La agresión que ha sufrido el jefe de Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, forma parte indisociable de un episodio histórico que él --en compañía de otros-- ha fomentado con empeño: el enfrentamiento civil (lo que en España se ha dado en denominar guerracivilismo).
Poco antes del suceso, Berlusconi "acababa de hacer gala de una de sus clásicas secuencias de mentiras y chistes vulgares hablando de un país irreal y diciendo cosas indignas para un dirigente político de un país democrático, cuando Anteo Zamboni lo golpeó en la Piazza Duomo de Milán", relata y analiza Gennaro Carotenuto en Giornalismo particepativo.
Relaciones sexuales pagadas, uso político de mujeres como floreros, insultos a dirigentes de la oposición, condena moral de todos cuantos se oponen a él políticamente, iniciativas legislativas para disfrutar de inmunidad ante la Justicia, persecución racista de los inmigrantes, fomento del testiculismo... Nada justifica la agresión, pero en rigor y con igual contundencia es obligado subrayar que los berslusconis de la política agreden verbalmente casi todos los días y son los principales creadores de climas sociales explosivos.
ENLACE al clarificador artículo de Gennaro Carotenuto, "Aggressione a Berlusconi, se la politica si ritira sull'Aventino".
DE INTERÉS: "El vídeo que duda de la veracidad de la agresión a Berlusconi", vía JACK DANIEL'S BLOG.
Lo siento mucho por el señor Berlusconi como persona, pero como primer ministro... quien siembra vientos, recoge tempestades.
ResponderSuprimirY bueno, no sé hasta que punto hay una relación entre esta agresión (de una persona en tratamiento psicológico) y la supuesta "agresividad" de la sociedad italiana (por supuesto, según Berlusconi, de la izquierda). Pero si guarda algún tipo de relación, sería sin duda lo que dices, el mismo ha sido víctima de sus excesos, de su egocentrismo, su desfachatez y su narcisismo. Que con su pan se lo coma.
Un saludo