07 abril 2008

"Si mi equipo gana la Liga, seré feliz"

Rodríguez Zapatero, Tíbet, Rajoy, ladrillo, Bush… ¿Por qué en la Blogosfera apenas se habla de deportes, de espectáculo?, campo este en el que la realidad supera a la ficción.
Ayer, domingo, en la mayoría de cafeterías de las Españas era fácil comprobar que, a la vista de que Alonso corre con un prototipo de fórmula 1 con prestaciones limitadas, los aficionados a esas carreras se volcaban en aplaudir los errores de Hamilton, la bestia negra de los españoles aficionados a la F1. Porque Alonso, ¡pobrecito él!, ha sido la víctima de todos, todos, todos, todos y todos los tejemanejes y envidias que han corroído al equipo MacLaren... Ya saben, el yo siempre es inocente y el otro, culpable.
Lo que preocupa a los aficionados al fútbol no es la extrema perversión de la Liga Profesional. Lo único que realmente les interesa es que el equipo propio gane y que lo haga como sea --aunque sea por cojones-- y si es necesario, con ayuda arbitral...
¡Pero que gane!
Ilustración capturada en Filosofía2
La finalidad de un club profesional ya no es entretener, dar espectáculo y que sus deportistas desarrollen cuanto saben y que, por tanto, se ganen la vida con decencia, incluso con generosidad. No, el objetivo es ganar más y más dinero, más y más… Y si se ganan trofeos, mejor, porque así ganarán más y más dinero, más y más…
Por su parte, los aficionados ejercen de claque masoquista y les gusta. Y las canteras de deportistas locales son infravaloradas, desmanteladas, malvendidas… ¡La única carne joven ilusionada que interesa es la que se puede vender!
Infraestructura ideológica
Para que nada enturbie el horizonte, hay periodistas deportivos --artificiosamente divididos en función de sus pasiones; es decir, por países, ciudades, parroquias y clubes-- que cultivan el forofismo para proteger cuotas de publicidad y de audiencia; para lo que promueven la animadversión al contrincante: justifican el fuera de juego del equipo local y tildan de injusto el penalti que favorece al enemigo. Casi todo vale.
Hay periodistas que incluso cultivan el odio al otro, como si ser partidario de Ronaldinho o Raúl exigiera odiar a Ramos o Turé Yayá. Es decir, para ser madrista hay que odiar al Barça y a los catalanes, y viceversa.
Esas actitudes fomentan el aborregamiento social, lo que se llama alienación; palabra esta que cuando se enuncia suscita la reacción del listo de turno, que replica aludiendo a posiciones ideológicas: Tu eres un… No vale la pena replicar. Los listos acostumbran a sentirse insultados cuando se ven reflejados en el espejo.
Nadie lo niega, pero conviene...
¿Hay o no hay alienación social, aborregamiento?
Sí, claro que hay alienación. Nadie lo pone en duda. Mas es uno de esos males que deben ser comprendidos en aras de la estabilidad social. La sociedad es una suma de individuos que, ¡uno a uno y solo de uno en uno!, tienen derecho a todo; incluido el derecho a dejarse aborregar.
El derecho democrático a ser idiota está protegido.
[Puede usted decir lo que quiera, que si mi equipo gana la Liga me importa un pito que mi salario pierda capacidad adquisitiva, me importa otro pito que siga la sangría en Irak y ni siquiera me duele que mis hijos tengan apenas oportunidades reales de ganarse la vida con dignidad antes de los 30 años… ¡Porque si mi equipo gana todo es soportable! Todo seguirá igual, lo sé, pero seré un idiota feliz]
Es lunes, casi las once de la noche, estoy de la Liga hasta la coronilla. Buenas noches.

5 comentarios:

  1. ¡¡¡Hombre, por fin alguien que se atreve a mentar a la bicha en este país!!!

    Yo hace años que estoy harta del mal llamado "deporte".
    ;(

    Cada día tengo más la sensación de que quienes practicamos deporte no disfrutamos nada viendo la sección de deportes de los telediarios...

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  2. jejeje, acertadísimo amigo Félix. ¿Porque nadie ve las cosas como son y así intentamos mejorarlas para, al fin y al cabo, ser más felices? ¿Tan ignorantes somos? ¿O es miedo? La verdad es que vivimos aborregados, pero lo peor es que esos aborregamientos tienden hacia las ideologías más carcas y retrógradas. No nos aborregamos para ser mejores personas y mejores con el prójimo. Lo del deporte no tiene delito. Si cierran un museo o un cine no pasa nada, pero como me clausuren el campo por cualquier circunstancia saldremos todo el pueblo a la calle y la liaremos bien gorda.
    Lo que más me indigna es lo de odiar al contrario por encima de todo. Me da igual que mi equipo no gane, pero sobre todo quiero que no gane el contrario.

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  3. Tú puedes decir lo que quieras, que yo los domingos me "alineo" con el Barça. ¡Visça!

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  4. A MigraMundo: Guillermo, eres un "aventajado"; sabes que yo también soy seguidor del Barça; pero ni tu ni yo somos forofos del Barça --jamás te he visto insultar a los madridistas ni a los jugadores del Madrid, ni insultar a Madrid ni a los madrileños por amor al Barça--.
    Esa es la diferencia.
    ¿Cuántas veces hemos visto insultar, no ya a los madridistas o a los jugadores del Madrid, sino a Madrid y a sus gentes; o al revés, ¿cuántas veces hemos visto a un forofo del Madrid emprenderla contra los catalanes en general por su odio al Barça?
    Sé que coincides conmigo que ser del Barça o del Madrid, del Dépor o del Celta, no implica ser anti-Madrid, anti-Barcelona, anti-Coruña ni anti-Vigo.
    Un abrazo y ¡visca el Barça!

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  5. Canalizar la frustración a través espectáculos deportivos o violentos para evitar críticas o mantener al pueblo pensando en cualquier cosa que no sea política es algo que ya había señalado Juvenal con su famosa frase "Pan y circo (Panem et circenses)", los Estados actuales siguen aplicándola con relativo éxito (viene a mi memoria en este momento el Mundial del 78 en la Argentina, que cubrió eficazmente por algunos años la memoria de 30.000 desaparecidos).

    Los gobiernos, lejos de obedecer y respetar los principios democráticos, se preocupan más por controlar al pueblo que por respetarlo, más por idiotizarlo que por educarlo, porque sinceramente Félix, me parece increíble que en todo estos años nadie, nadie, haya descubierto una manera eficaz de educar a los niños y me parece increíble que nadie se de cuenta que los planes de educación son cada vez peores, seguro estoy que un español educado en 1.985 aprendía más y mejor que uno educado en el 2.000.

    Los gobiernos se han dado cuenta hace ya tiempo que lo que precisan es una masa mayoritaria de gente que haga las cosas sin preocuparse de porqué las hacen, que no piensen quien se beneficia con lo que hacen, y que crean que lo que reciben por hacerlo es más que suficiente ¿Conseguirían eso contando con un pueblo educado? No, una persona educada suele tener opinión propia y suele buscar informarse.

    Por supuesto, cuando hablo de los gobiernos hablo de quienes ocupan los puestos de decisión, que no son puestos de poder sino solo de decisión, en un Estado cualesquiera y hablo de quienes financian e influyen sobre quienes ocupan esos puestos.

    El fútbol, las carreras de F1, etc., son desde esta óptica maneras útiles de gobierno, o de ocultar los errores y problemas de un gobierno.

    Un abrazo.

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