17 abril 2008

La política medioambientalista se diluye en otros medios

El interés por la ecología del Gobierno socialista (¿o deberíamos decir de Rodríguez Zapatero?) era, por lo visto, flor de un día.
El PSOE puede decir misa, incluso en latín, pero por más vueltas que le dé al asunto lo cierto es que la desaparición del Ministerio de Medio Ambiente sólo tiene una lectura. Además, no sólo ha desaparecido ese ministerio, sino que han adjudicado los asuntos medioambientales a un singular Ministerio de Medio Rural, Medio Marino y Medio Ambiente…
¡Muchos medios y pocos enteros!
De modo que los asuntos ecológicos serán tratados desde y por un departamento (agricultura y pesca) que tiene funciones fundamentalmente económico-productivas; legítimas, sin duda, pero rabiosamente económicas.
Dicho de otro modo, los criterios políticos (en los que la oportunidad es norma) condicionarán las decisiones en materia medioambiental.
A todo ello se suma la defenestración de Cristina Narbona, gestora eficiente que había logrado que la protección del medio formara parte de la agenda gubernamental, tanto a la hora de programar inversiones como a la hora de proyectar y ejecutar infraestructuras.
La faena del PSOE --¿o de Rodríguez Zapatero?-- ha suscitado la reacción unánime, lógica e inevitable de las principales organizaciones comprometidas con la protección de la naturaleza: "Las ONG ecologistas alaban a Narbona y critican a Espinosa".
ENLACES a los textos que sobre este asunto han publicado varias organizaciones ecologistas en sus respectivas ePáginas:
Adega,
Amigos de la Tierra,
Ecologistas en acción,
Greenpeace, y
WWF-Adena.

1 comentario:

  1. Yo entiendo que la salida de Cristina Narbona, y la desaparición de su ministerio, es un tremendo error en estos momentos en que el Medio Ambiente está en la primera línea política. Lo pagarán.

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