16 enero 2008

En el PP manda "la triple A": Aznar, Aguirre, Acebes

Seamos rigurosos: Es curioso que haya quienes dicen haberse sorprendido por la decisión de Rajoy Brey de marginar a Ruiz Gallardón en las próximas elecciones del 9-M. Resulta curioso porque la deriva ultraderechista del PP no es nueva y, sin embargo, leyendo ciertos textos [por ejemplo, el editorial de hoy de El país] queda demostrado que todavía hay quienes alimentan el sueño de que este partido conservador puede cumplir su eterna promesa de viajar al centro.
Durante la legislatura que ahora termina, los dirigentes del PP han dejado claro que el viaje al centro es una falacia, no sólo por su actitud ante el 11-M, sino también por su empeño en denostar el escenario político de Catalunya, así como por la arrogancia moral del propio Rajoy, que una y otra vez se arroga la condición de genuino representante de la gente normal... que es católica, por supuesto.
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Adiós oficial al centro
El PP-línea bronca y el PP-poseedor de la Verdad es a fecha de hoy el único PP real; la triple A (Aznar, Aguirre y Acebes) es la que controla los hilos que mueven al títere apellidado Rajoy.
Ruiz Gallardón ni siquiera es el primer cadáver --aunque podría resucitar--, antes fue políticamente ajusticiado Josep Piqué, entre otros, y pese a las numerosas evidencias de que el viaje al centro era un cuento chino sigue habiendo quienes creen y nos quieren hacer hacer creer que el PP actual es el futuro de la derecha civilizada española.
¿Hay motivos para que alguien se sienta sorprendido por la marginación de Ruiz Gallardón? ¡No! En todo caso, quienes se han sorprendido revelan haber analizado el pasado reciente del PP con un alto grado de optimismo, o de ingenuidad.
Además, ¿qué es y qué representa Ruiz_Gallardón?, ¿alguien lo sabe?, ¿no será el poli bueno?...
Los partidarios de la triple A han colocado al conjunto de la derecha española (incluido el centro-derecha) ante un reto demasiadas veces aplazado: organizar un partido conservador realmente tolerante, de corte liberal --en el sentido clásico del término-- y rigurosamente respetuoso con las reglas de juego de un Estado de Derecho democrático.

9 comentarios:

  1. Algunos de esos que dicen sorprenderse, caso de El País, no creo que lo estén en realidad. Yo creo que buscan, más bien, animar un poco su cotarro y vender mejor una piel (informativa) desgastada. Un truco de ilusionismo mediático, para entendernos. Lo contrario sería ingenuo, como bien dices, después de lo que hemos visto y oído. A estas alturas ya no caben ingenuidades de esa clase, máxime también y después de que el PP haya puesto boca arriba la carta del 2 de la baraja por Madrid. Añejo, añejo, añejo. Saludos.

    P.D. Te he pasado un testigo.
    http://migramundo.blogspot.com/2008/01/buenas-vibraciones.html

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  2. Jeje, como titular mola, pero te falta Zaplana, no le olvidemos.

    La cosa está peor que mal en España, eh. Realmente seria. Los tres partidos nacionales son: uno de ultraderecha, otro supuestamente socialista pero que se pliega a la mínima ante Europa, la Monarquía, la Empresa y el Clero, y otro de izquierdas que se resquebraja día a día.

    Bueno, del Rey hablamos otro día.

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  3. Y los que vivimos en Madrid y sufrimos las gallardonadas a diario, sabemos que el alcalde goza de una popularidad de escaparate, de un centrismo fariseo.
    A lo que voy, que estoy espeso, es que la ultraderecha arrincona a un político de la derecha, no a un hombre centrado. Sólo en ocasiones ha dado atisbos de vivir más en la realidad que otros de sus correligionarios.
    A mí no me ha sorprendido. Sólo rezo al dios de los ateos para que el dúo Aguirre-Botella yo dilapiden mi querido Madrid...

