lunes 13 de julio de 2009

El crudo de Obiang "re-une" socialdemocracia y franquismo

Zonas marítimas de Guinea Ecuatorial donde se realizan extracciones de hidrocarburos (pulsar sobre el mapa para ampliarlo)
"Guinea Ecuatorial es un país soberano, moderno, dinámico y próspero", ha subrayado el ministro de Exteriores del Reino de España durante su estancia en la finca en la que Teodoro Obiang comparte autoridad y lucro con varias petroleras, entre las que figura la ¿españolísima? Repsol-YPF.
La corrupción y el abuso de poder caracterizan la realidad de Guinea Ecuatorial, donde seis de cada diez ciudadanos malviven y nueve de cada diez están obligados a tragar lo que sea para no ser víctimas de lo que piensan o sienten. Sin embargo, para el representante del ¿socialista? Gobierno de España esos y otros detalles son irrelevantes porque de lo que se trata es de fomentar "la amistad y el fortalecimiento de las relaciones" entre la madre patria y la ex colonia.
Señor Moratinos, por favor, sea usted un poquito --¡siquiera un poquito!-- sincero y conteste: ¿Con quién debe estrechar relaciones la sociedad española, con Obiang o con los ecuatoguineanos?, ¿con los intereses de Repsol-YPF o con los habitantes de la ex colonia?
Moratinos no sólo ha loado al sátrapa Teodoro Obiang y a Fraga Iribarne --al segundo le calentó la oreja hasta extremos inusitados--, sino que además ha emplazado a los ciudadanos a que prescindamos de escrúpulos...
Evidentemente, el ¿socialista? Gobierno español tiene muy en cuenta que las petroleras instaladas en Guinea Ecuatorial extraen una media diaria de 390.000 barriles de crudo, según datos correspondientes al 2008. Es más, las cifras de los organismos internacionles que analizan la economía sin tener en cuenta la ciencia de la Economía han certificado que Guinea Ecuatorial registra tasas interanuales de crecimiento del producto interior bruto (PIB) que han superando en varias ocasiones el 15% durante el decenio 1998-2007.
Ante semejante ¿progreso?, poco importa que el 60% de la población siga pasando graves apuros económicos --incluidos los de orden alimentario--, pues este detalle es comprensible y políticamente correcto cuando la riqueza de un país se mide en función de lo que produce sin tener en cuanto para qué y quién se beneficia de ello.
En fin, la estancia del ministro y del ex ministro españoles en Malabo bien pudo ser clausurada gritando: ¡Viva el crecimiento del PIB ecuatoguineano!, ¡viva la confusión!, ¡vivan las medias verdades! y ¡larga vida a Obiang!
CON ANTERIORIDAD, "Obiang visita el país de Repsol".

6 comentarios:

Álvaro dijo...

Tuve la suerte de pasar unos días en Guinea Ecuatorial hace unos años. Obiang, (por cierto, admirador de Franco, con guardia mora y todo) es el el único que puede prosperar allí, ya que todo negocio que no pase por sus garras o las de sus familiares será expropiado mediante cualquier excusa si no te pasa algo peor. La gente tiene mucho miedo, y el ejército (corrupto hasta la médula) campa a sus anchas por todo el país chantajeando a los ciudadanos. Pero este señor es bien recibido en cualquier país, aunque trate al estado como su finca particular. Amparado por EEUU, mimado por China, adulado por franceses y españoles....una vergüenza.
Sólo una cosa que objetar: Guinea fue diputación provincial, no colonia. Eran españoles de pleno derecho, como cualquier aragonés o andaluz.

rafa hortaleza dijo...

gracias por la mención y el enlace. Un saludo

Pharpe dijo...

Los intereses comerciales es lo que prima el mundo, se es hipócrita en cuestión del dinero que se mueva.

Saludos

Félix Soria dijo...

A RAFA HORTELAZA,
Gracias a ti por venir a tomar un "café" y pasear por ImP.
A ÁlVARO,
He visitado tu "naturaleza", me he sentido a gusto, sigue...

Aurora Mora dijo...

Hola Félix, no sé si hauràs llegit aquest altre article, publicat a Diagonal: http://www.diagonalperiodico.net/Defendiendo-a-toda-costa-los

El signa un bon amic meu i, al meu parer, és molt interessant.

Una abraçada.

Félix Soria dijo...

A AURORA,
He inclós un enllaç al article que referencies.
Gracies.