19 abril 2011

Cuatro años después nada ha cambiado: ¡No compre vivienda, alquile y espere!

El portavoz de Facua-Consumidores en Acción, Rubén Sánchez, ha hecho un llamamiento a los ciudadanos para que no compren viviendas.
Salvo los especuladores, los ignorantes y los desinformados, nadie ignora ni tampoco niega que la vivienda sigue estando extraordinariamente sobrevalorada.
Tras los desproporcionados aumentos de precios registrados durante los años noventa y buena parte de lo que va de siglo, con alzas acumuladas de hasta el 300 %, los especuladores y la banca --sobre todo las cajas-- impiden la racionalización del mercado inmobiliario.
Los descensos habidos durante los últimos dos años han sido mínimos y limitados a municipios, barrios y a cierto tipo de viviendas. Las recientes campañas de bancos y cajas anunciando rebajas de hasta el 20% constituyen una burla, no sólo porque los descuentos son ridículos en comparación con los elevados márgenes comerciales que mantienen, sino porque además esas ventas son puntuales y obedecen a necesidades y criterios cortoplacistas de las entidades financieras, además de que el número de viviendas incluidas en esas ofertas es cuantitativamente irrelevante. En España hay más de 3 millones de viviendas pendientes de vender o alquilar, de las que objetivamente sobran las tres cuartas partes...
Los dirigentes políticos, economistas y ¿expertos? inmobiliarios que afirman que el mercado se está racionalizando contribuyen a crear una percepción falaz de la realidad. Ese tipo de declaraciones constituyen, en rigor, un descarado apoyo a los bancos y cajas que durante años han especulado con los inmuebles y que ahora, agobiados por la situación que ellos han creado, intentan trasladar sus errores y apuros financieros a los ingenuos ciudadanos, animándolos a firmar hipotecas.
El descaro y las mentiras son de tal calibre, que cuatro años después sigue siendo válida la única medida que forzaría la racionalización del sector inmobiliario:

5 comentarios:

  1. He ahí a los que cacarean a diario sobre la "libertad de mercado" y las grandes "virtudes de la libre competencia". En esta dura realidad para todo: retener, acaparar, pactar precios, IMPEDIR y TRABAR la competencia. Lo mismo en la vivienda, que en los combustibles, que en la telefonía, que en los parkings, que en....

    Nunca fue más falaz ni más embustero el discurso de la "LIBERTAD DE MERCADO". Y resulta que es A ESA FALACIA de "los mercados" a la que están sacrificando el Estado del Bienestar y las condiciones de vida de millones de trabajadores. Con el beneplácito de los gobiernos, naturalmente.

    Indecente.

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  2. Pues, totalmente de acuerdo. Pese a lo que opinan muchos de que alquilar es tirar el dinero a la basura, yo creo que a día de hoy es la mejor opción. Mucho, pero muuuuucho tiene que bajar la vivienda para que me piense comprar un piso, casa o lo que sea.

    Saludos.

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  3. Igualmente de acuerdo, hace cuatro años que vivo felizmente de alquiler y por muchos más que vengan.

    Ahora bien, en lo que no estoy tan de acuerdo es en la demonización a la que a veces se somete al sector bancario. En un mercado libre como es el de la vivienda (otro debate sería si la vivienda debería ser mercado libre) el precio de un producto viene dado por la demanda: un piso vale 300.000€ si existe alguien que quiera pagar tal cantidad por él.

    El problema es que hay mucha gente para cuyo único factor económico decisivo a la hora de comprar es "si el banco me da la hipoteca". No importa lo irracional del precio, si el banco me da la hipoteca yo me tiro de cabeza. Mientras los ciudadanos sigan estando dispuestos a comprar pisos no importa el precio la vivienda seguirá estando desproporcionadamente cara, eso no hay gobierno que lo arregle.

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  4. A JAM,
    No pretendía demonizar a la banca. Pero su papel --por lo general-- ha sido negativo, sen especial por su cortoplacismo.
    No obstante, es cierto que hay bancos y sobre todo responsables de oficinas bancarias que no han incurrido en el abuso.
    Los gobiernos SÍ disponen de un resorte para evitar en gran medida los sobreprecios y, sobre todo, para evitar las ruinas personales: establecer que las amortizaciones anuales de una hipoteca no pueden ser superiores al 30, 35 o 40% de los ingresos netos de una persona o de una familia --hay países que ya lo aplican y los efectos son extraordinariamente positivos.
    Saludos.

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  5. A Félix:

    Realmente no te culpaba a ti de demonizar la banca, o al menos no en exclusiva, creo que es una tendencia bastante extendida... por supuesto la banca no está libre de responsabilidad, pero sí creo que la estamos utilizando un poco de cabeza de turco para que carguen con todos los males.

    El condicimiento legal entre el valor de la hipoteca y la renta demostrable del hipotecado es una medida excelente y que hace tiempo que me habría gustado ver implantada en España. Por supuesto en un mundo utópico, y es aquí adonde iba con mi comentario, no sería necesario impedir por lo legal que alguien se endeude en exceso porque tal persona debería saber controlar sus propias finanzas y evitar por tanto la hipoteca irracional... pero supongo que a falta de ciudadanos razonables bien están las medidas gubernamentales.

    Como siempre, un placer participar en tu foro.

    Saludos.

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