22 noviembre 2008

El corazón de África sangra vidas... ¡y minerales!

En 2006 se celebraron elecciones --dicen que libres, democráticas y transparentes-- en la República Democrática del Congo (RDC), el ex Zaire; sin embargo, para quienes residen en el oriente del país, concretamente en las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur, nada ha cambiado: El Estado no existe. El día a día está marcado por los asesinatos, las violaciones, los saqueos, los desplazamientos forzados…
A bote pronto, parece que la responsabilidad de esa situación es de las milicias que lidera Laurent Nkunda (de etnia tutsi y ciudadanía congoleña), que cuentan con el apoyo logístico del ejército de Ruanda y cuyo objetivo es controlar el territorio y, con ello, las extracciones de casiterita, coltan, diamantes, wolframita y otros minerales de alto valor comercial.
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Imagen captada con motivo de una de las casi diarias migraciones
 a las que se ven forzadas las poblaciones del oriente congoleño
Occidente participa en la rapiña
Pero si de dilucidar responsabilidades se trata, en ese escenario conviene subrayar que los cargamentos de mineral son transportados en camiones y helicópteros a varios enclaves del oeste de Ruanda, incluso a los países vecinos, donde son comprados por compañías instrumentales y empresarios de fortuna que actúan de intermediarios de honestas compañías de Alemania, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Gran Bretaña, Japón, etcétera.
Parte del dinero que generan la rapiña y la exportación ilegal de los bienes naturales de la región es el que, a su vez, utilizan los rebeldes de Nkunda, diversas bandas de delincuentes y mandos del ejército ruandés para adquirir armamento a través de otros empresarios de fortuna dedicados a comercializar armas cortas y ligeras, morteros, bazokas, munición, obuses, vehículos todoterreno y un variado material de uso militar fabricado en Estados Unidos, España, Francia, Gran Bretaña, Italia, Rusia, etcétera.
Lógicamente, las armas no salen de los países occidentales en partidas provistas de documentación en las que figuren los destinos finales de los cargamentos, sino que figura un país ajeno al conflicto; pero las armas casi siempre son descargadas en un puerto de Kenia o Tanzania desde el que serán transportadas hasta el área de los Grandes Lagos.
Resumiendo, la comercialización de armas en Occidente está igual de bien regulada que la actividad financiera y los movimientos de capital transnacionales…
En el colmo de la desfachatez, las milicias de Nkunda y el gobierno de Ruanda pretenden imponer una condición para respetar un alto el fuego: que el Gobierno legítimo del Congo suspenda los contratos suscritos con China y otros países para explotar minas en Katanga, al sur del país.
Más claro: Ruanda, los rebeldes y los cómplices con los que cuentan en Occidente aspiran a todo, incluida la partición del Congo y/o la anexión del oriente congoleño al Estado ruandés. ¿A instancia y con el respaldo de quiénes actúa la diminuta Ruanda?
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Los países ricos observan las matanzas con preocupación...
En los días finales del pasado mes de octubre se produjo un hecho que, además de causar cientos de muertos, demostró sin sombra de duda la debilidad del Gobierno congoleño y la fortaleza de la coalición de intereses que controla la región de Kivu: Tropas ruandesas, apoyadas por las milicias rebeldes de Nkunda --¡no al revés!-- avanzaron hasta las puertas de Goma, la ciudad congoleña más importante de la zona, capital de la provincia de Kivu Norte.
La incursión del ejército ruandés, que partió de la base de Rumangabo, fue prácticamente un paseo. Es más, el movimiento de tropas se puso en marcha el 26 de octubre pero desde hacía una semana ya eran conocidas las intenciones del Gobierno de Ruanda; información que fue puesta en conocimiento de Naciones Unidas y de varias cancillerías de países occidentales, así como de China y Rusia.
¿Se tomó alguna medida o se ejerció presión diplomática ante las autoridades de Ruanda para que suspendieran la operación? No.
¿Qué hicieron los ¡17.000! cascos azules desplegados en la zona? Nada.
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Región de los Grandes Lagos (pulsar para ampliar)
Más de 6,5 millones de muertos
Según las fuentes, en los conflictos bélicos registrados desde la década de 1990 en la región de los Grandes Lagos ya han muerto un mínimo de 6,5 millones de personas, cifra que algunas entidades no gubernamentales elevan a 7,5 millones; incluidas las víctimas del genocidio habido en Ruanda en 1994.
Tal como ha expuesto Colette Braeckman en un artículo difundido por el periódico belga Le soir el pasado 28 de octubre: «¿Para qué sirve la misión [de Naciones Unidas], que absorbe mil millones de dólares al año? ¿Mejorarían las cosas con dos batallones suplementarios?», en alusión al proyecto de reforzar el contingente de la Monuc (Misión de Naciones Unidas en el Congo).
«¿No habría que ir pensando en un relevo urgente de la Monuc por una fuerza europea de disuasión o, por lo menos, una fuerza policial compuesta por observadores neutrales y creíbles?», apostilla Braeckman desde Bélgica, antigua metrópoli del Congo, Ruanda, Uganda y Burundi, motivo por el que en Bruselas fluye abundante e interesante información sobre lo que ocurre en el corazón del África negra. A su vez, Bélgica también es el destino de buena parte de los diamantes extraídos en distintos países de África para su comercialización en Amberes, sede de uno de los mercados de piedras preciosas mejor surtidos del mundo.
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Los lavados de manos son norma
A las preguntas de Braeckman sería lógico añadir estas dos:
¿Por qué Occidente no despliega tropas en los Grandes Lagos para poner fin a la sangría humana que asuela la región?, ¿qué situación era más aberrante desde un punto de vista humano, atendiendo a la cantidad de las víctimas y al carácter original del problema: el régimen talibán afgano o la de los países afectados por la que algunos han bautizado como la guerra del coltan?
Sin exagerar, las matanzas habidas en el Congo, Ruanda y Uganda sólo son comparables a las atrocidades de los jemeres rojos o a los progromos nazis: la cifra de personas muertas en los Grandes Lagos ya supera la de judíos asesinados por el régimen hitleriano. Tal cual.
Mientras tanto, potencias del civilizado Occidente despliegan tropas en el desierto afgano para vengar un atentado... ¡no!... para construir un oleoducto.

