02 noviembre 2009

Honduras: Los golpistas siguen ganando tiempo y sumando éxitos

La evolución de la situación política hondureña demuestra que Estados Unidos estima justificable el golpe que en junio pasado apartó al jefe de Estado democráticamente elegido.
Tras romperse hace tres semanas las conversaciones entre los representantes de la Honduras constitucional (los defensores de la restitución de Zelaya Morales en el cargo) y los golpistas, los contactos se reanudaron y ahora, bajo la presión y supervisión de Washington, se baraja un principio de acuerdo que deberá ser aprobado por el Congreso, lo que permitiría regresar a Zelaya con sus derechos ciudadanos restringidos, pues comporta que renuncie a presentarse a la reelección.
Para más inri, esa decisión del Congreso está en manos del Partido Nacional (los derechistas que representan a la oligarquía económica de los de siempre), cuyo candidato a las elecciones organizadas por los golpistas es, según los sondeos y los analistas, el favorito para ocupar la presidencia.
En este punto, es obligado recordar que el PN fue el principal artífice de que la cámara legislativa hondureña respaldara el golpe de Estado que fue ejecutado por el ejército, auspiciado por los de siempre y legitimado por el Tribunal Supremo del país, del que forma parte algunos magistrados que por respeto al Derecho es obligado precisar que son ignorantes, malintencionados y/o unos ingenuos útiles.
Un derechista en la recámara
La portavocía del PN y del presidenciable Porfirio Lobo se ha limitado a decir que su partido estudia la posibilidad de permitir el regreso de Zelaya siempre y cuando, claro está, esa medida sirva para enterrarlo políticamente, dar carpetazo al golpe, sepultar las reformas constitucionales que auspiciaba el Gobierno depuesto y, como colofón, acabar con las sanciones y dificultades financieras internacionales que acusa Honduras a causa del golpe.
Al doble juego que practica el pro golpista PN hay que sumar la inutilidad de la Organización de Estados Americanos (OEA) como garante de la democracia, pues la cúpula de la OEA auspicia y está dispuesta a respaldar el paripé de que Zelaya regrese mediante un pacto que legitima los efectos del golpe y abre las puertas a unas elecciones condicionadas.
Obama, ¿lo sabe o cierra los ojos?
Si ese lavado de cara sale adelante, será gracias en gran medida a EE UU y, ¡todo hay que decirlo!, gracias también a la personalidad política de Zelaya Morales, que a la vista de su trayectoria y de su actitud no sabe lo que quiere ser cuando sea mayor… Acaso ocurre que Zelaya nunca ha estado preocupado en ser adulto; es decir, en madurar. Sólo así se explica que ponga en segundo plano la restitución de la legalidad en su país y, salvo sorpresa, se preste a una operación que da por buenas las consecuencias del golpe. Mientras tanto, el mitificado Barack Obama...   
¿Y la Unión Europea? Si fuera un sondeo, la respuesta más rigurosa sería no sabe, no contesta.
ENLACE a "La derrota de Zelaya", editorial de El país que ofrece la versión "políticamente correcta" de la coyuntura hondureña.

1 comentario:

  1. Barack Obama ya ha tenido alguna que otra reacción para empezar a pensar en si se le debe seguir mitificando.
    Lo que está pasando en Honduras realmente es inexplicable. Tanto por parte de los golpistas como por parte del personaje Zelaya

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