23 enero 2008

El Estado español, paradigma mundial de la opacidad informativa

El ePeriódico Soitu difunde hoy una información de muy alto interés, en la que, entre otras cosas, dice:
«En España es más fácil saber dónde va a cenar el Príncipe de Asturias que cuántos aviones aterrizan en un día determinado en el aeropuerto de Barajas. Esto no es un secreto de Estado, pero la opacidad de las instituciones es tal que es imposible acceder a la información  [expone la periodista Soledad Gallego Díaz]. Es una traba importantísima a nuestro trabajo y una carencia que se refleja en la calidad de las noticias que producimos».
Con ser preocupante e injustificable que ¡tanto los cargos políticos como los funcionarios! oculten sistemáticamente información a los medios, más grave es que se la oculten a los ciudadanos, incluso cuando éstos acuden a una oficina pública a interesarse por un asunto que les incumbe personalmente.
El desmadre alcanza el cénit en asuntos de salud --por poner un ejemplo singularmente sangrante--, pues es habitual que sanitarios y administrativos de los hospitales públicos nieguen documentos y pruebas clínicas a los propios pacientes.
La Administración pública española, ¡asómbrese usted!, es más opaca que la de Armenia, Bulgaria o Rumanía.

6 comentarios:

  1. ¿Sí? No puede ser. ¿Y para que quieres saber tu cuantos aviones aterrizan en Barajas? No serás un terrorista....
    :)

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  2. Me temo que ante esto sólo puedo pensar mal (y seguramente acertaré).

    Si un ente público (pagado por nosotros) nos oculta información será que tiene algo que no desea que sepamos... y no precisamente por nuestra integridad física y mental. O bueno, quizás sí.

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  3. Como funcionario te puedo decir que buena parte de las veces, e incluso puede que la mayoría de ellas, la administración no te da la información porque no la tiene... pero es que tampoco sabe dónde conseguirla. Muchas bases de datos supuestamente maravillosas no lo son tanto... y pongo por ejemplo el catastro... que es una de esas bases de datos con las que trabajo... está hecho unos auténticos zorros (al menos en mi municipio)... y supongo que en otros será muchísimo peor.

    Vamos, que no estamos ni tan avanzados ni tan controlados como muchas veces se nos hace creer. Es triste pero cierto.

    Un saludo ;-)

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  4. A Banderas: ¿Están los funcionarios --y no generalizo-- libres de responsabilidad aunque vean y sepan sin ningún género de dudas que la Administración esconde datos que es obligatorio suministrar al administrado?
    A mí, personalmente, casi nunca me ha negado datos un político --aunque la verdad es que casi nunca he solicitado datos a los políticos--, pero cuento por docenas las veces que un funcionario de mayor o menor rango me ha negado información no confidencial ni reservada.
    Por cierto, en la mayoría de ocasiones los que pasan información para obras, permisos o licencias ilegales o alegales son funcionarios, no políticos (sobre todo en los ayuntamientos de mayor tamaño o población; por ejmplo, la trama de corrupción recién destapada en el de Madrid).

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  5. Félix, no puedo negar lo evidente. Como dicen por ahí "La información es poder", y una "fea costumbre" de muchos funcionarios y funcionarias es ocultar lo que no debe ni puede ser ocultado... entre otras cosas porque la mayor parte de los expedientes administrativos deben ser públicos y notorios... al menos para los interesados, como dice la Ley de procedimiento administrativo (que para eso se elaboró). La corrupción existe en la administración (en general y en particular) y sólo quienes quieran realmente acabar con ella podrán hacerlo (sean éstos funcionarios, jueces y/o políticos). El problema es que nadie parece querer acabar con ella... ¿por qué será?

    Desde mi posición (más bien baja dentro de la escala) procuro cumplir estrictamente con las leyes y facilitar a los ciudadanos a los que sirvo con el mayor celo, premura y objetividad pero, lo reconozco, no soy el "funcionario medio" de mi administración ni de ninguna... aunque tambien es cierto que algunos de mis compañer@s son como yo (o incluso más estrictos).

    En fin... el tema tiene muchísimas ramificaciones y sería muy interesante para debatir, pero le veo difícil solución.

    Un abrazo ;-)

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  6. Por cierto,Félix, finalmente no respondí a tu pregunta:

    Los funcionario no están libres de responsabilidad, sino más bien todo lo contrario. Cometen una infracción claramente establecida en las leyes y con esa actitud pueden estar incurriendo en graves delitos típicos y "casi" exclusivos de funcionarios y políticos(prevaricación y tráfico de influencias).

    Un abrazo ;-)

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