13 de junio de 2009

La realidad no tiene enmienda: Galicia se suicida

Tener hijos es un lujo... Laíño y Lestrove siguen enzarzados...
los jóvenes "huyen" en busca de futuro... y el principal
criterio de los gestores públicos es ganar votos 
..
Está mal visto decirlo, ¡como tantas cosas!, pero como no me presento a las elecciones ni tengo intereses económicos que me obliguen a cerrar los ojos, ahí va: Galicia es un impaís, la sociedad gallega se suicida.
Un significativo porcentaje de los residentes en Galicia menosprecian la cultura gallega, gran parte de la población joven huye y la sociedad --en términos generales, sin personalizar-- pierde el tiempo en asuntos que carecen de relevancia con vistas al futuro.
Decenas de miles de gallegos, por ejemplo, debilitan sus neuronas o se enfrentan entre si para defender a un equipo de profesionales del fútbol o, peor aún, la "gente práctica" que habla sólo "español" y que insiste en que el resto la imite ha logrado que numerosos gallegos se sacan los ojos unos a otros a propósito de la lengua que utilizan para vivir y comunicarse.
¿Cultura?, ¿qué es eso?...
..
Ilustración, Cultura 3.0
Planificar exige razonar

Al mismo tiempo que se organizan o fomentan sucesivas campañas aculturizadoras y de auto-odio, decenas de miles de gallegos se entretienen haciendo cábalas con el folletín del tren de alta velocidad (AVE), infraestructura que --sin menoscabo de que sea legítimo desearla cuando es necesaria-- nada sustancial solventará aunque facilite el transporte sólo de personas entre las clases sociales más pudientes de Galicia y Madrispaña.
Hay líderes sociales, económicos y políticos que insisten en anteponer el AVE a necesidades objetivas y urgentes.
Hablan y escriben de la ¿necesidad? del AVE con tanta vehemencia que cualquiera diría que el ferrocarril de lujo para pasajeros pudientes levantará o multiplicará el rendimiento de las economías del pescado y del marisco, del granito y de la pizarra, de la leche y de las carnes, de la madera, de las patatas y de los excelentes vinos de las Rías Baixas, la Ribeira Sacra o Valdeorras.
Hay quienes están o parecen convencidos de que el AVE favorecerá a la factoría de aluminio de A Mariña, a las ventas de Inditex o a la fabricación de automóviles Citröen, como si la economía de todos los gallegos necesitara un diligente y caro transporte sólo de pasajeros: se ha consolidado como cierta la falsedad de que el AVE es imprescindible para la producción y para la comercialización de productos.
Sin embargo, el futuro de la inmensa mayoría de los gallegos y del propio país no depende, ¡ni de coña!, de la posibilidad de comprar un billete de 80 euros por asiento que permita viajar a Madrid en cuatro horas y media.
Hay ingenuos convencidos de que de la noche a la mañana se multiplicará por 5 o por 6 el número de personas que necesitan y pueden pagar una o dos veces al mes más de 100 euros por un billete en el AVE de ida y vuelta Galicia-Madrid o viceversa.
..
Avemanía, el tren de lujo para pasajeros pudientes

Los avemaníacos también alegan que con ese tren el turismo será un maná en el país de la lluvia: ¿alguien sensato cree realmente que el AVE multiplicará exponencialmente el número de madrileños o vallisoletanos que viajarán a Galicia varios fines de semana al año por motivos lúdicos o en busca de sol y playa...?
A la sacralización del AVE se suman tres aeropuertos que pugnan entre sí y pierden atractivo comercial para las compañías. El dislate y el derroche son mayúsculos [sin mencionar decenas de casas de cultura, pabellones y otros equipamientos públicos construidos con subvenciones de la UE y que están en desuso o infrautilizados].
¿Quién planifica las inversiones en Galicia? Todo indica que nadie planifica y que se improvisan inversiones en función, básicamente, de objetivos electorales.
¿Quién mantiene tantos absurdos? ¡Todos!, incluidos los contribuyentes que residen en Catalunya y Euskadi, de los que tantas veces se dicen barbaridades.
..
[En Francia y Alemania se han elaborado estudios que alertan de la irrelevancia socio-económica de los mitificados trenes de alta velocidad de uso exclusivo para pasajeros, pues para determinadas geografías y trayectos los estudios constatan, entre otras cosas, que los AVE contribuyen a destruir economías de escala y generan ventajas para unos y desventajas para otros, en especial en el caso de las redes de comunicaciones radiales --como es la española--, pues benefician al centro, en perjuicio de la periferia. Pero esos informes y evidencias no conviene divulgarlos... ¡Todo vale con tal de hacer negocio! Porque en el caso de los AVE para pasajeros centro-periferia el negocio fundamental está en construirlos. Aparte de las rentas complementarias que rinde la táctica política del atontamiento]
..
El deterioro va más allá de lo político

