27 febrero 2007

España gana un Oscar a la precariedad laboral: ¡Ya afecta al 34 % de asalariados!

¡El empleo de 34 de cada 100 asalariados está en el alero!
Hay economistas que insisten en que es poco riguroso calificar de buena o excelente la marcha de la economía española, y añaden que lo más apropiado sería hablar del espectacular crecimiento económico de las grandes empresas --sobre todo de la banca-- y de la generalidad de las compañías pertenecientes a sectores como el inmobiliario o el de la producción de energía eléctrica. Poco más.
Al riesgo de desestabilización social que supone una tasa de precariedad laboral del 34 %, se suman otros dos factores: la elevada deuda del conjunto de los hogares --fundamentalmente en hipotecas-- y el cúmulo de singularidades que caracteriza la actividad económica española:
* Abundancia de subcontratas,
* La creciente inclinación de las empresas a externalizar servicios,
* Corrupción,
* Criterios nepotistas y de amiguismo marcan demasiadas decisiones económico-empresariales,
* Déficit de la balanza comercial, y
* En torno al 22/24 % del total de la economía real es sumergida --entre otros condicionantes.
Pero lo más inquietante de ese panorama es que 5,5 millones de trabajadores (el 54 % de ellos, varones) tienen el empleo en el alero. Cifra que en gran medida se debe a que la mayoría de los puestos de trabajo creados a partir del año 2001 están en la construcción (este sector ha generado 1 de cada 3 nuevos empleos, pero su tasa de temporalidad es del 57 %), el servicio doméstico (con un 49 % de precariedad), y la hostelería (con el 44 % de precariedad).
Especialmente aberrante es la situación de los trabajadores menores de 31 años: ¡con el 55 % de los empleos en precario!
Hablando de Economía, con mayúscula, ¿es riguroso agarrarse a las hojas del rábano (la macroeconomía y el PIB a palo seco) para cantar que la economía cotidiana de los españoles va bien?
TEXTO relacionado: "Emolumentos personales: ¡9,78 millones de euros!", que incluye enlaces a otros textos.

2 comentarios:

  1. La precariedad laboral es una de las asignaturas pendientes del gobierno. Pero me temo que es imposible imponer contratos laborales fijos en sectores cuya actividad es temporal.
    Personalmente creo que tenemos que cambiar el chip, un trabajo no tiene por qué ser para siempre. Lo que sí que hay que hacer es que los trabajadores mejoren sus ingresos en forma proporcional a lo que lo hacen las empresas. Ahí es dónde yo veo el gran fallo de nuestro sistema.

    Un saludo.

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  2. Bien, lo de adecuar salarios a beneficios --siquiera de forma relativa-- puede ser una alternativa positiva. Lo esencial es acabar con la incertidumbre que planea sobre millones de españoles y, en efecto, un aumento de los ingresos (salarios) habituales permitiría ahorrar o planificar al menos el futuro inmediato con menos agobios.

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