30 diciembre 2006

Bomba de ETA contra todos, también contra Otegi

A las nueve de la mañana de hoy, víspera de la Nochevieja de 2006, una bomba ha estallado en el aparcamiento de la terminal aeroportuaria T4 de Barajas (Madrid). Aparte de los daños materiales, la explosión ha causado 19 heridos leves y, en principio, dos personas que presumiblemente estaban en el aparcamiento no han sido localizadas.
El estilo y los destinatarios de la llamada telefónica de quien alertó de la colocación del explosivo apuntan que el atentado es obra de ETA o, tal como barajan las autoridades, de una fracción de los etarras políticamente miopes que son partidarios de romper la tregua y seguir cometiendo atentados.
A mediodía, apenas tres horas después de la deflagración, todos los partidos políticos parlamentarios ya habían condenado el delito --aunque desde un punto de vista informativo es un tanto absurdo reseñar esta circunstancia, pues lo noticioso sería que no lo condenaran.
MÁS DETALLES, en EL PLURAL.
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ACTUALIZACIÓN
A primera hora de esta tarde ha sido confirmada la muerte de dos personas que, al parecer, dormían en un vehículo.
El portavoz de los colectivos aberzales (antes agrupados en torno a la ilegalizada Batasuna) ha manifestado su solidaridad con las víctimas. Otegi estima que el bombazo no rompe la tregua --luego, ¿lo ha perpetrado un grupo de ETA contrario a renunciar a la violencia, una especie de IRA provisional?-- y considera que el llamado proceso de paz seguirá adelante.
El Gobierno, así como los partidos, exceptuado el PP, mantienen una actitud de prudencia y esperan disponer de información más detallada para evaluar políticamente lo ocurrido.
Rodríguez Zapatero ha ordenado paralizar todo tipo de iniciativas destinadas a establecer contactos con ETA.
INFORMACIÓN puntual, en 20Minutos.
TEXTOS de ImP relacionados con el mismo asunto:
"ETA va camino de romperse", y
"Otegi pierde gas y ETA, como siempre, agoniza".

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