Galicia es un país en lento pero progresivo y eficaz deterioro. Quienes lo niegan faltan a la verdad por interés, por estar desinformados, por estar mal informados o, simplemente, por creerse todo lo que escuchan o leen y sobre todo por no pensar.
También está mal decirlo, pero lo que más daño ha causado desde hace ya más de un siglo es la creencia generalizada de que no hay nada que hacer, lo que a la postre refuerza, entre otros males, el desplome del índice de natalicios y en la persistente emigración de personas jóvenes.
Sólo en media docena de territorios europeos --incluido El Vaticano-- se da un envejecimiento poblacional tan extremo como el de Galicia.
Y todo eso no es consecuencia de la política ni de la democracia, como insisten en decir los ignorantes y los partidarios de la dictadura; es peor: desde hace decenios en Galicia se practica el autodesprecio, "enfermedad" psico-social de complejas raíces, amén de ser una perversión cultural y económica que algunos cultivan en beneficio propio.
Si se analizan los criterios de demasiados gallegos es más fácil entender groso modo porque acontecen ciertas cosas, pues los criterios más exitosos son estos dos:
El primero se enuncia casi siempre en castellano: tonto el último;
Y el segundo, en gallego: se non o fago eu, o fará outro (si no lo hago yo, lo hará otro). 
Eso sí, mientras el país se desangra la Administración autonómica --máxime si gobierna el PP, como ha sido casi siempre-- lanza cánticos sentimentales y gasta millones de euros en mantener viva la morriña de los cientos de miles de gallegos que residen en el exterior desde hace años y años, ¡decenios!, incluidos los hijos y nietos que jamás han pisado Galicia, entre los que son amplia mayoría los que no tienen ninguna intención de regresar y entre los que también abundan quienes miran hacia Galicia con conmiseración o pena.

[La mayoría de los emigrantes que regresan a Galicia son jubilados, los hay que cobran una pensión decente o poseen ahorros pero la mayoría se han empobrecido o cobran pensiones de hambre en el país donde se establecieron; también llegan hijos y nietos de emigrantes que escapan de la pobreza y algunos --pocos-- huyen de persecuciones políticas o de situaciones similares]

En ese escenario de creciente deterioro, aquí resumido muy brevemente, la Administración gasta cientos de millones de euros en lujos turcos como la aberrante Cidade da Cultura; aunque en rigor hubiera sido más representativo de la Galicia suicida que la pirámide de Keops-Fraga hubiera sido bautizada en inglés, Culture's Town, o en "español", claro...
..
El humo de las guerras civiles interesadas

Entretanto, a los residentes en Galicia se les entretiene con milongas varias, desde el fútbol y los alardes consumistas (la profusión de grandes superficies es económicamente incomprensible) hasta las guerras civiles entre localidades o por pugnas lingüísticas estériles de raíz "españolista" que sólo sirven para laminar el sentido de colectividad de los gallegos.
Ese desmadre, en el que abundan los desprecios y los autodesprecios, es en mayor o menor medida transversal y vertical, de izquierda a derecha y desde la cúpula hasta la base social; pongamos dos ejemplos de libro: el Gobierno municipal de A Coruña y sus forofos se miran el ombligo, desprecian políticamente a los municipios vecinos y cultivan el más atroz de los localismos; y segundo, la Deputación de Ourense y sus servidores fomentan y practican criterios elitistas con notable apoyo social, promocionan la ignorancia y son nepotistas.
Es lógico y comprensible que la mayoría de gallegas eviten tener descendencia, que padres y madres animen a sus hijos a emigrar y que otros, los adinerados, acaben casi siempre invirtiendo allende Pedrafita y todos los que pueden hacerlo pagan estudios y másteres a sus retoños con la esperanza manifiesta o secreta de que logren un buen empleo, a sabiendas de que en el 95 % de ocasiones (o más) eso sólo es posible lejos de Galicia; esos emigrados económicos son y serán los que vienen y vendrán en navidad y/o en verano a comer marisco, a disfrutar de paisajes verdes, de fiestas y comilonas enxebres... ¡esa es una de las mayores utilidades del AVE!
¿Pesimismo? ¡Para nada! Esa es, tal cual, la coyuntura histórica en la que está anclada Galicia. Otra cosa es que unos optemos por abrir los ojos y otros --máxime los bien situados-- prefieran cerrarlos.
¿Soluciones?
De entrada, urge pensar en el futuro de los niños y jóvenes que residen en Galicia, aunque ya sean pocos los que siguen en casa...
Galicia se suicida y lo que es peor, la mayoría de los residentes en Galicia parecen convencidos de que la ceguera económica y el auto-odio --incluido el cultural-- son consustanciales al país, como si todo cuanto ocurre fuera inevitable... ¡oh, la providencia!

