Satanizar, endiosar y creer es más cómodo y rentable que analizar, contextualizar y dudar

lunes, 28 de septiembre de 2009

El PS portugués repite triunfo; pero, ¿qué representa José Sócrates?

El Partido Socialista (PS) gobernará otros cuatro años más en Portugal, aunque en esta ocasión necesita aliados. Todo indica que la candidatura vencedora pactará con la coalición de izquierdas CDU que pilota el PC, pues el Bloco de Esquerda --conglomerado ecosocialista con rasgos libertarios-- se niega en principio a prestar sus votos a los socialdemócratas. Aunque conviene no descartar que el actual PS alcance pactos puntuales con el centro-derecha (PSD), e incluso con el derechista CDS-PP.
Pero, más allá de la información puntual referida a las elecciones que vierten todas las fuentes, ¿quién es y qué representa el líder del PS, José Sócrates Carvalho Pinto de Sousa?, el único jefe de gobierno de Europa conocido sólo por sus dos patronímicos, pues sus apellidos ni siquiera son utilizados por los medios.
José Sócrates Carvalho Pinto de Sousa es hijo de un arquitecto de ideología liberal-conservadora, Fernando Pinto de Sousa, y de una pía maestra y culta ama de casa, Maria Adelaide de Carvalho Monteiro, que acabó abrazando la fe de los Testigos de Jehová. José Sócrates nació en Oporto (1957), pero su padre lo registró en el municipio donde residía la familia, Alijó (distrito de Vila Real).
Cuando triunfó la Revolución de los Claveles (abril de 1974) el matrimonio ya se habían separado y José Sócrates (15 añitos) vivía con su padre, mientras que sus dos hermanos residían en Cascais con la madre. El escenario familiar era singularísimo, pero económicamente muy estable y el jovencito disfrutaba de las ventajas de pertenecer a la clase media alta de provincias.
Recién caída la dictadura salazarista, el ilustrado y elitista Fernando Pinto de Sousa se embarcó en política y fue cofundador de la agrupación local del Partido Popular Demócrata (PPD) en Covilhâ (municipio del distrito de Castelo Branco), donde se había afincado con su hijo.
[El PPD era inicialmente una formación de centro reformista, asimilable en gran medida a la UCD española, pero centrista en todos los sentidos y con casi nula presencia de ex miembros de la dictadura. El fundador fue Sá Carneiro, que poco a poco fue derechizándose hasta refundar la organización y rebautizarla Partido Social Demócrata (PSD), denominación engañosa porque su credo y propuestas eran y son de centro-derecha, convirtiéndose en el gran rival del PS en las campañas electorales, desplazando a segundo plano al ultraconservador CDS-PP]
Ruptura ideológica-familiar
El joven José Sócrates, todavía dependiente afectiva e intelectualmente de su padre, también se afilió al PPD y formó parte de la dirección local de las juventudes centristas. No obstante, al poco tiempo José Sócrates se alineó con la fracción más liberal [fracción que los hagiógrafos del actual primer ministro luso han llegado a denominar ala izquierdista, calificativo totalmente inadecuado], liderada por Emídio Guerreiro, demócrata de raza y viejo militante antisalzarista que acabó abandonando el PPD y picó en el puerta del PS, donde fue recibido con los brazos abiertos por Mário Soares, jefe del primer Gobierno luso tras la aprobación de la nueva Constitución (1976). Precisamente ese año, Soares ganó los comicios a Sá Carneiro.
José Sócrates, sin embargo, renunció a ingresar en el PS e inició un largo período durante el que se mantuvo alejado de la política activa. En esa actitud pesó la circunstancia de que la escisión del PPD coincidiera en el tiempo con la mudanza de José Sócrates a Coimbra, donde cursó Ingeniería Civil, estudios que completó con la especialización de Ingeniería Sanitaria en la Escuela Nacional de Salud Pública de Lisboa, licenciatura que obtuvo en 1980.
Estudiante aplicado e introvertido
Del José Sócrates estudiante cabe destacar dos aspectos. Primero, que el distaciamiento político padre-hijo desembocó en un enfriamiento afectivo y la estancia del joven en la universidad fue financiada por la madre, que aparte de disponer de notables ahorros trabajaba de maestra en el colegio de Cascais.
Y en segundo término, destacar que pese al elevado grado de politización y actividad partidaria de los estudiantes portugueses durante esos años, José Sócrates se centró en los estudios y sólo participó en asambleas y en contados debates, pero nunca --que se sepa-- en movilizaciones.
Inquietudes sociales de raíz cristiana
Todavía influido por el ambiente familiar en el que había crecido y madurado, José Sócrates alimentaba inquietudes de orden social que eran (y son) de corte más sentimental y cristiano que ideológico y para nada marxista. Con esa actitud y una vez reinstalado en Covilhâ, ingresó en el PS (1981), formación que ultimaba el abandono del carácter socialista que mantuvo durante la dictadura y abrazaba decididamente el posibilismo socialdemócrata; viviendo un proceso similar al del SPD, PSOE, PSI o PSF.
