19 febrero 2008

Del «is the economy, stupid» al «es la salud, estúpido»

«La expresión is the economy, stupid, pronunciada en 1992 por Bill Clinton para explicar a los republicanos las razones de su victoria electoral, se hizo famosa.
Con ella quería decir que las preocupaciones principales de los estadounidenses tenían que ver con el estado de la economía y con el modo en que esta se puede traducir en bienestar social. Motivo por el que una de sus promesas electorales prioritarias era la creación de un sistema de salud universal que se aproximase a los vigentes en Europa y Canadá, a fin de acabar con el escándalo de que el país más rico del mundo tuviera cerca de 30 millones de ciudadanos sin ninguna protección sanitaria.
Imagen de una concentración de trabajadores
del hospital Severo Ochoa, de Madrid, escenario
del folletín de las falsas eutanasias y
homicidios que se inventó el PP
«Como es sabido, las grandes empresas de la industria de la salud (las empresas hospitalarias, las aseguradoras, la industria farmacéutica y las compañías de diagnosis) pergeñaron una de las guerras mediáticas más agresivas de cuantas se recuerdan contra la medicina socialista de Clinton, y la iniciativa se frustró.
«Hoy, ya suman 49 millones los norteamericanos que carecen de seguro sanitario. Debido a que solo existe sistema público para la tercera edad, los asalariados dependen de la disponibilidad [voluntaria] de sus empleadores para agregar el seguro médico al contrato de trabajo, y esa disponibilidad es cada vez más escasa. No es pues casualidad que los candidatos del Partido Demócrata, Barak Obama y Hilary Clinton, vuelvan a poner en el centro de sus programas electorales la financiación pública de la cobertura universal de los servicios de salud».
[Enlace al texto completo "É a saúde, estúpido!", en la ePágina del Centro de Estudios Sociais de la Universidade de Coimbra; en portugués]
Mientras tanto, en las Españas, responsables políticos como Esperanza Aguirre (PP), presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, y su equipo de gobierno están reduciendo los medios materiales y humanos de los servicios sanitarios públicos en beneficio de los privados, que en demasiadas ocasiones no son precisamente modelos de eficiencia ni de buena gestión económica porque, a la postre, su objetivo central es ganar dinero. ¿Ejemplos?, pulse aquí, lea y luego reflexione.

3 comentarios:

  1. Y no sólo privatizan los hospitales, sino que lo hacen engañando, vendiendo que están aumentando la red pública sanitaria, apareciendo de la chistera posteriormente bonitos hospitales privados que no deberían ser tales.
    Y para que la medida privatizadora tenga mayor potencia, los hospitales públicos reciben menos dinero y se convierten en infraestructuras obsoletas e insuficientes.

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  2. Por suerte no necesito pulsar, leer ni reflexionar. Tengo claro hace tiempo que la derecha de este país tiene la consigna de dar de comer a sus amigotes de los hospitales privados, de fundaciones hechas a medida, etc. ... para que luego sean precisamente estos centros los que acumulen más listas de espera. En Vigo sucede eso ahora mismo... salió en prensa hace bien poco.

    Yo, sanidad pública siempre.

    Un abrazo ;-)

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  3. Un apunte: Según tengo entendido, Obama no lleva la universalización de la sanidad en su programa, a diferencia de Clinton.

    Como comentaba en el antro cibernético, la actuación de los responsables políticos (Madriz es el ejemplo más claro) con la sanidad y la educación, es similar a los propietarios de edificios de renta antigua: los dejan deteriorarse hasta la declaración de ruina, momento en el que se deshaucia a los antiguos inquilinos (viejos pobres) y se construye sobre sus cimientos un nuevo y flamante edificio para el disfrute de los pocos que se lo puedan pagar.

    La destrucción del Estado, es decir, de lo común, para entregárselo a empresas privadas.

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