20 abril 2008

Salarios de 5.000, 20.000 y hasta 40.000 euros diarios

El 31 de octubre de 2005 y en representación de la operadora de telefonía móvil británica O2, Peter Erskine firmó la venta de esa compañía a Telefónica. El pacto convirtió a Erskine en consejero ejecutivo de Telefónica O2 Europa.
A cambio de pilotar la integración de la firma británica en la estructura empresarial del ex monopolio español, el que ha sido el directivo mejor pagado de la historia de España ha cobrado 28,1 millones de euros, aparte de su remuneración vía nómina y de las dietas por asistir a reuniones. Total: 30 millones de euros en dos años.
Para que la cifra sea comprensible, valga esta comparación: Erskine ha cobrado ¡41.095 euros cada día!, tanto como un asalariado medio en dos años.
Dicho de otro modo: Los emolumentos de Erskine equivalen a los de 1.500 trabajadores, a razón de 1.428 euros brutos por 28 pagas (las correspondientes a dos años, incluidas las extras de junio y diciembre).
Esta es una, sólo una, de las cientos de aberraciones que se registran en la economía social de las Españas.
INFORMACIÓN detallada sobre esta y otras barbaridades, en El país.
¿COMPENSACIÓN?: Este año Hacienda entregará 400 euros a cada asalariado, pulse aquí para saber cómo y cuándo.

8 comentarios:

  1. y ni siquiera da patadas a un balón, que vergüenza.

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  2. para mi que soy una mil eurista, da vértigo leer esas cifras... amí me daría pudor ganar tanto...

    bicos,
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  3. Una pregunta. ¿Qué solución propones?

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  4. La única "solución" (aunque sería más exacto hablar de atemperar semejantes desproporciones) es fiscal.
    Esa es la única "salida" en el marco legal del sistema: Imponer cargas fiscales a las desmesuras.

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  5. Esas cifras son inmorais!

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  6. Existe la creencia de que es más difícil reemplazar a un alto directivo que a un operario, pese a que todas las experiencias han demostrado la falsedad de esta premisa. Lee Iacoca, por ejemplo, fue despedido de la Ford por su supuesta incompetencia, entro a la Chrysler y le solucionó su crisis y luego recibió la tradicional patada en el trasero pero, eso sí, amortiguada con un cheque que quitaba el aliento.

    Digamos que desde la noción capitalista el mundo se separa entre más prescindibles y menos prescindibles, desde esa óptica un barrendero es más prescindible que un gerente comercial o que un médico por lo cual un gerente comercial o un médico han de ganar más que un barrendero.

    Una huelga de basureros y barrenderos nos demuestra lo equivocado de esta óptica. Las molestias y problemas derivados de la ausencia de barrenderos y basureros son gravísimas y si bien podemos prescindir de su trabajo por unos días no podemos hacerlo eternamente.

    Es igual con los maestros, los operarios de las centrales eléctricas, los carteros, etc.

    Esto se debe al elevadísimo grado de interdependencia que hemos alcanzado como sociedad, interdependencia que nos debería llevar a afirmar que en la sociedad actual todos los roles poseen un nivel similar de importancia.

    Ahora, admitamos que esta persona llevó a cabo un brillante trabajo y obtuvo como resultado del mismo que una empresa adquiriese o absorbiese a otra empresa ¿Por qué pudo hacer esto? Pudo hacerlo porque Pepe, Juan, Antonio y Francisco estaban a pie de trinchera trabajando en lo suyo o, dicho de otra forma ¿Qué puede hacer un general sin soldados? Exacto: NADA.

    En nuestro mundo no hay imprescindibles, los hay al nivel de los grupos, el grupo familiar, el grupo de amigos, están llenos de imprescindibles, más seguramente no reciben salario por ello, pero a nivel organización y la sociedad es una organización no hay imprescindibles ni menos necesarios. Hay gente útil y gente que no es útil. Hay gente que hace un trabajo cómodo y gente que hace trabajos incómodos, hay gente que hace trabajos más o menos seguros y gente que se arriesga día a día haciendo el suyo.

    Somos iguales, aún cuando deseen establecer una línea que diga que los de allá son iguales a nosotros más no tanto. Ellos no podrían pasársela sin nosotros, deberían reemplazarnos si faltamos, pero nosotrs tampoco podríamos pasárnoslas sin ellos y deberíamos, también, reemplazarlos si faltasen.

    Ahora bien, esa línea se establece de esta forma, hay gente que toma decisiones (los dirigentes de todo tipo) y gente que sigue esas decisiones (los demás) y la gente que toma decisiones es más importante que la gente que las sigue (pocas actividades no siguen esta regla, entre ellas el fútbol y las artes donde, por ser la habilidad un hecho inherente a la persona, un Ronaldinho es tan irremplazable como un Brando, aún cuando el mundo ha podido seguir adelante sin Brando).

    De acuerdo a esta importancia relativa se deciden salarios y demás cuestiones, los que mandan ganarán más que aquellos que obedecen y, según creo, siempre ha sido así en este mundo.

    ¿Cómo podría solucionarse esto? De manera inmediata con un impuesto a la desmesura, tal y cual propone Félix, eso solucionaría los efectos pero no el problema. La única solución a este problema se encuentra en la educación. En las escuelas deberían dejar de insistir en inculcar el espíritu de la competencia y comenzar a incucar el principio de la cooperación, porque la sociedad ha llegado a ser lo que es sobre las bases de las funciones interdependientes, es decir, de la cooperación.

    Un abrazo.

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  7. Menuda aberración de salario. Así, nos clava logo timofónica, quero dicir, telefónica

    Un saúdo,
    Carpe Diem

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