José Sócrates inició su militancia en el PS en los cuadros dedicados a la política local, ámbito en el que los socialdemócratas gozaban de crédito electoral, de modo que el título de Ingeniería abrió muchas puertas laborales al futuro primer ministro.
Guterres entierra a Soares para lavar y teñir el PS
Por esa época (primera mitad de los años ochenta), José Sócrates entabló amistad con António Guterres, que ya era miembro del secretariado nacional del PS, diputado en la Asamblea de la República y alcalde de Fundâo, municipio próximo al de Covilhâ. Ambos vivieron codo con codo un período de tensiones en el seno del PS que en el distrito de Castelo Branco se saldó con el triunfo del sector del que formaban parte ambos, opuestos a los oficialistas que encabezaba Soares.
Lo ocurrido entonces marcaría el posicionamiento político de José Sócrates, que se alineó con Guterres y los que abogaban por ocupar el centro ideológico que electoralmente todavía conservaba mayoritariamente el PSD.
En el congreso de la Federación Socialista del distrito de Castelo Branco (1983) los oficialistas o soaristas fueron derrotados y las agrupaciones de la zona fueron de las primeras de Portugal que pactaron gobiernos municipales con el PSD. La coalición PS-PSD acabó sustanciándose también en el Gobierno nacional tras unas elecciones en las que el PS ganó pero quedó lejos de la mayoría. Según alegó Guterres para justificar el maridaje, el pacto con el PSD "es necesario para asegurar la gobernabilidad del país".
El líder regional más joven del PS
La apuesta pro Guterres propició que José Sócrates se convirtiera definitivamente en un político profesional, pues con sólo 25 años fue aupado a la presidencia de la Federación del PS del distrito de Castelo Branco, dándose además la circunstancia --y pillería-- de que jugó la baza de aceptar el cargo como candidato de consenso entre soaristas y guterristas.
El matrimonio PS-PSD pasó factura a los socialdemócratas, que perdieron las elecciones locales y legislativas adelantadas de 1985, iniciándose un período de diez años durante los que electoralmente arrasó el PSD de Cavaco Silva (actual presidente de la República).
En el distrito de Castelo Branco, por ejemplo, donde laboraba políticamente José Sócrates, el PS sólo obtuvo la mayoría en tres de los once municipios de la zona. Y para más inri, en Covilhâ ganó una lista del PSD en la que figuraba en segundo lugar Pinto de Sousa padre.
De la frustración al escenario nacional
José Sócrates, que confesó sentirse frustrado, huyó hacia adelante y optó por saltar de la política local y regional a la nacional. Protegido siempre por Guterres, el de Covilhâ fue introducido en la lista de candidatos a la Asamblea de la República por el distrito de Castelo Branco y fue elegido diputado en las legislativas de 1987, otra vez adelantadas; no obstante, ganó el PSD, esta vez por amplia mayoría.
Un año después (1988), José Sócrates vivió un momento personal trágico debido a la muerte de su hermana en un accidente de tráfico. En tanto que en el ámbito político las cosas fueron positivas, pues fue elegido diputado revelación del año por el periódico Expresso, el más prestigioso del país en cuanto información política convencional.
Ese reconocimiento mediático sirvió para que reforzara la confianza en sí mismo y disimular en cierto medida las contradicciones ideológicas y de clase que arrastraba (y arrastra) José Sócrates desde su juventud, prueba de ellas es que en 1990 y por motivos nunca aclarados se embarcó en una extraña empresa privada del sector de la energía como socio capitalista, aventura en la que compartió cuitas con un compañero de partido todavía más contradictorio que él, Armando Vara. El episodio acabó como el rosario de la aurora y ambos socialistas se vieron obligados a abandonar la iniciativa con publicidad para desmarcarse públicamente de una sociedad cuyos gestores estaban bajo sospecha. De hecho, uno de los socios fue condenado e ingresó en prisión por corrupción financiera.
Ingreso en la elite del PS
En 1991, José Sócrates accedió al secretariado y comisión nacionales siendo líder del PS Jorge Branco de Sampaio y asumió la portavocía en asuntos de medio ambiente. Pero el partido no levantaba cabeza, ese mismo año la formación que ayudó a levantar el padre de José Sócrates, el PSD, ganó por tercera vez consecutiva las elecciones legislativas. Paradójicamente, el desastre electoral del PS encumbró a quien en gran medida lo había propiciado y en el congreso de 1992 el intrigante Guterres se hizo con la secretaría general, a la que había renunciado Sampaio, harto de medias tintas y de viajes a ninguna parte.
