29 abril 2008

Urge regular el comercio de las ilusiones y falacias

Carta abierta de la asociación cultural Círculo Escéptico a las autoridades legislativas y ejecutivas de ámbito estatal y autonómico:
«En la actualidad los consumidores españoles se encuentran prácticamente indefensos frente a los fraudes cometidos por supuestos curanderos, videntes, adivinadores y otros profesionales de los servicios paranormales. La legislación vigente considera estas prácticas como arrendamientos de servicios en los que no hay por qué garantizar ningún resultado, y en los pocos casos que por su gravedad llegan hasta la Justicia penal es frecuente que los Tribunales absuelvan a los acusados basándose en que las víctimas, con su credulidad, contribuyen al éxito del engaño.
«La futura incorporación al Derecho español de la Directiva 2005/29/EC [de la Unión Europea], relativa a las prácticas comerciales desleales, vendrá a paliar en parte esta situación, ya que obligará a los vendedores de supuestos servicios psíquicos o paranormales a que adviertan previamente a sus clientes que sus prácticas no tienen aval científico alguno y deben ser tomadas como un simple entretenimiento».
Lea el resto en la ePágina de Círculo Escéptico.
Si está de acuerdo con el contenido, suscriba la propuesta para poner fin a equívocos y falacias cuya finalidad es el lucro, lo cual es legítimo siempre que el vendedor no alimente creencias o convicciones que carecen de rigor científico.
ENLACE de interés: relación de lecturas recomendadas por Círculo Escéptico.

2 comentarios:

  1. No estaría mal que empezasen por jubilar al mixtificador Iker Jiménez.

    Está dotado de un par de hermosos brazos con los que hacer algo de provecho, y que no confunda a nadie.

    ResponderEliminar
  2. A Ilex: Ese es uno de los problema: la depreciación del trabajo productivo... Todo vale, incluso especular e inventar tonterías, porque para algunos todo vale con tal de no dar palo al agua.

    ResponderEliminar

NOTA: En ImP no se publicarán injurias ni difamaciones, ni tampoco imputaciones de faltas o delitos sin aportar pruebas, datos judiciales o sentencia.
Sólo se publicarán los anónimos que a criterio del administrador sean de interés.