6 comentarios:

  1. Félix, es de vergüenza la pasividad internacional en África y, especialmente, en el Congo. Un país cuyo futuro se ha ido deshilachando tras los sucesivos zarpazos que le ha dado la historia.

    Lo jodío es que los intereses creados allí, como bien indicas, están tan relacionados con nosotros y nuestro "desarrollo" que no sería difícil poner controles y freno a lo que, a buen seguro, nuestros hijos recordarán como uno de los grandes fracasos de nuestra generación

    Un abrzo

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  2. Estupendo post, Félix.
    Non deixa de ter o seu aquel q estemos a falar desta historia dende os nosos ordenadores, q para funcionar precisan deses minerais q son a orixe de toda esa monstruosidade.
    Bicos

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  3. Hola,
    A raíz de las multas a los comerciantes en el barrio de Sans en Barcelona por los organismos de la normalización de la Generalitat ha surgido este vídeo, es una tragicomedia digna de verse.

    Os recomiendo la visión de CASABLANCA de LLOBREGAT, dedicado especialmente a los que apoyan el CAC (centro de multas por rotular en castellano y cerrar emisoras por criticar las políticas del tripartit) y en especialmente a los que están por todo lo contrario.

    CASABLANCA de LLOBREGAT vídeo:

    http://www.youtube.com/watch?v=mEQShmIO2vI
    (Unir en una línea si sale el enlace cortado).o buscar por google o youtube

    Es genial. Gracias por verlo y también por su difusión

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  4. Que buen post Félix!!!!
    Bajo el lema de guerras tribales y odios milenarios contemplamos impasibles el expolio del Congo como responsables empresas que explotan las minas del coltán, entre otros....a beneficio de nuestro mundo de canibalismo..digo, capitalismo-consumismo desmedido.
    Falta información, falta transparencia de la ONU...esto es una verdadera vergüenza!
    Y todos estos refugiados que huyen de la violencia, nunca sabrán ni siquiera qué es un puto móvil en su vida! Mundo de locos..

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  5. Gracias Félix, por hablar de algo que a nadie le interesa contar. De hecho, vivimos mejor sin saberlo: podemos disfrutar de la electrónica barata sin que nuestra conciencia nos pida cuentas del coste humano.

    Te parecerá un ditirambo, pero con tus entradas dignificas tu profesión.

    Lástimas que seas una excepción, en ella.

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  6. África robada y apaleada. http://yaivi.blogspot.com/2011/01/un-mundo-ideal.html

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