[En 1993 José Sócrates matrimonió con Sofia Costa Pinto Fava, también ingeniera, de la que se divorció seis años después. La pareja tuvo dos hijos]
Los coletazos del tiburón Guterres
Inopinadamente, en 1995 el PS ganó los comicios generales, pero sin obtener mayoría en la Asamblea. Guterres recibió de su enemigo intrapartidario Mário Soares (entonces presidente de la República) el encargo de formar gobierno, en el que José Sócrates fue nombrado secretario de Estado adjunto del Ministerio de Medio Ambiente. Fue la recompensa a su fidelidad, amistad política y personal que Guterres continuó premiando y en 1997 nombró a José Sócrates ministro adjunto a la Jefatura de Gobierno. A partir de ahí, Carvalho Pinto de Sousa coleccionó cargos y contactos en distintas areas sociales y dependencias de la Administración, Juventud, Deportes, Drogodependencia, Comunicación Social...
En definitiva, tras largos años de servicio y de participar en distintas pugnas intrapartidarias, José Sócrates había establecido lazos con decenas de personas y entidades que forman parte del mosaico del poder en Portugal; incluidos tanto grupos de presión políticamente correctos como colectivos civiles de todo orden y condición, desde ecologistas hasta feministas, pasando por empresarios, sindicatos, agrupaciones campesinas y oenegés.
El revés que precede a la gloria
A José Socrates sólo le quedaba subir un peldaño: acceder al liderazgo del PS y, en consecuencia, ser el candidato socialdemócrata a primer ministro. El camino de José Sócrates hacia la gloria partidaria empezó a allanarse en el 2001, a raíz de que el PSD conquistara el poder en los principales municipios de Portugal, incluida Lisboa, lo que obligó a Guterres a dimitir y convocar elecciones legislativas anticipadas (marzo del 2002).
El PS, inmerso en un caos interno de proporciones mayúsculas, se presentó bajo el liderazgo de Eduardo Ferro Rodrigues, representante del ala socialista. La actitud ideológicamente coherente de Ferro provocó el desprecio inmediato de casi todos los medios y de los grupos de presión económica; zancadillas a las que se sumó el absentismo militante de cientos de socialdemócratas que, como José Sócrates, apostaban desde hacía años por el pragmatismo sistémico y la corrección política.
En abril del 2002, el ex maoísta Durâo Barroso (PSD) --profesional de la política que es un paradigma de transfiguración ideológica-- ganó las elecciones generales y José Sócrates se retiró discretamente para ultimar su ascenso a la cúpula del PS.
Libre por fin de servidumbres, pues Guterres y Ferro eran cadáveres políticos, José Sócrates cultivó con eficiencia profesional su imagen y sus mensajes.
El éxito de la mercadotecnia política
Hace cuatro años, en los anteriores comicios generales portugueses, tuve ocasión --como enviado informativo-- de conocer a José Sócrates en vivo y en directo y verle actuar en varios actos electorales y en ruedas de prensa. Doy fe de que es un encantador de serpientes, dicho esto sin menoscabo de nada personal.
José Sócrates sabe estar y sabe expresarse con inteligencia, proyecta una imagen de rigor que incluye un leve y encantador guiño a lo popular, es elegante de movimientos, exquisitamente educado e inspira confianza… Pero la opción de gobierno que representaba José Sócrates en el 2005 y la que ahora representa --en línea con la socialdemocracia actual-- apenas se diferencia del centrismo que en Portugal correspondería al PSD.
El alumno ha mejorado los logros del maestro
Si hay un líder político europeo cuyo encanto mediático es equiparable al de Obama, ese es José Sócrates; dulce a la vez que correoso, equívoco pero convincente y tan artificiosamente progresista como elitista por naturaleza. Echando la vista atrás, el atractivo de José Sócrates tiene similar calado en Portugal que el de Tony Blair en la Gran Bretaña de los años noventa.
Las lecciones que el maquiavelo Guterres impartió al tímido hijo de un arquitecto conservador dieron fruto.
NOTA:
Los enlaces a personajes que figuran en el texto remiten a la versión portuguesa de Wikipedia porque sólo en ella existen referencias de todos y cada uno de ellos. En todo caso, hay vesiones en otras lenguas ibéricas para algunos de los citados.

1 Comentarios:

  1. Análisis muy completo te felicito.
    Yo hice una valoración inicial diciendo que tanto en Alemania como en Italia "La izquierda hacen agua por la izquierda" Saludos

    Por si te interesa aquí...
    http://piniella.blogspot.com/2009/09/cuando-la-izquierda-hace-agua-por-la.html

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