10 comentarios:

  1. Para que fuese un suicidio tendrían que se todos los actos que nos conducen a ello hechos de forma deliberada y con esa intención. El suicidio tiene cierta dignidad como acto meditado. En este caso no veo yo ni la más mínima meditación sobre los actos sociales que conducen a lo que tu calificas de suicidio. Mas que suicidio es una gran desidia que lleva a la inactividad. Es falta de conciencia social y egoísmo.

    ResponderEliminar
  2. A HORMIGA,
    He empleado la palabra suicidio para subayar la auto-destrucción. Nada más. La inmensa mayoría de los ciudadanos o residentes en Galicia que mantienen actitudes negativas saben lo que hacen y, además, elaboran teorías para justificarse.
    Pocas veces está tan justificado el empleo de la palabra suicidio para describir una actitud que ya tiene rasgos colectivos... ¡Les da igual todo lo que sea ajeno al yo y "los míos"!

    ResponderEliminar
  3. me ha entrado mucho desasogiego... el día fuera está gris pero ahora ya lo veo negro, negro.

    biquiños,

    ResponderEliminar
  4. chuzada!

    http://chuza.org/historia/galicia-e-un-impais-a-sociedade-galega-suicidase

    boa diagnose, compártoa case ao 100%, preocúpese ;)

    ResponderEliminar
  5. Ben, totalmente de acordo co tema do AVE. É o que levo opinando eu dende sempre, e creo que algunha xente opina o mesmo, outra cousa é que xornais provincianos teñan como meta a chegada do AVE. Algunha xente enfádase, máis ca nada, polas mentiras dos políticos falando dos prazos.

    Por outra banda, partindo do feito de que non son votante do BNG (funo, agora voto máis a esquerda), coido que é inxusto falar de clientelismo no BNG do goberno (que seguramente existira, mais non a grande escala, ou cando menos non maior cós dos outros partidos políticos). Certo é que o electorado do Bloque é máis crítico, mais creo que o que máis se lles criticou é que non mudaran a estrutura caciquil que se atoparon, mantendo os altos cargos de "toda la vida", seguramente moitos deles vitalicios xa.

    Polo demais, absolutamente de acordo.

    ResponderEliminar
  6. Me parece que aciertas en tu discurso y en varios argumentos pero te contradices al criticar en otros el espíritu victimista cuando es dominante en tu texto aunque lo niegues. Y eso te hace caer en las inercias propias de lo que describes, a mi juicio. Por ejemplo críticas el debate lingüístico, cuando cualquier demócrata debería de denunciar el hecho de la utilización partidista del idioma por parte del PPdG cuando creían que ivan a perder las elecciones, donde se creo una crispación que no existía y los gallegos somos sorprendentemente incapaces de deshacer. Estamos hablando de que es el conocimiento el que otorga la libertad, y estamos hablando de que estudiar una lengua es básico para que la conozcas y puedas escoger hablarla. Creo que observas con lucidez, pero tus conclusiones están más dentro que las de muchos otros.

    ResponderEliminar
  7. AL ANÓNIMO,
    A propósito de la cultura, lea, por favor: http://im-pulso.blogspot.com/2009/06/el-pp-asume-el-espanolismo.html o
    http://im-pulso.blogspot.com/2009/05/nunez-feijoo-hace-migas-con-los.html
    Si busca en el blog encontrará más.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  8. Pues precisamente necesitamos debate y un debate que sea útil recuperando espacios perdidos en Galicia. No una crítica a todo que salvaguarda tu posición, al alejarte de debates y disparando en 360º Estoy seguro de que tu tienes tus convicciones asentadas, pero entonces ¿qué ocurre en la mayoría social gallega? Yo no creo que escogan estar en esta situación pero se llega a ella por haber perdido espacios clave. No tener prensa de calidad,o no tener prensa en general, un empresariado provinciano. Tenemos que construir país. Así de simple, por eso no concuerdo en el 3 párrafo del texto.

    ResponderEliminar
  9. AL ANÓNIMO,
    No tenemos porque estar de acuerdo en todos los detalles.
    Conste que no he dicho, ni siquiera insinuado, que la sociedad gallega en su conjunto haya elegido estar como está.
    El conformismo o errar los ojos no siempre --ni mucho menos-- es una actitud consciente; somos racionales, cierto, pero hay aspectos en los que nos dejamos llevar o que asumimos sin pensar.
    En gran medida, ahí radica el origen de numerosos errores y taras colectivas: demasiadas personas se han acostumbrando a no pensar --de hecho, el "sistema" fomenta esa "comodidad", amén de que dejarse llevar despeja el camino hacia la "felicidad".
    Saludos.

    ResponderEliminar
  10. ¡Y está escrito en 2009! Lo acabo de releer en 2012. Es profético.

    ResponderEliminar

NOTA: ImP no publica injurias ni imputaciones de faltas o delitos sin aportar pruebas ni referencias judiciales o sentencia.
Sólo serán publicados los anónimos que a criterio del administrador sean de interés.