23 marzo 2010

Los datos apuntan que los dirigentes católicos delinquen más de lo común

En rigor, es obligado actualizar el post anterior a este. Lea, por favor, confío en que no se asuste:
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en diciembre de 2009 en España había 76.079 personas encarceladas: cifra que incluye delincuentes ya penados más los ciudadanos que están en prisión provisional pendientes de juicio por estar acusados de haber cometido un delito grave.
En esa misma fecha, España tenía algo más de 46 millones de habitantes, luego el porcentaje de delincuentes en prisión --incluidos los presuntos-- suponía el 0,16 por ciento de la población.
Si a las 76.079 personas encarceladas se suman las imputadas que disfrutan de libertad provisional a la espera de juicio, cabe apuntar que el porcentaje de delincuentes --incluidos los presuntos-- sería del 0,50 por ciento, como máximo; según han coincidido en precisar los cuatro profesionales del Derecho consultados.
Más claro: en torno a 5 de cada 1.000 ciudadanos --como máximo-- han perpetrado un delito leve o grave, o están acusados de haberlo cometido; en tanto que en la Iglesia Católica --ella misma lo ha reconocido-- «sólo» entre 15 y 50 de cada 1.000 de sus miembros (curas, catequistas, docentes, colaboradores, etcétera) habrían incurrido en delitos...
¡Y conste que esta hipótesis formulada por la propia curia se refiere solo a delincuentes sexuales!, de forma que excluye posibles robos, apropiaciones indebidas, estafas y otras figuras penales.
Es decir, la tasa de dirigentes de la Iglesia Católica que delinquen es al menos tres veces más elevada que la media de los ciudadanos en general.
¿Qué canastos predica el hipócrita Ratzinger?...
CON ANTERIORIDAD:
Marzo 2010, "Un vídeo de la BBC desnuda la hipocresía del obispo de Roma",

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