Mimi Reinhard si que se mereze que hagan de su vida una película.
    ¿Le falló la memoria a Steven Spielberg cuando rodó La lista de Schindler?

    Saludos.

    ResponderEliminar

NOTA: En ImP no se publicarán injurias ni difamaciones, ni tampoco imputaciones de faltas o delitos sin aportar pruebas, datos judiciales o sentencia.
Sólo se publicarán los anónimos que a criterio del administrador sean de interés.