21 septiembre 2009

TDT de pago: El editorial de "El país" también se desliza por la pendiente

El editorial de El país que hace unos días criticaba de forma inusitada y frontalmente al presidente del Gobierno [ver: "En la pendiente"] ha abierto un debate que, a la vista de las aportaciones de más y más periodistas, demuestra que demasiados profesionales relevantes de la información --quien esto escribe es un vulgar asalariado de un rotativo que para colmo no tiene sede en la capital del Reino, ¡por favor, que me perdonen la vida!-- se creen ungidos y estiman que ellos son intérpretes de la realidad por designación divina.
El Gobierno, Mediapro y Prisa protagonizan una lid que, políticamente hablando, no conduce a nada de provecho para la colectividad ni para el oficio de informar; el cual, por cierto, debería estar supeditado al derecho a ser informado...
¿Por qué será que casi siempre nos olvidamos del derecho a ser informado?
Pero dejémonos aparte detalles que apenas interesan a las empresas de información implicadas directa o indirectamente en el rifirrafe de la TDT y cuya aspiración central, ¡acabáramos!, es obtener concesiones, exclusivas, tratos preferentes, influencia, poder, etcétera y, todo sea dicho: ¡ventas, publicidad y facturación!, y conste que esto es legítimo. 
Sin embargo, hay formas, límites y periodistas a los que --acaso ignorantes por provincianos-- nos parece escandaloso convertir el asunto de la TDT de pago en la caída del imperio romano.
«Confesión de incomodidad»
La defensora del lector de El país, Milagros Pérez Oliva, recogiendo declaraciones de su director, Javier Moreno, expone la tesis de la empresa editora del rotativo y admite que hace «una confesión de incomodidad» al tratar «un debate público-mediático muy enconado en el que no todo es juego limpio y en cuyo epicentro se ha encontrado El país de una manera que puede erosionar su credibilidad».
En honor a la verdad, El país no se ha encontrado en ningún sitio indeseado, sino que se ha colocado premeditadamente en el ojo del huracán y, además, lo ha hecho por interés económico, legítimo, pero interés al cabo.
Pérez Oliva incluye un argumento de su director, con palabras textuales entrecomilladas: «La línea editorial de El país no ha dado un giro de 180 grados a raíz de la aprobación de la TDT de pago a mediados de agosto. Ése es un relato que no encaja con los datos, que son siempre más tozudos que las opiniones». Frase que sólo sirve para demostrar que el director de El país es fiel a la empresa que le paga, actitud que merece respeto.
Pero como los datos son tozudos, quizá habría sido más constructivo que el director hubiera reconocido sin rodeos que el editorial de El país no es más que la reacción empresarial a la concesión de la TDT de pago.
Mirarse el ombligo tiene torna
La política del Gobierno tiene aspectos muchísimo más importantes para la generalidad de los ciudadanos que la dichosa TDT de pago; sin que con esta aseveración pretenda justificar el pecado de improvisación en el que ha incurrido el ministro Miguel Sebastián. Pero de ahí a convertir la TDT en un hecho político fundamental media un abismo, en el que ha caído y con el que se ha retratado el grupo Prisa.
¿Alguien cree, sea periodista o no, que la aprobación de la TDT de pago es un revés para el futuro social, cultural y económico de los ciudadanos? La respuesta es una: ¡No!
El empeño de Sebastián en aprobar ¡ya! la TDT de pago, más el visto bueno del Consejo de Ministros, más las rabiosas militancias empresariales de algunos periodistas, más las reacciones de las empresas perjudicadas o beneficiadas ponen blanco sobre negro las miserias que condicionan la información.
Gracias, Àngels Barceló
El más esclarecedor de los comentarios ha sido el de la periodista Àngels Barceló, que durante la emisión del programa Hora 25 (Cadena SER, grupo Prisa) y a propósito de la polémica sobre la TDT de pago ha dicho que «los oyentes, si nos siguen, habrán sido testigos de que aquí hemos criticado a Zapatero en otras ocasiones con otros asuntos. Son temas que se han ido cerrando porque la economía iba bien, pero ahora ha llegado un momento --según ella-- en el que se ha juntado todo y se pide concreción a Zapatero».
El comentario de Àngels Barceló vale un potosí... ¡Gracias!
Que una empresa privada se guíe atendiendo a criterios de rentabilidad es una ley económica consustancial al sistema; lo que no parece digerible es que los directivos de Prisa y mucho menos los periodistas de nómina conviertan un revés empresarial en un trascendental hito histórico, social, económico y político.
ARTÍCULOS DE INTERÉS:
"Pelea de diarios y políticos por la TDT", por Juan Varela, y
"El ejecutivo global", por Manuel Rico.

5 comentarios:

  1. Hola Félix.

    Teniendo razón esencialmente en tu texto, hay que matizar una cosa para ser justos con Milagros Pérez. La frase que mencionas del giro de 180 grados no es de ella ni específicamente la suscribe, como afirmas, sino que es de su director Javier Moreno. Milagros Pérez dice justo antes:

    "le he pedido al director, Javier Moreno, que responda a sus inquietudes. Lo ha hecho extensamente, cosa que, dada la importancia del asunto, agradezco."

    Todo el entrecomillado posterior que sigue a esa frase son las respuestas que Moreno da respecto del tema, nada que ver con la opinión que pueda tener Milagros Pérez (quien, de hecho, no se pronuncia sobre lo que su director dice).

    Como lector habitual tuyo, te pido por favor que antes de emitir una opinión sobre una persona leas correctamente y no en diagonal -que sospecho que es lo que ha pasado- el artículo que la ha generado. Efectivamente, la defensora del lector suele andar con pies de plomo a la hora de criticar el diario que le da de comer, pero hasta la fecha es la única, que yo recuerde, que lo ha hecho abiertamente en más de una ocasión.

    Un saludo,
    Manuel.

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  2. A OTIS B. DRIFTWOOD,
    Tienes toda la razón. He retocado el "post" para que nadiese llame a engaño y quede claro que la defensora del lector se hace eco de lo que dice el director; es decir, expone la tesis oficial del rotativo para el que trabaja.
    Gracias por tu aportación.
    Saludos.

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  3. Leí las pataletas sincronizadas, todos a la vez a escribir que mal lo hace el gobierno. Que ridículos llegan a ser y que atentado a la inteligencia del lector, hasta echaron mano de colaboradores que tienen ahí en "la reserva de la credibilidad" ... y lo triste es que todos se prestan al juego.
    Estos movimientos los delatan y te decepciona de personas que no esperas que pasen por el aro.

    La defensora del lector, efectivamente, expone la tesis oficial, en fin, está clarísimo.

    Me gusta mucho el estilo que le das a esta entrada, tu fina ironía, la educación y respeto con que siempre expones todo, la templanza de la que haces gala.

    Eres un periodista puntero!

    Un abrazo

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  4. A ETERNA APRENDIZ,
    En mi opinión, tampoco se trata de hacer sangre. El País es un medio privado que, además, a mi parecer merece respeto y un notable grado de crediblidad al margen de que defienda sus legítimos intereses; aunque creo que en esta ocasión han exagerado la nota.
    Un abrazo.
    A OTIS B. DRIFTWOOD,
    Gracias a ti.

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