Satanizar, endiosar y creer es más cómodo y rentable que analizar, contextualizar y dudar

lunes, 7 de junio de 2010

El juez Enrique López insiste en sus chocantes alardes intelectuales

Enrique López, en imagen capturada en "El PP se obstina en proponer para el Constitucional a Enrique López", en Público
Enrique López, que actualmente es juez de la Audiencia Nacional y fue miembro del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), ha vuelto a dar prueba inequívoca de sus limitaciones. En virtud de la norma aplicable al caso, el acceso de López al Tribunal Constitucional ha sido vetado por el Senado porque el candidato (que ha sido propuesto por el PP) carece de experiencia mínima, cifrada en quince años de ejercicio profesional.
López, intelectualmente osado, ha declarado que esa decisión del Senado cercena ¡el derecho de "cualquier ciudadano" a ostentar un cargo público! Menuda sandez.
Para redondear, López ha criticado que el tiempo durante el que ejerció como vocal del CGPJ no se compute como tiempo profesionalmente activo en la carrera judicial...
Evidentemente, no existe el derecho constitucional que reclama López, ¡faltaría más! ¿Se imagina usted que un abogado cualquiera pudiera acceder al Constitucional, o un trabajador de banca o del metal, un simple estudiante mayor de edad, un médico o un conserje del ministerio que usted prefiera... En resumen, ¿cómo es posible que un juez de la Audiencia Nacional esté convencido y alegue que cualquier ciudadano tiene derecho a acceder a cualquier tipo de cargo o responsabilidad pública?
A mayores, López pretende equiparar el trabajo de los vocales del CGPJ --función y cargo radicalmente políticos-- con la labor de un juez, un magistrado o un fiscal.
No es la primera vez que López da la nota. Sin embargo, lo más difícil de entender no es que López, Pérez o Rodríguez diga o escriba tantas simplezas, sino que el PP siga empeñado en promocionar al sujeto.
MÁS DETALLES, en EL PLURAL.
CON ANTERIORIDAD:

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