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  4. Tiene razón Kesher, ¡¡¡falta Zaplana!!!, pero faltan algunos más (Ana Pastor, que es gallega "afincada" en Madrid, está en esa línea); pero "la triple A" se lleva la palma y radicalmente representativa de ese PP españoleiro y carca.
    Además, Zaplana es "de provincias"... Cosa que en Madrid tiene sus significados, nos guste o no.
    Y también tiene su razón Mariano Zurdo, pero con una salvedad: Lo que ocurre en el PP "marianista" no sólo preocupa a los madrileños (o a los residentes en Madrid), nos preocupa a todos los que estamos enamorados de Madrid; a todos nos preocupa y nos afecta esa deriva fundamentalista y antiliberal de esa extrerma derecha que utilzia el PP en beneficio propio y de su amigos (léase, por ejemplo, Pizarro).
    Madrid sigue siendo en gran medida la playa humana de las Españas y no se merece perder --como ya casi ha perdido-- el ambiente del "vive y deja vivir" que primó en la ciudad durante la década de los 80 y en gran parte de la de los 90.
    La tolerancia es un bien poco valorado.
    Confío en que los madrileños tolerantes y orgullosos de vivir en una ciudad abierta a toda la Península recuperen el gobierno de la ciudad, y confío en que el PP se renueve tras el cada vez más previsible batacazo electoral del 9-M.

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  5. Buenisimo...ajjajaj, Félix, me sigues sorprendiendo!.
    Triple A..jajajaj.
    Anda que la fotito...!
    Creo que Fraga está muy disgustado.....ays la verdad que nada nuevo bajo el sol.
    Besos

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  6. Félix, totalmente de acuerdo. Me refería más bien a la repercusión en los asuntos domésticos, pero es cierto que la deriva afecta a todos por igual. Espero que mi comentario no haya sonado centralista ni capitalino, que no lo soy en ninguna medida. Madrid se ha convertido en un semillero de la extrema derecha que debe preocupar a todos por igual.
    Si alguno le apetece reírse un poco, que falta nos hace, les he dedicado un sainete a los peperos. Frente a la política del miedo, la realidad del humor.
    Besitos/azos.

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  7. Mariano Zurdo: Tu comentario no es para nada centralista; más bien al contrario. Y espero que mi reflexión no sonara anti-madrileña; nada más lejos de mi intención.
    Al contrario, opino que Madrid es la gran urbe de las Españas y cuna de muchas (¡muchas!) cosas positivas.
    La derechización del PP madrileño no caracteriza a la ciudad, para nada. Además, ser de derechas no es intrinsecamente malo ni criticable, lo deleznable es que se instrumentalice a las gentes conservadoras mezclándolas con la derecha extrema, metiendo a todos en el mismo saco y en una opción que a la postre no es representativa de unos ni de otros.
    El problema, o la inquietud --que supongo que la hay-- para la generalidad de los madrileños es que el Gobierno autonómico los utilice y convirto la institución --y con ella a Madrid-- en el estandarte del nacionalismo españolista; pues no solo hay vasquistas, catalanistas y galleguistas excluyentes, sino que también hay españolistas excluyentes. Y esto perjudica, de entrada, a Madrid y, de rebote, al conjunto de la sociedad española.
    Un abrazo.

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  8. Vuelvo a estar de acuerdo contigo. El problema que vivimos en Madrid (más en el comunidad que en el ayuntamiento, eso es cierto) es que se está utilizando la institución como primer frente de batalla contra el gobierno central. Muchas de las decisiones políticas vienen marcadas por la oposición frontal como estrategia de partido. Y cuando actúa con sus propias políticas, se dedica a favorecer a los suyos, a los poderosos del barrio de Salamanca. Y esto no es un tópico ni una frase hecha. La privatización salvaje de los servicios y el apoyo explícito a las organizaciones católicas más ortodoxas son muy preocupantes.
    Perdón por la longitud de mis comentarios. Tengo mucho que opinar y poco tino al encontrar las palabras.
    Besitos/azos.

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